Un vehículo quedó completamente calcinado este miércoles en el área de servicio de la autopista AG-55, a la altura de Larín (Arteixo), tras declararse un incendio que se propagó con enorme rapidez desde el motor. El suceso, ocurrido en torno a las 16:00 horas, activó un amplio operativo de emergencias tras múltiples avisos al 112 Galicia. A pesar de la violencia de las llamas, los ocupantes del turismo lograron salir a tiempo y no se registraron heridos, aunque el coche quedó reducido a chatarra. La rapidez del fuego y la respuesta de los servicios de extinción vuelven a poner el foco en la seguridad de este tipo de infraestructuras clave en la red viaria gallega.
El incendio: así se produjo el suceso en la AG-55
Según la información facilitada por los servicios de emergencia, el incidente comenzó cuando varios particulares alertaron de que un vehículo estacionado en el área de servicio de la AG-55, en sentido hacia Carballo, comenzaba a arder en la zona del motor.
En cuestión de minutos, las llamas se extendieron por todo el turismo, generando una situación de alto riesgo en plena autopista, una de las principales conexiones entre A Coruña y la comarca de Bergantiños.
Los ocupantes del vehículo ya se encontraban fuera en el momento del aviso, evitando así una tragedia personal.
Intervención de emergencias: actuación de los bomberos de Arteixo
Tras la llamada al 112 Galicia, se movilizó a los bomberos del parque de Arteixo, que se desplazaron rápidamente hasta el punto kilométrico 14 de la vía.
Sin embargo, cuando los efectivos llegaron al lugar, el fuego estaba ya completamente desarrollado, y el vehículo era prácticamente pasto de las llamas.
Su intervención se centró en:
- La extinción total del incendio
- La prevención de riesgos en el área de servicio
- La verificación de que no existían más personas afectadas
La actuación evitó que el fuego pudiera propagarse a otros vehículos o instalaciones cercanas.
Posibles causas: el fuego se originó en el motor
Por el momento, las causas exactas del incendio no han sido confirmadas oficialmente. No obstante, todo apunta a un posible fallo mecánico en el motor, uno de los orígenes más habituales en este tipo de sucesos.
Las altas temperaturas, fugas de combustible o problemas eléctricos suelen estar detrás de incendios repentinos en carretera, aunque será necesaria una investigación técnica para determinar el origen concreto.
Seguridad en la AG-55: un incidente que reabre el debate
Aunque este tipo de incidentes no son frecuentes, el suceso vuelve a poner sobre la mesa la importancia de la seguridad y vigilancia en áreas de servicio de autopistas como la AG-55.
La rapidez con la que el fuego consumió el vehículo evidencia la necesidad de:
- Mejorar los tiempos de respuesta en vías de alta circulación
- Reforzar los sistemas de detección y actuación temprana
- Revisar los protocolos de seguridad en áreas de descanso
En una infraestructura estratégica para el tráfico gallego, cualquier incidente puede generar situaciones de riesgo si no se actúa con la máxima rapidez.
Conclusión: susto sin víctimas, pero con muchas preguntas
El incendio de este vehículo en Larín (Arteixo) se salda sin heridos, pero con un coche completamente destruido y un importante susto para los implicados.
Más allá del impacto puntual, el suceso vuelve a recordar la vulnerabilidad de los conductores ante fallos mecánicos imprevistos y la importancia de una respuesta de emergencias eficaz en la red viaria.

