La propuesta de Málaga ciudad-región defendida por el arquitecto y urbanista Salvador Moreno Peralta ha reabierto el debate sobre el modelo de crecimiento de la capital de la Málaga y su relación con el conjunto de la provincia. En su discurso de ingreso como académico de número en la Academia Andaluza de Ciencias Económicas y del Territorio, el experto lanzó una advertencia contundente: la ciudad corre el riesgo de convertirse en una “colapsada e inhabitable Dubai de provincias” si no replantea su planificación territorial.
Sus declaraciones, pronunciadas en el Centro Cultural Fundación Unicaja, han generado un intenso eco en el ámbito urbanístico y político, al cuestionar directamente el modelo de expansión actual de la capital malagueña.
El modelo de Málaga ciudad-región
El eje central del discurso de Moreno Peralta se basa en una idea clave: Málaga ya no puede entenderse como un municipio aislado, sino como una estructura territorial compleja que integra capital, costa e interior.
El concepto de Málaga ciudad-región plantea que la capital actúe como nodo principal dentro de una red formada por comarcas como la Axarquía, el Valle del Guadalhorce, Antequera o Ronda, que funcionarían como piezas complementarias del mismo sistema urbano.
Según el urbanista, este modelo permitiría:
- Descongestionar la capital
- Reequilibrar el territorio provincial
- Revalorizar el entorno rural
- Mejorar la planificación de infraestructuras
- Evitar la saturación urbanística del litoral
“Entre medio deben existir zonas verdes, el campo, convertido en paisaje productivo”, defendió, reivindicando un enfoque más integrado del territorio.
Advertencia sobre el crecimiento de Málaga
Moreno Peralta alertó de que la capital malagueña ha llegado “casi a colmatar los límites de su término municipal”, una situación que, en su opinión, exige una revisión urgente del modelo de desarrollo urbano.
El arquitecto criticó que la ciudad no cuenta actualmente con infraestructuras suficientes de movilidad interurbana ni servicios capaces de soportar nuevas intensificaciones urbanísticas.
Este diagnóstico se enmarca en un contexto de fuerte crecimiento económico, tecnológico y poblacional de la capital, que en los últimos años se ha consolidado como uno de los polos emergentes del sur de Europa.
Sin embargo, para el experto, este éxito puede convertirse en un problema si no se acompaña de una planificación territorial a escala provincial.
De ciudad turística a polo tecnológico
En su intervención, Moreno Peralta repasó la transformación histórica de la ciudad, que ha pasado de depender principalmente de sectores tradicionales como la construcción y el turismo a posicionarse como hub tecnológico.
Uno de los elementos clave en esta evolución ha sido el desarrollo del Málaga TechPark, que según el urbanista ha cambiado no solo la economía local, sino también las expectativas de las nuevas generaciones.
El parque tecnológico ha permitido, en su opinión, que jóvenes malagueños puedan trabajar en sectores como:
- Ingeniería avanzada
- Desarrollo de software
- Telecomunicaciones
- Innovación digital
- Mercados internacionales
Este cambio ha consolidado la imagen de Málaga como una ciudad atractiva para la inversión tecnológica global.
Riesgo de “aldeano anhelo de modernidad”
Uno de los conceptos más críticos del discurso fue la advertencia contra lo que definió como un “aldeano anhelo de modernidad”, una expresión con la que aludió a la tendencia de algunas ciudades a crecer sin una visión estructural a largo plazo.
Moreno Peralta insistió en que Málaga debe evitar caer en la trampa de la autocomplacencia basada en los datos actuales de crecimiento económico o turístico.
En su opinión, la clave no está en el presente inmediato, sino en la sostenibilidad del modelo urbano a medio y largo plazo.
La provincia como una sola ciudad
El urbanista fue más allá del análisis de la capital y planteó una visión radicalmente integradora: la provincia de Málaga debería funcionar como una única gran ciudad.
En este esquema, la capital sería el “barrio central”, mientras que el resto de municipios actuarían como extensiones funcionales dentro de una red interconectada.
Este planteamiento implica un cambio profundo en la forma de entender la planificación territorial, donde la frontera entre lo urbano y lo rural se difumina para dar paso a un sistema más distribuido.
Debate abierto sobre el futuro de Málaga
Las palabras de Moreno Peralta llegan en un momento clave para la ciudad, que afronta fuertes tensiones entre crecimiento económico, presión turística y problemas de vivienda.
El concepto de Málaga ciudad-región abre un debate de fondo sobre si el modelo actual es sostenible o si, por el contrario, es necesario redistribuir el desarrollo hacia el conjunto de la provincia.
Mientras algunos sectores ven en esta propuesta una visión estratégica a largo plazo, otros advierten de la dificultad política y administrativa de coordinar un territorio tan fragmentado.
Lo que parece claro es que el debate sobre el futuro urbanístico de Málaga está lejos de cerrarse, y que la idea de ciudad-región seguirá marcando la discusión sobre cómo debe crecer una de las capitales más dinámicas de España.

