El Gobierno ha salido este miércoles en defensa del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, reclamando “respeto institucional” hacia su figura por la labor de mediación que ha desarrollado en Venezuela durante los últimos años. El Ejecutivo ha subrayado que, cuando se cuestiona a un expresidente, “también está en juego la dignidad del Estado”.
Así lo ha manifestado el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, donde ha pedido expresamente a las fuerzas políticas, “en particular al Partido Popular”, que mantengan un trato respetuoso hacia Zapatero. “Cuando se trata de figuras que han sido presidentes del Gobierno, la dignidad del Estado está en juego. Solicito respeto hacia este expresidente”, ha afirmado.
Albares ha querido además “reconocer y valorar” la labor de mediación que Zapatero ha desempeñado con el régimen venezolano, aunque ha precisado que el exjefe del Ejecutivo “no actúa en nombre del Gobierno de España” ni como representante oficial del actual Ejecutivo de Pedro Sánchez. El ministro tampoco ha concretado en qué consiste su actuación en el contexto actual tras la caída de Nicolás Maduro.
Durante su intervención, el titular de Exteriores ha recordado que Zapatero “defendió la dignidad del Estado español” en episodios pasados, aludiendo al enfrentamiento diplomático vivido en la Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile en 2007, cuando el entonces presidente venezolano Hugo Chávez atacó verbalmente al expresidente José María Aznar.
Fuentes del Gobierno han asegurado que “no les consta” que Zapatero haya ejercido labores de mediación en los últimos días con el Ejecutivo encabezado por Delcy Rodríguez, presidenta en funciones tras la captura de Maduro. No obstante, Albares ha recordado que la mediación del expresidente comenzó en 2015 “a petición de la oposición venezolana”, cuando en España gobernaba el Partido Popular.
El Ejecutivo ha aprovechado la comparecencia para reiterar su rechazo a la actuación de Donald Trump en Venezuela, al considerar que “no respeta la soberanía del país” y “vulnera el derecho internacional”. En este contexto, Albares ha defendido que España debe desempeñar un papel de “puente” para facilitar una solución “pacífica, democrática y genuinamente venezolana”.
Asimismo, ha instado a la Unión Europea a actuar “de forma unida y con voz propia” para convertirse en un referente global en defensa del multilateralismo, la paz y la seguridad, evitando que las relaciones internacionales se rijan por “la ley de la selva”.

