Los ciberataques dirigidos contra dispositivos Android mediante tecnología NFC han experimentado un crecimiento sin precedentes durante los primeros meses de 2026. El auge de este tipo de amenazas, orientadas principalmente al robo de datos bancarios y al fraude en pagos contactless, está impulsado por la comercialización de herramientas maliciosas bajo el modelo de malware como servicio (MaaS) y por el desarrollo de nuevas técnicas de ingeniería social cada vez más sofisticadas.
Los datos conocidos reflejan un incremento del 188% respecto al mismo periodo del año anterior, una evolución que confirma las previsiones realizadas por especialistas en ciberseguridad sobre el aumento de los ataques contra los sistemas de pago móvil.
Más de 35.000 intentos de ataque en solo cuatro meses
Durante los cuatro primeros meses de 2026, las soluciones de seguridad bloquearon 35.600 intentos de ataque mediante tecnología NFC (Near Field Communication), frente a los 12.300 registrados en el mismo periodo de 2025.
Entre las principales familias de software malicioso detectadas destacan:
- SuperCard X
- PhantomCard
- NGate
- Variantes modificadas de NFCGate
Estos programas están diseñados para interceptar información bancaria y facilitar el robo de dinero mediante el uso fraudulento de la tecnología de pagos sin contacto.

¿Qué es la tecnología NFC y por qué se ha convertido en objetivo?
La NFC es una tecnología de comunicación inalámbrica de corto alcance que permite intercambiar datos entre dispositivos acercándolos físicamente.
Actualmente se utiliza en:
- Pagos móviles con el teléfono.
- Tarjetas bancarias contactless.
- Sistemas de transporte público.
- Control de accesos.
- Identificación electrónica.
Su amplia implantación ha convertido esta tecnología en uno de los principales objetivos de los ciberdelincuentes, que buscan explotar la confianza de los usuarios para acceder a sus credenciales financieras.
El auge del malware como servicio
Los especialistas sitúan el origen de esta amenaza a finales de 2023, cuando comenzaron a detectarse las primeras campañas que utilizaban versiones modificadas de herramientas legítimas relacionadas con la comunicación NFC.
Posteriormente, el fenómeno se aceleró gracias al modelo conocido como Malware as a Service (MaaS), mediante el cual desarrolladores de software malicioso alquilan sus herramientas a otros delincuentes a cambio de una suscripción o comisión.
Este sistema ha reducido la barrera técnica de entrada y ha permitido que un mayor número de grupos criminales pueda lanzar campañas de fraude sin necesidad de desarrollar su propio malware.
Los dos métodos de ataque más utilizados
Los investigadores identifican actualmente dos grandes modalidades empleadas por los delincuentes para explotar la tecnología NFC.
Ataques mediante NFC directo
En este método, los ciberdelincuentes contactan con la víctima a través de aplicaciones de mensajería, llamadas telefónicas o correos electrónicos.
Tras ganarse su confianza, le indican que descargue una aplicación fraudulenta con el pretexto de verificar su identidad o solucionar un supuesto problema de seguridad.
Posteriormente solicitan que acerque su tarjeta bancaria al teléfono e introduzca el PIN, permitiendo así capturar la información necesaria para realizar operaciones fraudulentas.
El peligro del NFC inverso
La modalidad conocida como NFC inverso está ganando protagonismo por su elevado nivel de sofisticación.
En este caso, la víctima instala una aplicación maliciosa que establece como sistema de pago predeterminado.
Después, los delincuentes convencen al usuario para acudir a un cajero automático e ingresar dinero bajo la falsa creencia de que está trasladando sus fondos a una cuenta segura.
En realidad, el importe termina siendo transferido directamente a cuentas controladas por los atacantes.
Europa y América Latina, entre las regiones más afectadas
Aunque Rusia continúa concentrando buena parte de los incidentes detectados, los expertos advierten de que la expansión del malware ya afecta de forma creciente a Europa y América Latina.
El incremento del uso de pagos móviles y de dispositivos Android ha convertido estas regiones en objetivos prioritarios para las organizaciones dedicadas al fraude financiero.
Cómo protegerse frente a este tipo de ataques
Los especialistas en ciberseguridad recomiendan adoptar una serie de medidas preventivas para reducir el riesgo de infección:
- Descargar aplicaciones únicamente desde tiendas oficiales.
- No instalar programas recibidos mediante enlaces enviados por mensajes o redes sociales.
- Desconfiar de llamadas o mensajes que soliciten acercar una tarjeta bancaria al teléfono.
- Nunca seguir instrucciones de desconocidos para realizar operaciones en cajeros automáticos.
- Mantener actualizado el sistema operativo y las aplicaciones de seguridad.
- Revisar periódicamente los movimientos bancarios para detectar operaciones no autorizadas.
Empresas y particulares, en el punto de mira
El crecimiento de estos ataques no solo afecta a usuarios particulares. Las organizaciones que gestionan dispositivos Android corporativos también se enfrentan a un riesgo creciente.
Por ello, los expertos recomiendan implantar soluciones de seguridad capaces de detectar aplicaciones maliciosas, bloquear intentos de suplantación de identidad y supervisar el uso de funciones sensibles como la tecnología NFC.
El fuerte incremento registrado durante 2026 confirma que el fraude vinculado a los pagos contactless se ha convertido en una de las principales amenazas del panorama de la ciberseguridad móvil, obligando tanto a empresas como a usuarios a extremar las precauciones para proteger su información financiera.


