El médico e investigador Hernán Cortés-Funes, referente internacional en el tratamiento del cáncer y fundador del grupo de investigación SOLTI, ha fallecido en Madrid a los 81 años. Su trabajo fue clave para consolidar la oncología médica moderna en España y promover la investigación cooperativa contra el cáncer.
Un referente histórico de la oncología española
El doctor Hernán Cortés-Funes, uno de los pioneros de la oncología médica en España, falleció durante la madrugada del 8 de marzo de 2026 en Madrid a los 81 años.
Nacido el 18 de enero de 1945 en Martínez (Buenos Aires, Argentina), su trayectoria profesional estuvo profundamente ligada al desarrollo de la oncología clínica en España, una especialidad que en sus inicios apenas comenzaba a definirse.
Licenciado en Medicina y Cirugía, Cortés-Funes se especializó en Medicina Interna y Oncología Médica, disciplina que no fue reconocida oficialmente en España hasta 1978. Posteriormente obtuvo el doctorado en Oncología Médica por la Universidad Complutense de Madrid.
Su formación internacional incluyó una estancia en el Cancer Therapy Evaluation Program del National Cancer Institute de Estados Unidos, una experiencia que marcaría su visión sobre la investigación clínica y la cooperación científica internacional.
Fundador del grupo SOLTI y promotor de la investigación cooperativa
Uno de los mayores legados del doctor Cortés-Funes fue la creación del grupo académico SOLTI, hoy una de las redes de investigación clínica más relevantes en cáncer de mama.
Entre 1998 y 2009, periodo en el que presidió el grupo, impulsó una estructura de colaboración científica que conectó hospitales e investigadores de toda España.
El objetivo era claro: generar conocimiento científico capaz de transformar el tratamiento del cáncer.
Gracias a esa visión, SOLTI se consolidó como una red internacional de referencia en investigación clínica, especialmente en el campo del cáncer de mama.
Liderazgo en las principales organizaciones oncológicas
La influencia de Cortés-Funes trascendió ampliamente el ámbito nacional.
Durante su carrera ocupó cargos destacados en las principales organizaciones científicas de la oncología, entre ellas:
- Miembro fundador de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM)
- Presidente de la Sociedad Europea de Oncología Médica
- Presidente de la Federación Europea de Sociedades del Cáncer
- Presidente de la Asociación Española de Investigación del Cáncer
A lo largo de su carrera publicó más de 200 trabajos científicos, colaboró en 14 revistas especializadas y fue autor de siete libros sobre oncología.
Mentor de nuevas generaciones de oncólogos
Además de investigador, Cortés-Funes fue también formador de numerosas generaciones de médicos.
Durante años ejerció como jefe de servicio en el Hospital Universitario 12 de Octubre de Madrid, donde animó a residentes y jóvenes investigadores a formarse en centros internacionales y liderar proyectos científicos propios.
Muchos de sus discípulos ocupan hoy posiciones destacadas en la oncología española e internacional.
La oncóloga Eva Ciruelos, vicepresidenta de SOLTI y una de sus discípulas más cercanas, lo definió como un mentor fundamental tanto en lo profesional como en lo personal.
“Si tuviera que definirlo en una palabra sería visión. Tenía una capacidad extraordinaria para anticipar hacia dónde se dirigía la investigación y cómo debía evolucionar la especialidad”, recordó.
Un legado que sigue vivo en la investigación contra el cáncer
Tras finalizar su etapa como presidente del grupo SOLTI, Cortés-Funes fue nombrado presidente de honor, un reconocimiento al impacto que tuvo en la organización.
Según destacó Mafalda Oliveira, actual presidenta de SOLTI, su influencia trascendió mucho más allá de su mandato, marcando la cultura científica del grupo.
El legado del doctor Cortés-Funes no se mide únicamente en publicaciones o proyectos, sino también en su visión de la medicina basada en la cooperación científica internacional.
Una filosofía que hoy sigue siendo uno de los pilares fundamentales de la investigación oncológica moderna.
Su trabajo ayudó a construir una comunidad científica que continúa investigando para mejorar el conocimiento del cáncer y desarrollar tratamientos cada vez más eficaces.

