La investigación judicial sobre la red de cocaína en Málaga ha destapado una compleja organización criminal asentada en la provincia que intentó introducir hasta 650 kilos de cocaína a través del puerto de Vigo en una operación internacional que se remonta a abril de 2023.
El caso, que ahora se juzga en la sección quinta de la Audiencia Provincial de Pontevedra, ha revelado el funcionamiento interno de una estructura altamente organizada, con conexiones en América Latina y Europa, y con miembros desplazados desde Málaga para coordinar la descarga de la droga.
Una red criminal asentada en Málaga y con alcance internacional
La organización estaba liderada por un individuo identificado como Damián G.U., actualmente en paradero desconocido, que según la investigación policial operaba desde Málaga y buscaba expandir su influencia en distintos puertos estratégicos de España.
El objetivo principal era consolidar una ruta estable de introducción de cocaína a través de Vigo, evitando puertos más vigilados como Algeciras. El propio líder de la red llegó a describir la terminal gallega como una vía “muy atractiva” para el tráfico internacional de estupefacientes.
El grupo no actuaba de forma improvisada. Según el testimonio de un agente encubierto, la organización contaba con:
- Estructura logística internacional
- Contactos en Colombia y Costa Rica
- Documentación falsificada para camuflar mercancía
- Redes de transporte terrestre y marítimo
- Colaboradores “invisibles” en distintos países
El agente encubierto clave en la investigación
Uno de los elementos más relevantes del caso es la participación de un agente policial encubierto con el código “Encina”, que logró infiltrarse en la organización criminal.
Este agente consiguió ganarse la confianza del cabecilla y fue contactado a mediados de 2022 para colaborar en operaciones logísticas vinculadas al tráfico de drogas. Con el tiempo, mantuvo reuniones presenciales y conversaciones cifradas a través de Telegram con el líder de la red, conocido como “Oldmarine”.
El policía explicó ante el tribunal que la organización no era amateur, sino una estructura “muy asentada”, con experiencia previa en envíos de cocaína hacia España y capacidad para manejar grandes volúmenes de droga.
650 kilos de cocaína ocultos en bananas
El operativo más importante de la red tuvo lugar en abril de 2023, cuando se interceptó un contenedor procedente de Costa Rica con un cargamento de 650 kilos de cocaína ocultos entre palés de bananas.
El plan consistía en:
- Descargar el contenedor en el puerto de Vigo
- Trasladar la mercancía a una nave logística
- Sustituir los palés contaminados
- Reintroducir la carga como fruta legal
El objetivo final era mantener una ruta estable para futuros envíos, que la organización pretendía escalar hasta cantidades de hasta 1.800 kilos de cocaína por operación.
Sin embargo, el dispositivo policial interceptó el camión antes de que la droga pudiera ser redistribuida, frustrando así el plan de la red criminal.
Miembros desplazados desde Málaga
La investigación también ha confirmado que varios integrantes de la organización se desplazaron desde la provincia de Málaga hasta Vigo para supervisar personalmente la operación.
Estos miembros estaban encargados de coordinar la extracción del alijo y garantizar que el proceso se realizara sin levantar sospechas dentro de la terminal portuaria.
La Fiscalía considera que este movimiento demuestra el alto nivel de planificación y la estructura jerarquizada de la organización.
Un negocio criminal de millones de euros
El entramado criminal ofrecía pagos millonarios a colaboradores y transportistas implicados en la operación. En este caso concreto, se llegaron a plantear compensaciones de hasta 1.775.000 euros por la colaboración logística en el traslado del cargamento.
La magnitud económica del caso refleja el enorme poder del narcotráfico internacional y su capacidad de infiltración en infraestructuras estratégicas del comercio global.
Petición de penas millonarias
La Fiscalía solicita para los cuatro acusados principales penas de 12 años de prisión y multas que alcanzan los 100 millones de euros por delitos de tráfico de drogas en el seno de una organización criminal.
El juicio, que continúa en la Audiencia Provincial de Pontevedra, será clave para determinar el alcance real de esta red y sus conexiones internacionales.
El auge del narcotráfico en rutas atlánticas
Este caso vuelve a poner el foco en el incremento del uso de puertos del norte de España como rutas alternativas para el tráfico de cocaína procedente de América Latina.
La elección de Vigo como punto de entrada no es casual: su menor presión policial en comparación con otros grandes puertos lo convierte en un objetivo estratégico para organizaciones criminales internacionales.
Mientras la investigación avanza, las autoridades advierten de que este tipo de redes siguen activas y adaptándose constantemente para evitar los controles policiales, lo que mantiene la alerta en el conjunto del sistema portuario español.

