El joven as de los Milwaukee Brewers continúa escribiendo una de las historias más dominantes de la temporada en las Grandes Ligas. Jacob Misiorowski volvió a brillar con una apertura casi perfecta en Houston y cerró un mes de mayo que ya entra en los libros de récords con una efectividad de 0.23, números que rozan lo inverosímil incluso en la MLB moderna.
Otra exhibición en Houston para cerrar un mes inolvidable
En el Daikin Park, los Brewers vencieron 2-0 a los Houston Astros con otra actuación estelar de su lanzador de 24 años. Misiorowski lanzó siete entradas en blanco, ponchó a ocho bateadores y mantuvo a raya a una ofensiva de alto nivel como la de Houston.
Aunque esta vez no mostró el dominio absoluto de sus primeras salidas del mes, el resultado fue el mismo: control total, ejecución en momentos clave y otra victoria para consolidar su estatus como uno de los lanzadores más dominantes del momento.
El respaldo ofensivo llegó con un jonrón de dos carreras de Jake Bauers, suficiente para completar la blanqueada.
Un mes de mayo para la historia de los Brewers
La verdadera dimensión del rendimiento de Misiorowski se entiende al mirar el conjunto del mes.
El derecho cerró mayo con una efectividad de 0.23, permitiendo rivales batear apenas .109 y registrando un WHIP de 0.52, cifras que representan los mejores registros en la historia de la franquicia de Milwaukee en un mes con al menos cuatro aperturas.
Además, sumó 57 ponches en mayo, la mayor cantidad conseguida por un lanzador de los Brewers en cualquier mes del calendario.
Un dominio estadístico que lo coloca en territorio reservado para muy pocos brazos en la historia reciente de las Grandes Ligas.

Momentos de presión… y respuestas de estrella
A pesar de sus números, el partido en Houston mostró que incluso los lanzadores más dominantes pueden atravesar momentos de dificultad.
En el tercer inning, tras comenzar el juego con rectas por encima de las 100 mph y retirar a seis bateadores consecutivos, Misiorowski enfrentó su primer gran aprieto del encuentro.
La velocidad de su recta descendió ligeramente, permitiendo que los Astros llenaran las bases tras sencillos consecutivos de Jake Meyers, Jeremy Peña y un pelotazo a Yordan Álvarez.
Fue el momento más crítico de su salida.
Sin embargo, cuando más presión había, el derecho respondió con una de sus armas más temidas: una recta de 102.7 mph que provocó un rodado para terminar la entrada y apagar por completo la amenaza.
Una muestra más de su capacidad para sobrevivir incluso cuando no está en su versión más dominante.
Un doble, pero ningún quiebre real
En el cuarto episodio, los Astros lograron algo poco habitual en el último mes: conectar un extrabase.
El mexicano Isaac Paredes firmó un doblete, el primero que Misiorowski permite desde mediados de abril, rompiendo una racha de siete aperturas sin ceder batazos de ese tipo.
Pero la amenaza volvió a ser neutralizada de inmediato. El derecho resolvió la situación con inteligencia y volvió a escapar del peligro sin permitir carreras.
Final de mes con dominio absoluto
Misiorowski retiró a los últimos 11 bateadores que enfrentó, cerrando una actuación que simboliza perfectamente su mes de mayo: momentos de tensión, ajustes de élite y dominio final.
Con esta salida, los Brewers completaron una racha clave en la que cerraron el mes con marca de 19-7, escalando desde el último lugar de la división hasta liderar la Central de la Liga Nacional con ventaja en la clasificación.
El bullpen cerró la victoria retirando a los últimos 17 bateadores del encuentro, consolidando una dinámica colectiva que acompaña el momento histórico del equipo.
Un as emergente en la élite de la MLB
Lo de Misiorowski ya no es solo una buena racha.
Es un fenómeno estadístico y competitivo que ha cambiado por completo la narrativa de los Brewers en 2026.
Con apenas 24 años, su combinación de velocidad extrema, control en momentos clave y capacidad de respuesta bajo presión lo están convirtiendo en uno de los lanzadores más dominantes del béisbol actual.
Si mayo fue una advertencia, el resto de la temporada podría convertirse en una consagración.

