La futura instalación de Exolum en el puerto exterior de Punta Langosteira aspira a convertir Galicia en uno de los grandes centros energéticos del sur de Europa. Sin embargo, el proyecto también reabre el debate sobre el impacto ambiental, la dependencia de infraestructuras estratégicas y el modelo industrial que se quiere impulsar en la comunidad.
Lo que está ocurriendo en A Coruña podría marcar un antes y un después para la economía gallega. Mientras Europa acelera su transición energética y busca nuevas rutas de suministro, Galicia se posiciona para convertirse en un enclave clave para combustibles, biocombustibles, amoníaco y nuevos vectores energéticos.
Pero la pregunta ya comienza a surgir entre expertos, vecinos y organizaciones ecologistas: ¿estamos ante una gran oportunidad industrial o frente a una nueva fuente de conflictos medioambientales y territoriales?
Exolum inicia los trámites para una de las mayores inversiones energéticas en Galicia
La empresa Exolum ha dado un paso decisivo para construir y explotar una gran terminal marítima de graneles líquidos en el puerto exterior de Punta Langosteira, en A Coruña. El proyecto acaba de iniciar su período de exposición pública tras la publicación en el Boletín Oficial del Estado (BOE) del anuncio de la Autoridad Portuaria coruñesa.
A partir de ahora se abre un plazo de 20 días hábiles para que administraciones, organizaciones y ciudadanos presenten alegaciones antes de que continúe la tramitación administrativa.
La inversión prevista asciende a 92,2 millones de euros, una cifra que sitúa esta iniciativa entre los proyectos logísticos e industriales más relevantes impulsados en Galicia durante los últimos años.
Según los plazos contemplados por la compañía, las obras requerirán aproximadamente 20 meses de ejecución, por lo que la terminal podría entrar en funcionamiento entre 2029 y 2030.
Un complejo energético con capacidad para más de 164 000 metros cúbicos
El plan presentado por Exolum contempla el desarrollo de una gran plataforma logística dividida en dos áreas principales.
Parcela norte: hidrocarburos y combustibles tradicionales
La primera zona ocupará aproximadamente 26 585 metros cuadrados y estará orientada al almacenamiento de productos energéticos convencionales.
Entre ellos destacan:
- Gasolinas.
- Queroseno de aviación JET A1.
- Biodiésel.
- Otros combustibles líquidos.
Esta parcela contará con cinco grandes depósitos con una capacidad conjunta estimada de 43 835 metros cúbicos.
Parcela sur: la apuesta por los nuevos combustibles
La segunda área, de 85 715 metros cuadrados, concentrará buena parte de la estrategia futura de la compañía.
En ella se almacenarán:
- Biocombustibles.
- Productos energéticos avanzados.
- Dióxido de carbono (CO₂).
- Amoníaco.
La capacidad prevista para esta zona alcanzará los 120 610 metros cúbicos.
Sumando ambas parcelas y las áreas de conexión, la instalación superará los 164 000 metros cúbicos de capacidad total, una cifra que refleja la enorme dimensión del proyecto.
Amoníaco y CO₂ criogénico: la tecnología más avanzada del proyecto
Uno de los aspectos más relevantes de la futura terminal será la incorporación de depósitos criogénicos de última generación.
El proyecto contempla almacenar:
- Amoníaco líquido a temperaturas cercanas a los -33 grados centígrados.
- CO₂ entre -20 y -40 grados.
Para ello se instalarán sistemas especiales de aislamiento térmico y estructuras reforzadas capaces de operar bajo presiones de entre 15 y 25 bares.
Algunos de los depósitos previstos alcanzarán los 28 metros de altura, convirtiéndose en elementos destacados dentro del paisaje industrial de Punta Langosteira.
Conexión ferroviaria y capacidad para grandes buques
La infraestructura no se limitará al transporte marítimo.
Exolum prevé construir un cargadero ferroviario conectado a la red nacional de ancho ibérico con capacidad para operar de forma simultánea hasta 16 vagones cisterna.
La instalación dispondrá además de:
- Dos posiciones de atraque para barcos de entre 5 000 y 60 000 toneladas.
- Red de tuberías de entre 6 y 16 pulgadas.
- Sistemas de bombeo capaces de mover entre 200 y 2 000 metros cúbicos por hora.
Todo ello permitirá conectar el transporte marítimo, ferroviario y terrestre desde un único centro logístico.
Punta Langosteira se consolida como nodo estratégico del noroeste
La elección de Punta Langosteira no es casual.
Desde hace años, las administraciones han defendido el puerto exterior coruñés como una infraestructura estratégica capaz de atraer grandes inversiones industriales gracias a su combinación de:
- Accesos ferroviarios.
- Conexiones por carretera.
- Capacidad para buques de gran calado.
- Amplias superficies disponibles para uso industrial.
La llegada de Exolum refuerza esa estrategia y podría acelerar la transformación de la zona en un auténtico hub energético del Atlántico europeo.
El debate ambiental vuelve a escena
Sin embargo, el proyecto no está exento de controversia.
La propia documentación técnica reconoce la necesidad de prestar especial atención a la gestión medioambiental debido a la proximidad de ecosistemas costeros sensibles y áreas utilizadas por aves marinas.
Además, algunos sectores ya advierten de los riesgos asociados al almacenamiento masivo de sustancias químicas y energéticas en una zona próxima a núcleos habitados.
Este debate se produce en un contexto donde numerosas inversiones industriales consideradas estratégicas para la transición energética están encontrando resistencia social y administrativa en distintos puntos de España.
Galicia busca convertirse en potencia energética
Exolum defiende que la comunidad gallega reúne condiciones únicas para liderar el desarrollo de los nuevos combustibles y tecnologías energéticas.
La compañía considera que Galicia puede convertirse en un referente europeo para:
- Producción y distribución de biocombustibles.
- Logística de amoníaco.
- Transporte de CO₂.
- Nuevos combustibles sostenibles para aviación e industria.
Según la empresa, la futura terminal contribuirá a impulsar la descarbonización, atraer inversión privada y fortalecer el tejido industrial gallego.
Una inversión que puede redefinir el futuro económico de Galicia
La construcción de esta macroterminal representa mucho más que una simple infraestructura portuaria.
Se trata de una apuesta de largo plazo que pretende situar a Galicia en el centro de las nuevas cadenas energéticas europeas. Sin embargo, también pone sobre la mesa cuestiones cada vez más relevantes: el equilibrio entre crecimiento económico y protección ambiental, la seguridad de las infraestructuras estratégicas y el verdadero impacto de la llamada transición energética.
La evolución del proyecto durante los próximos meses permitirá comprobar si Punta Langosteira se convierte en el gran motor energético del noroeste peninsular o si las dudas ambientales y sociales terminan condicionando una de las inversiones más ambiciosas previstas en Galicia.

