La Junta de Andalucía no logra cubrir ninguna de las 25 plazas ofertadas en Marbella. El Sindicato Médico de Málaga alerta de que la Atención Primaria en la Costa del Sol ya no atrae profesionales pese a los contratos estables.
La sanidad pública vuelve a chocar con la realidad en Marbella
La falta de médicos de familia se agrava en la Costa del Sol.
El Servicio Andaluz de Salud ofertó 25 plazas de médicos de familia en Marbella y no consiguió cubrir ninguna. El dato refleja una crisis cada vez más evidente en la Atención Primaria, especialmente en zonas con alta presión asistencial, elevado coste de vida y plantillas tensionadas.
Según el Sindicato Médico de Málaga, en toda la provincia solo se aceptaron 43 de las 203 plazas ofertadas, una cobertura del 21,18%. Es decir, casi 8 de cada 10 puestos quedaron vacantes.
La Costa del Sol, el punto más crítico
La situación es aún peor en la comarca de la Costa del Sol, donde se buscaban 105 profesionales y únicamente se cubrieron 6 plazas, apenas un 5,7%.
En pediatría, de las 15 plazas ofertadas en el litoral solo se aceptó 1. Además, los 36 puestos de dispositivos de apoyo quedaron completamente desiertos.
El problema ya no es solo que falten médicos. Es que muchos profesionales rechazan directamente trabajar en estas condiciones.

Contratos estables, pero poco atractivos
El sindicato sostiene que la catalogación como Puesto de Difícil Cobertura no está funcionando. Los incentivos actuales, como puntuación en bolsa o reducción de plazos para la carrera profesional, no compensan la sobrecarga asistencial, la falta de sustituciones, los desplazamientos ni la dificultad para conciliar.
A ello se suma un factor decisivo en Marbella y la Costa del Sol: el precio de la vivienda, que convierte muchos destinos sanitarios en económicamente inviables para profesionales que no residen ya en la zona.
Un aviso serio para la Junta
El Sindicato Médico de Málaga reclama revisar el sistema de incentivos y convertir estas plazas en destinos realmente atractivos.
Porque la conclusión es incómoda: no basta con ofertar plazas si los médicos no quieren ocuparlas.
Marbella, uno de los grandes escaparates turísticos de Andalucía, afronta así una paradoja preocupante: mucha demanda sanitaria, pocos profesionales disponibles y una Atención Primaria cada vez más tensionada.

