El dominio absoluto de Morante de la Puebla en la Maestranza ya provoca un efecto inesperado en el toreo sevillano: figuras del mundo taurino admiten abiertamente que muchos toreros “están acobardados” ante el nivel del diestro cigarrero. La Feria de Abril 2026 deja un mensaje incómodo para el futuro de la tauromaquia: nadie parece capaz de discutir el trono del maestro de La Puebla del Río.
En Sevilla ya no se habla solo de Morante como figura del toreo. Se habla de un fenómeno que eclipsa al resto del escalafón. La sensación de superioridad artística del torero sevillano es tan abrumadora que incluso profesionales y analistas taurinos reconocen que compartir cartel con él puede convertirse en una condena para cualquier matador.
“Torear con Morante es una auténtica pesadilla”
La frase más contundente del coloquio celebrado este lunes en el Real Club Sevilla Golf la pronunció el exmatador Eduardo Dávila Miura.
Sin rodeos, resumió así el impacto que genera actualmente Morante de la Puebla entre sus compañeros:
“Torear con Morante es una auténtica pesadilla, te saca de la plaza”.
El encuentro, moderado por Eduardo Osborne, reunió además a:
- Eduardo Dávila Miura.
- Fátima Halcón.
- José García-Carranza.
Todos coincidieron en una idea central: el nivel actual de Morante resulta prácticamente inalcanzable para el resto de toreros sevillanos.
El “imperio” de Morante eclipsa a Ortega y Aguado
Durante el debate surgieron inevitablemente los nombres de Juan Ortega y Pablo Aguado, considerados desde hace años los grandes herederos del toreo sevillano clásico.
Sin embargo, el diagnóstico de los participantes fue especialmente duro.
“Los tiene un poco acobardados”, reconoció Dávila Miura.
José García-Carranza fue todavía más explícito:
“Están muy mediatizados por Morante, están a la sombra de Morante”.
El problema no sería únicamente artístico, sino psicológico.
Según los participantes, la nueva generación no termina de romper definitivamente porque:
- Comparte época con un Morante en plenitud.
- Carece de regularidad.
- Y no asume riesgos suficientes en la suerte suprema.
“Es que no matan”, lamentó Fátima Halcón.
Sevilla vive rendida al genio de La Puebla
La sensación de superioridad de Morante se ha convertido ya en uno de los grandes fenómenos taurinos contemporáneos.
Dávila Miura recordó una anécdota reveladora:
Tras cortar tres orejas en una corrida en El Puerto de Santa María, Morante logró un rabo y terminó eclipsando completamente el triunfo de sus compañeros.
“Yo me preguntaba si la gente se acordaría siquiera de que había cortado dos orejas”, confesó.
Para García-Carranza, el secreto del torero sevillano radica en algo que muy pocos son capaces de hacer:
“Pisa el terreno donde los toros embisten”.
A ello se suma otro aspecto clave que muchos aficionados consideran diferencial:
- La colocación.
- El compromiso.
- Y especialmente la suerte de matar.
La estocada que marcó la Feria
Uno de los momentos más comentados del coloquio fue el recuerdo de la estocada de Morante el día de la cogida en la Maestranza.
García-Carranza la definió así:
“La estocada más bonita de la Feria”.
Y añadió:
“Es un monumento a la historia del toreo”.
La afirmación resume el clima actual en Sevilla: Morante ya no es solo el torero más admirado, sino una figura que muchos consideran histórica en plena actividad.
Críticas al toro de Sevilla: “No puede parecer una plaza de segunda”
Más allá de Morante, el coloquio dejó fuertes críticas sobre la deriva de la Feria de Abril y la presentación del toro en la Maestranza.
Los participantes cuestionaron:
- El trapío de algunos ejemplares.
- El criterio presidencial.
- La falta de exigencia del nuevo público.
- Y la relajación de controles veterinarios.
Fátima Halcón denunció que algunos toros:
“Tenían casi categoría de novillo”.
Mientras García-Carranza lanzó una advertencia especialmente significativa:
“Sevilla no puede convertirse en una plaza más”.
Según explicó, este año se habría buscado un toro:
- Más cómodo.
- Más “facilón”.
- Y orientado a favorecer triunfos rápidos.
Una tendencia que muchos aficionados consideran peligrosa para el prestigio histórico de la Maestranza.
La crisis silenciosa del toreo sevillano
El debate dejó una conclusión de fondo especialmente incómoda para el mundo taurino sevillano.
Mientras Morante alcanza cotas casi legendarias, la renovación generacional continúa sin consolidarse.
La situación genera dudas importantes:
- ¿Existe relevo real para el toreo clásico sevillano?
- ¿Puede surgir una figura capaz de competir con Morante?
- ¿Está la nueva generación excesivamente protegida?
- ¿Se está rebajando la exigencia del toro para facilitar triunfos?
En Sevilla, donde el listón histórico siempre fue altísimo, muchos aficionados empiezan a temer que el problema no sea la grandeza de Morante, sino la incapacidad del resto para acercarse siquiera a su nivel.
Morante, entre la admiración y el miedo escénico
La paradoja actual del toreo sevillano resulta evidente.
Morante de la Puebla vive probablemente uno de los momentos más brillantes de su carrera, pero su dominio absoluto empieza también a generar un efecto colateral:
- Admiración masiva entre los aficionados.
- Y auténtico miedo escénico entre algunos compañeros de profesión.
Porque en la Maestranza de 2026 ya no basta con triunfar.
Primero hay que sobrevivir a la comparación con Morante.

