Fabio Quartararo terminó el GP de Japón condicionado por un problema de consumo que le obligó a levantar el acelerador en las principales rectas de Motegi. El francés acabó 12.º, pero asegura que podía haber rodado mucho más rápido.
Un problema de combustible que apareció en la séptima vuelta
La carrera de Yamaha en Motegi dejó una preocupación añadida a los problemas de prestaciones que ya arrastra su nueva moto. Fabio Quartararo reveló que tuvo que gestionar el combustible desde la séptima vuelta, una limitación que condicionó directamente su ritmo durante buena parte del Gran Premio de Japón.
El piloto francés terminó 12.º, exactamente en la posición desde la que partió, y fue el mejor representante de Yamaha en la carrera. Su compañero Álex Rins cruzó la meta en la 16.ª posición.
El resultado, sin embargo, no refleja completamente las posibilidades que Quartararo cree que tenía sobre el asfalto japonés.
El campeón del mundo de MotoGP de 2021 explicó que tuvo que controlar constantemente la apertura del acelerador para evitar quedarse sin combustible.
«Podría haber ido mucho más rápido, pero lamentablemente tuve que tener mucho cuidado con el acelerador», explicó Quartararo.
El 70 % de acelerador en las tres rectas
La dimensión del problema quedó clara cuando el piloto de Yamaha detalló cómo tuvo que pilotar.
Quartararo afirmó que desde la séptima vuelta mantenía el acelerador aproximadamente al 70 % en tres zonas fundamentales del circuito:
- Entre las curvas 2 y 3.
- En la recta trasera.
- En la recta principal de Motegi.
«Podría haber ido más rápido», insistió el francés, que aseguró sentirse satisfecho con su pilotaje pese a las limitaciones de la moto.
No se trataba únicamente de una precaución en los últimos compases. El problema apareció muy pronto, incluso cuando Quartararo estaba aprovechando el rebufo de otros pilotos.
Según explicó, ni siquiera circular detrás de otra moto solucionaba completamente la situación. Cuando perdió el rebufo, la gestión del combustible se volvió todavía más complicada.
Yamaha afronta un doble problema: consumo y potencia
Las declaraciones de Quartararo dejan un diagnóstico especialmente incómodo para Yamaha: la moto no solo tiene dificultades de velocidad, sino también de consumo.
El propio piloto reconoció que la marca necesita mejorar ambos aspectos.
La falta de velocidad punta fue especialmente visible durante el fin de semana de Motegi. Según el análisis publicado por Motorsport.com, los cuatro pilotos de Yamaha terminaron ocupando las últimas posiciones de velocidad máxima durante la carrera, un dato que reflejó las dificultades de la marca japonesa durante todo el Gran Premio.
El problema resulta particularmente significativo porque Motegi era el Gran Premio de casa de Yamaha. La cita japonesa debía servir también para evaluar la evolución de la nueva etapa técnica de la marca.
La situación contrasta con algunos momentos positivos del fin de semana. Quartararo había sido séptimo en la jornada del viernes, a cuatro décimas del mejor tiempo, y logró el acceso directo a la Q2.
Pero ese rendimiento a una vuelta no pudo trasladarse a la carrera.
La nueva Yamaha V4 sigue buscando prestaciones
El contexto técnico explica buena parte de las dificultades. Yamaha se encuentra en una etapa de transición con su nueva generación de motor V4, después de haber utilizado durante años su tradicional configuración de cuatro cilindros en línea.
La propia marca confirmó para 2026 la entrada en la era V4 con la YZR-M1. Quartararo y Rins han sido los pilotos oficiales durante esta primera temporada del nuevo proyecto.
La apuesta tiene una dificultad adicional: el rendimiento de una MotoGP no depende exclusivamente de la potencia máxima.
El motor debe ofrecer un equilibrio entre:
- Potencia y velocidad punta.
- Entrega de par y aceleración.
- Consumo de combustible.
- Gestión electrónica.
- Tracción y comportamiento del neumático.
