En un contexto marcado por tensiones geopolíticas crecientes, rearme global y una demanda sostenida de aviación comercial, el sector aeroespacial y de defensa estadounidense se consolida como uno de los refugios preferidos del capital. El banco suizo UBS ha publicado su selección de las ocho mejores acciones del sector para 2026, destacando compañías con alta visibilidad de beneficios, contratos millonarios y fuerte generación de caja.
La lista confirma una tendencia clara: Wall Street apuesta por la guerra, la defensa y el control estratégico del espacio aéreo.
Boeing (BA): caja, contratos y menos deuda
Boeing es una de las grandes apuestas de UBS para 2026. El banco considera que el mercado empezará a valorar el flujo de caja libre normalizado, dejando en segundo plano los riesgos de corto plazo.
UBS espera que:
- El aumento en la producción de los 737 MAX y 787 Dreamliner
- La mejora progresiva de Boeing Defense
- Y la reducción del apalancamiento
impulsen una recuperación sólida.
Entre sus contratos recientes destacan:
- 8 600 millones de dólares en cazas F-15 para Israel
- Un pedido de 110 aviones por parte de Alaska Airlines
Hexcel (HXL): la apuesta “barata” del sector
Hexcel es vista por UBS como una de las acciones más infravaloradas del sector aeroespacial, con gran exposición a aviones de fuselaje ancho.
La recuperación de la producción del Airbus A350, tras la integración de activos de Spirit Aero por Airbus, podría disparar sus márgenes. La compañía ya sorprendió al mercado al superar previsiones en el tercer trimestre de 2025, con ingresos de 456 millones de dólares.
GE Aerospace (GE): motores y márgenes al alza
GE Aerospace es otra de las favoritas. UBS ve potencial alcista en las estimaciones de beneficios para 2026 y más allá, incluso si se desacelera el mercado de posventa.
La clave está en los altos márgenes y en una cartera de pedidos muy sólida:
- Motores para 39 Boeing 787 del grupo Saudia
- Pedido de 130 motores GE9X por parte de Emirates
TransDigm (TDG): márgenes y adquisiciones
Para UBS, TransDigm ha sido castigada en exceso por la desaceleración del mercado de posventa. El banco cree que el mercado no está valorando correctamente su capacidad de generar márgenes y desplegar capital.
En 2025:
- Superó expectativas de beneficios
- Cerró la adquisición de Stellant Systems por 960 millones de dólares
Woodward (WWD): crecimiento sostenido en posventa
Woodward destaca por su exposición al aumento del mantenimiento de motores LEAP y GTF. UBS prevé que la compañía mantenga crecimientos de doble dígito alto en posventa hasta finales de la década.
Sus resultados del cuarto trimestre de 2025, con 995 millones de dólares en ingresos, llevaron a varias firmas —incluida UBS— a elevar sus precios objetivo.
Northrop Grumman (NOC): décadas de contratos asegurados
En defensa pura, Northrop Grumman ofrece una de las mayores visibilidades de crecimiento a largo plazo.
Sus grandes pilares:
- Bombardero furtivo B-21 Raider
- Programa ICBM Sentinel
Ambos son proyectos estratégicos con horizontes de varias décadas. Además, la compañía cerró contratos por:
- 94,3 millones con la Marina de EE. UU.
- Otros 149 millones en proyectos tecnológicos militares
CACI (CACI): software, defensa y seguridad nacional
CACI International es una de las grandes beneficiadas del giro tecnológico del gasto militar. UBS destaca su modelo basado en software y soluciones avanzadas, que está mejorando crecimiento y márgenes.
En los últimos meses:
- Adquirió ARKA Group por 2 600 millones de dólares
- Logró un contrato de 212 millones con la Fuerza Espacial de EE. UU.
Parsons (PSN): defensa, ciberseguridad e inteligencia
Cierra la lista Parsons, bien posicionada en defensa, ciberseguridad, inteligencia y aviación.
Aunque UBS anticipa un inicio de 2026 más débil, considera que la valoración es atractiva de cara a la segunda mitad del año. Entre sus grandes hitos:
- Participación en el contrato SHIELD de 151 000 millones de dólares
- Contrato de 392 millones para sistemas biométricos federales
Conclusión: Wall Street apuesta por el rearme
El informe de UBS confirma lo que muchos inversores ya asumen: el complejo militar-industrial estadounidense entra en una nueva edad dorada. Con presupuestos de defensa al alza, conflictos abiertos y una aviación comercial en expansión, el sector aeroespacial y de defensa se perfila como uno de los grandes ganadores de 2026.
La pregunta ya no es si estas empresas crecerán, sino cuánto tiempo durará este ciclo impulsado por la geopolítica y el miedo.

