La Guardia Civil vincula el asesinato cometido en marzo de 2025 con otro intento de robo violento en Sangonera la Verde. La coincidencia balística permitió conectar ambos casos.
La Guardia Civil ha dado por esclarecido el homicidio a tiros del portero de un club de Lorca (Murcia) cometido el 9 de marzo de 2025. La operación, denominada Bargreen, se ha saldado con ocho detenidos, tres armas cortas intervenidas y la vinculación del crimen con otro intento de robo violento ocurrido días antes en Sangonera la Verde.
Según la Guardia Civil, los detenidos formarían parte de un grupo presuntamente dedicado a cometer atracos con armas de fuego. Las diligencias apuntan a que algunos de ellos habrían participado en los dos episodios investigados.
El portero murió tras recibir varios disparos
El homicidio ocurrió el 9 de marzo de 2025 en un establecimiento público situado en Purias, término municipal de Lorca.
De acuerdo con la investigación, varias personas accedieron al local portando armas de fuego. Durante el asalto se produjo un forcejeo con el portero, que recibió varios disparos y falleció a consecuencia de las heridas.
A partir de ese momento, la Guardia Civil abrió la operación Bargreen para identificar a los autores y reconstruir lo ocurrido.
La balística permitió conectar el crimen con otro atraco
La investigación dio un giro cuando los agentes compararon los cartuchos recogidos en Lorca con los localizados en otro hecho delictivo ocurrido días antes.
Ese primer episodio tuvo lugar en febrero de 2025, cuando varias personas entraron armadas en una finca de Sangonera la Verde haciéndose pasar por agentes policiales.
Los investigadores determinaron que la misma arma había sido utilizada en ambos escenarios, lo que permitió unir las dos investigaciones y dirigir las pesquisas hacia un mismo grupo.
Los asaltantes entraron en la finca equivocada
El primer robo investigado tuvo una circunstancia peculiar.
Según la Guardia Civil, los asaltantes pretendían acceder a una finca donde supuestamente había marihuana, pero entraron por error en una propiedad colindante.
A raíz de aquel episodio se abrió la operación Mazave, que terminó con la detención del propietario de la finca objetivo como presunto autor de delitos relacionados con cultivo y elaboración de drogas, defraudación de fluido eléctrico y tenencia ilícita de armas.
En ese lugar se desmanteló un cultivo interior de marihuana y se intervinieron MDMA, una escopeta sin documentación y munición.
La hipótesis: robos de droga, joyas o dinero
La principal línea de investigación apuntaba a la comisión de atracos violentos, entre ellos los conocidos como “vuelcos”, término utilizado para describir robos de droga entre grupos criminales.
La Guardia Civil considera que el grupo investigado podía estar orientado a sustraer grandes cantidades de estupefacientes, joyas o dinero.
A medida que avanzaron las diligencias, los agentes identificaron primero a siete personas y comprobaron que algunas aparecían relacionadas con ambos episodios.
Posteriormente se logró identificar a todos los integrantes del grupo y a varios colaboradores.
Ocho detenidos en total
La fase final de la operación se puso en marcha el 17 de septiembre.
Los agentes realizaron tres registros simultáneos en Murcia capital, Las Torres de Cotillas y Lorca. Durante esos dispositivos se practicaron cinco detenciones y se intervinieron tres armas cortas de fuego.
Otras tres personas habían sido detenidas unas semanas antes, lo que elevó el balance total a ocho arrestados.
Todos ellos están investigados como presuntos autores de delitos de robo con violencia e intimidación, homicidio doloso y tenencia ilícita de armas.
Uno de los detenidos intentó deshacerse de un arma
Durante uno de los registros se produjo una escena especialmente relevante para la investigación.
Uno de los detenidos trató presuntamente de arrojar un arma por la ventana de su vivienda cuando los agentes accedían al inmueble.
La Guardia Civil logró recuperarla junto con otras dos armas cortas.
Las tres serán analizadas dentro de las diligencias para determinar su posible relación con los hechos investigados.
Uno de los implicados tuvo que ser excarcelado para el registro
La operación requirió una coordinación especial porque uno de los investigados ya se encontraba internado en prisión por otros hechos.
La Guardia Civil tuvo que gestionar su excarcelación temporal para que pudiera estar presente durante el registro correspondiente y para practicar determinadas diligencias.
El despliegue contó con unidades de Policía Judicial de Murcia, el Equipo Contra el Crimen Organizado de Levante de la UCO, la Agrupación de Reserva y Seguridad, USECIC y el Servicio Cinológico.
También participó un perro especializado en la detección de armas de fuego.
La Guardia Civil considera esclarecido el homicidio
La Benemérita sitúa el caso como esclarecido tras conseguir relacionar a los sospechosos con los dos episodios y reunir los indicios balísticos y operativos que sustentan la investigación.
El procedimiento judicial deberá determinar ahora las responsabilidades individuales de cada detenido.
Todos ellos mantienen la presunción de inocencia mientras no exista sentencia firme.
Dos investigaciones que terminaron convergiendo
El elemento decisivo del caso fue la conexión entre dos hechos que inicialmente se investigaban por separado.
Por un lado, el intento de robo en Sangonera la Verde; por otro, el atraco de Lorca que terminó con la muerte del portero.
La coincidencia balística permitió unir ambas líneas y reconstruir presuntamente la actividad del grupo.
Con las ocho detenciones y la incautación de tres armas, la Guardia Civil da por cerrada una parte esencial de la investigación, aunque las diligencias judiciales seguirán determinando el grado de participación concreto de cada sospechoso