Un déficit en cualquiera de estos apartados puede terminar condicionando el resultado. En el caso de Yamaha, las declaraciones de Quartararo apuntan a que potencia y consumo están actualmente entre las principales preocupaciones.
Quartararo descarta, de momento, una explicación concreta
Cuando le preguntaron si podía existir algún problema electrónico detrás del elevado consumo, Quartararo no señaló una avería específica.
El francés rechazó que se tratara de algo especialmente extraño y reconoció que no sabía si el equipo había calculado inicialmente un consumo inferior al que finalmente encontraron en carrera.
Ese matiz es importante. Quartararo describió el problema que experimentó sobre la pista, pero no identificó públicamente la causa técnica del consumo elevado.
Por tanto, no se puede atribuir el comportamiento de la moto a un fallo electrónico concreto sin una confirmación posterior de Yamaha.
El piloto llegó a tener la «luz roja»
Quartararo utilizó una comparación muy gráfica para explicar hasta qué punto tuvo que vigilar el combustible durante la carrera.
Según el francés, disponía de un indicador que reflejaba diferentes niveles de margen de combustible. En su caso, la advertencia permaneció prácticamente en la zona crítica desde el comienzo.
«Tenía la roja desde el principio», explicó Quartararo, quien añadió que en algunos momentos podía mejorar ligeramente la situación, pero cuando intentaba aumentar el ritmo la advertencia volvía a aparecer.
El relato muestra que el piloto no estaba simplemente conservando combustible para afrontar las últimas vueltas. La gestión condicionó su ritmo durante gran parte de la carrera.
Un resultado discreto en el último GP de Japón con Yamaha
El resultado tiene además un componente especial para Quartararo.
El piloto francés abandonará Yamaha al terminar la temporada 2026. La estructura oficial de MotoGP ha confirmado que ni Quartararo ni Álex Rins continuarán con la marca japonesa en 2027.
Por ello, el Gran Premio de Japón fue su última carrera de casa de Yamaha en Motegi.
Quartararo había mostrado destellos de competitividad durante el fin de semana, especialmente el viernes. También sumó un punto en la Sprint al terminar 9.º, antes de acabar 12.º en la carrera larga del domingo.
El balance final, sin embargo, quedó condicionado por una moto que no pudo ser utilizada al máximo de sus posibilidades.
Yamaha necesita resolver algo más que la velocidad punta
El episodio de Motegi deja una cuestión abierta para las próximas carreras: Yamaha no puede limitarse a buscar más potencia si esa mejora implica mantener o aumentar el consumo.
En MotoGP, el combustible disponible está limitado por el reglamento y la estrategia de carrera debe tener en cuenta ese margen. Por ello, cualquier incremento de rendimiento debe ir acompañado de una gestión eficiente de la energía disponible.
El propio Quartararo resumió el problema de forma directa al reconocer que a Yamaha le falta potencia y, al mismo tiempo, consume demasiado.
La situación también pone de relieve la dificultad del proyecto V4. El objetivo no es únicamente conseguir una moto más rápida en una vuelta, sino construir una máquina capaz de mantener un ritmo competitivo durante toda una carrera.
En Motegi, Quartararo asegura que tenía margen para ser más rápido, pero el consumo se lo impidió.
Yamaha tendrá que determinar ahora si lo ocurrido fue principalmente consecuencia de las características del circuito, de una previsión de consumo demasiado optimista o de una cuestión técnica que pueda corregirse. El piloto, por el momento, no ha atribuido el problema a una causa concreta.
El dato que resume el problema
Fabio Quartararo tuvo que limitar al 70 % el acelerador en tres de las principales zonas de aceleración de Motegi desde la séptima vuelta para controlar el consumo.
El resultado fue un 12.º puesto, mientras Yamaha volvió a mostrar dificultades tanto en velocidad como en eficiencia. Para un piloto que asegura que podía haber rodado más rápido, la gestión del combustible terminó convirtiéndose en una barrera tan importante como la falta de potencia.


