Tres miembros de la inteligencia militar resultaron heridos en un enfrentamiento con agentes del SBU por la detención de un combatiente ruso aliado de Ucrania. Zelenski califica lo ocurrido de «vergonzoso» y ordena investigar.
Una escena difícil de imaginar en un país en plena guerra ha sacudido el aparato de seguridad de Ucrania. Agentes de dos de sus principales servicios de inteligencia terminaron enfrentándose a tiros en Kiev, dejando tres miembros de la inteligencia militar heridos y obligando al presidente Volodímir Zelenski a ordenar una investigación.
El incidente enfrentó al Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) con miembros de la Dirección Principal de Inteligencia militar (GUR/HUR) y tiene como protagonista a Stepan Kaplunov, subcomandante del Cuerpo de Voluntarios Rusos, una unidad integrada por ciudadanos rusos que combate contra Moscú del lado ucraniano.
La detención de Stepan Kaplunov desata el enfrentamiento
El origen del conflicto está en la detención de Kaplunov. El SBU sostiene que descubrió contactos entre el combatiente y los servicios de inteligencia rusos dentro de una investigación sobre un supuesto plan del FSB para asesinar a un dirigente opositor ruso que debía visitar Ucrania.
Kaplunov rechaza esa acusación.
El militar sostiene que permaneció nueve días detenido y que fue sometido a presiones para reconocer una supuesta colaboración con el FSB ruso, confesión que posteriormente retiró. El SBU niega haber actuado irregularmente y mantiene que dispone de pruebas sobre los contactos investigados.
Estas versiones contrapuestas son fundamentales: la investigación continúa abierta y no existe por ahora una conclusión judicial definitiva que permita determinar cuál de los relatos es correcto.
Del enfrentamiento verbal a los disparos en Kiev
La situación estalló durante una actuación relacionada con el domicilio de Kaplunov, en el distrito Dniprovskyi de Kiev.
Miembros de la inteligencia militar aparecieron durante la operación del SBU y comenzó una fuerte discusión que terminó convirtiéndose en un enfrentamiento armado.
Las propias agencias ofrecen versiones diferentes sobre quién inició la violencia. Un vídeo difundido posteriormente permite escuchar los disparos, pero el medio ucraniano Censor.NET, que analizó las imágenes, señaló que no podía determinar quién disparó primero.
El balance confirmado es de tres miembros del GUR heridos. La Fiscalía ucraniana ha abierto actuaciones y dos militares, uno vinculado al SBU y otro a la inteligencia militar, han recibido notificaciones de sospecha por su posible participación.
Zelenski: «Absolutamente vergonzoso»
La gravedad del episodio provocó la intervención directa de Zelenski.
El presidente calificó el enfrentamiento de «absolutamente vergonzoso» y exigió aclarar paso a paso qué ocurrió y quién fue responsable.
Para Zelenski, las armas de los servicios de seguridad ucranianos deben dirigirse contra las fuerzas rusas, no contra integrantes de otras estructuras del propio Estado.
El mandatario también destituyó a Oleh Khramov, responsable del departamento del SBU encargado de la protección de secretos de Estado, mientras avanzan las investigaciones internas.
Un choque que expone tensiones dentro del aparato de seguridad
El episodio resulta especialmente delicado porque tanto el SBU como el GUR han adquirido un enorme peso desde el inicio de la invasión rusa.
El SBU concentra importantes competencias de contrainteligencia y seguridad interior, mientras que la inteligencia militar se ha convertido en uno de los principales instrumentos de Kiev para realizar operaciones especiales y acciones contra objetivos rusos.
El tiroteo demuestra que la coordinación entre estructuras armadas del Estado ha sufrido al menos un fallo extremadamente grave.
Otra cuestión distinta es concluir que el episodio demuestra por sí solo una fractura política irreversible en el entorno de Zelenski. Existen informaciones sobre rivalidades dentro del aparato de inteligencia, pero las acusaciones sobre una lucha organizada entre facciones continúan siendo objeto de versiones enfrentadas y no están completamente acreditadas.
Una crisis interna mientras Rusia intensifica sus ataques
El momento tampoco podría ser más delicado.
Mientras Kiev investiga por qué dos de sus principales estructuras de seguridad terminaron utilizando armas entre sí, Rusia mantiene la presión militar sobre la capital ucraniana, con ataques mediante drones y misiles que han alterado incluso la vida cotidiana durante el día.
Para Zelenski, el desafío ahora es doble: determinar responsabilidades individuales y evitar que un episodio semejante vuelva a producirse.
Porque independientemente de quién disparara primero o de si las sospechas contra Kaplunov terminan siendo demostradas, hay un hecho difícilmente discutible: dos servicios fundamentales para la seguridad de Ucrania acabaron enfrentándose con armas de fuego en la propia capital mientras el país continúa en guerra con Rusia.


