La situación de la depuradora norte Málaga se ha convertido en uno de los mayores conflictos ambientales e institucionales de la provincia, con el proyecto bloqueado en el Tribunal Supremo mientras continúan los vertidos de aguas residuales sin tratar y se acumulan sanciones europeas millonarias.
Depuradora norte Málaga: el proyecto sigue paralizado
La depuradora norte Málaga, prevista en la Vega de Mestanza, permanece paralizada tras la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA), que obligó a suspender las obras al considerar irregular su tramitación.
El proyecto, impulsado por la Junta de Andalucía, afecta directamente al tratamiento de aguas residuales de:
- Torremolinos
- Cártama
- Alhaurín el Grande
- Alhaurín de la Torre
- Parte de Málaga capital
Tras el fallo del TSJA, el Gobierno andaluz recurrió al Tribunal Supremo, que deberá decidir si admite o no el recurso.
Multas europeas millonarias por la depuradora norte Málaga
La paralización de la depuradora norte Málaga tiene un impacto económico directo sobre las arcas públicas.
Desde junio, cuando se detuvieron las obras, España acumula sanciones por incumplimiento de la normativa europea de depuración:
- Más de 1,1 millones de euros acumulados desde la paralización
- Aproximadamente 1,3 millones al año en multas
- Vertido de 5,9 hectómetros cúbicos anuales sin tratar
Esta situación equivale a más de 1 750 piscinas olímpicas de aguas residuales vertidas al río Guadalhorce cada año.
Un conflicto judicial abierto en el Supremo
El futuro de la depuradora norte Málaga depende ahora del Tribunal Supremo, que debe decidir si admite a trámite el recurso de la Junta.
La asociación de vecinos de la Vega de Mestanza mantiene su oposición al proyecto y confía en que el alto tribunal no lo acepte.
Según su defensa jurídica, el recurso autonómico tendría pocas posibilidades de prosperar al no existir, a su juicio, un interés casacional claro.
Sin embargo, la Junta defiende que la infraestructura es imprescindible para evitar el vertido continuado de aguas sin tratar.
Vega de Mestanza: el epicentro del conflicto
El punto más polémico de la depuradora norte Málaga es su ubicación en la Vega de Mestanza, una zona agrícola considerada de alto valor ecológico.
Los vecinos denuncian que:
- Es la última vega sin urbanizar de Málaga
- Se trata de una zona inundable
- Existen alternativas de ubicación no estudiadas en profundidad
El Tribunal Superior de Justicia ya cuestionó la elección del emplazamiento, señalando que estaba predeterminada por motivos económicos.
La Junta defiende la necesidad de la depuradora norte Málaga
Desde la Junta de Andalucía se insiste en que la depuradora norte Málaga es una infraestructura esencial para cumplir con la normativa europea.
El proyecto cuenta con una inversión estimada de 105 millones de euros y busca evitar la actual situación de vertidos continuados al río Guadalhorce.
Según la administración autonómica, cambiar la ubicación supondría retrasar el proyecto varios años, lo que prolongaría el problema ambiental.
Un conflicto entre medio ambiente, justicia y territorio
El caso de la depuradora norte Málaga refleja un choque directo entre:
- La necesidad de infraestructuras hidráulicas
- La protección del medio ambiente
- La defensa del territorio agrícola
- El cumplimiento de la normativa europea
Mientras la justicia decide, el impacto económico y ambiental sigue creciendo.
Incertidumbre sobre el futuro del proyecto
La resolución del Tribunal Supremo será clave para determinar el futuro de la depuradora norte Málaga, aunque incluso en caso de admisión del recurso, el proceso judicial podría prolongarse durante años.
En paralelo, el debate social continúa abierto entre quienes defienden la obra como imprescindible y quienes la consideran un grave impacto ambiental.
La pregunta que queda en el aire es inevitable:
¿Es posible resolver el problema de depuración en Málaga sin sacrificar la Vega de Mestanza?

