La condena del Tribunal Supremo a José Luis Ábalos por el caso Koldo ha intensificado la presión política sobre el Gobierno de Pedro Sánchez. Sin embargo, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha descartado impulsar una moción de censura mientras no existan los apoyos parlamentarios necesarios para desalojar al Ejecutivo de La Moncloa.
El líder popular considera que registrar una iniciativa destinada al fracaso supondría un error estratégico que, lejos de debilitar al Gobierno, serviría para reforzar su posición parlamentaria.
Feijóo: «No voy a cometer ese error»
Durante su comparecencia en la sede nacional del PP, Feijóo dejó claro que no piensa promover una moción de censura sin garantías de éxito.
El dirigente popular sostuvo que una votación fallida permitiría a Pedro Sánchez salir reforzado políticamente al recibir nuevamente el respaldo de la mayoría que sostiene al Ejecutivo.
«No voy a cometer ese error», insistió Feijóo, defendiendo que su posición responde a una estrategia «sensata y coherente».
Según explicó, si el PP hubiera presentado una moción durante los últimos meses, el presidente del Gobierno habría logrado revalidar su apoyo parlamentario y neutralizar parte del desgaste provocado por los casos judiciales que afectan a antiguos dirigentes socialistas.
El PP espera movimientos de Junts
Aunque descarta actuar de inmediato, Feijóo no cierra definitivamente la puerta a una futura moción de censura.
El líder del PP dejó entrever que el escenario político podría cambiar tras la decisión que debe adoptar el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre la ley de amnistía y la situación jurídica de Carles Puigdemont, prevista para el próximo 16 de julio.
En el Partido Popular consideran que un eventual revés judicial a la amnistía podría modificar la posición de Junts y alterar el equilibrio parlamentario que mantiene a Sánchez en el poder.
Solo si los apoyos estuvieran plenamente asegurados, Génova estudiaría registrar una moción de censura.

El Senado y el Congreso medirán la fortaleza del Gobierno
Mientras tanto, el PP continuará poniendo a prueba a los socios parlamentarios del Ejecutivo mediante distintas iniciativas.
Esta misma semana, el Senado debatirá una propuesta para reclamar la convocatoria de elecciones generales, después de que una iniciativa similar fuera vetada anteriormente en el Congreso.
Además, la Cámara Baja votará una propuesta para instar al presidente del Gobierno a someterse a una cuestión de confianza, una iniciativa cuyo resultado permitirá medir el grado de respaldo real con el que todavía cuenta Pedro Sánchez.
Los populares consideran que ambas votaciones servirán como termómetro para comprobar si algunos socios del Ejecutivo están dispuestos a distanciarse del Gobierno tras las últimas resoluciones judiciales.
La estrategia del PP pasa por aumentar el desgaste del Ejecutivo
Lejos de apostar por un movimiento inmediato, la dirección nacional del Partido Popular mantiene una estrategia basada en incrementar la presión política y mediática sobre el Gobierno.
El objetivo pasa por exigir de forma constante la convocatoria de elecciones anticipadas y aprovechar el desgaste derivado de los distintos casos de corrupción que afectan al entorno socialista.
Desde Génova consideran que el Ejecutivo atraviesa uno de sus momentos de mayor debilidad y que el paso del tiempo puede erosionar todavía más la estabilidad parlamentaria del Gobierno.
Feijóo cuestiona la continuidad de Sánchez
Durante su intervención, el líder del PP volvió a reclamar responsabilidades políticas tras la condena de José Luis Ábalos, antiguo ministro de Transportes y uno de los dirigentes de mayor confianza de Pedro Sánchez durante los primeros años de legislatura.
Feijóo aseguró que la situación resulta «insostenible» y criticó que el presidente del Gobierno continúe rechazando cualquier posibilidad de dimisión o convocatoria electoral.
El dirigente popular recordó que fue precisamente Ábalos quien defendió la moción de censura que llevó a Sánchez al poder en 2018 y sostuvo que la sentencia conocida supone un fuerte golpe para la credibilidad del Ejecutivo.
El PP mantiene la presión mientras espera un cambio de mayorías
Por ahora, el Partido Popular descarta dar un paso que considere estéril desde el punto de vista parlamentario.
La dirección nacional insiste en que solo impulsará una moción de censura cuando exista una mayoría suficiente para convertirla en una alternativa real de Gobierno.
Hasta entonces, la estrategia seguirá centrándose en aumentar el desgaste político del Ejecutivo, reclamar elecciones anticipadas y tratar de convencer a los actuales socios parlamentarios de Pedro Sánchez para que retiren su apoyo al Gobierno.

