Mossos d’Esquadra y Adif refuerzan su coordinación para frenar el robo de cobre en la red ferroviaria catalana, con más vigilancia, controles y medidas para proteger los puntos vulnerables.
El problema va mucho más allá del valor del metal. Los robos de cable pueden paralizar servicios ferroviarios, generar retrasos y afectar directamente a miles de viajeros. El nuevo dispositivo ya suma 36 detenciones desde su puesta en marcha.
Mossos y Adif refuerzan el operativo contra el robo de cobre
Los Mossos d’Esquadra y Adif han celebrado su primera reunión en el marco del Pla Via, el dispositivo diseñado para mejorar la prevención y la respuesta frente a los robos de cobre en las infraestructuras ferroviarias de Cataluña.
El encuentro permitió realizar un primer balance de las actuaciones desarrolladas desde la activación del plan en agosto y establecer nuevas medidas para mejorar la coordinación entre los responsables de seguridad ferroviaria y los cuerpos policiales.
Por parte de los Mossos participaron responsables del cuerpo, mientras que Adif estuvo representada por su director de Seguridad y Autoprotección y por el gerente de Seguridad y Autoprotección de Cataluña y Aragón.
Uno de los objetivos prioritarios es reducir el tiempo de respuesta cuando se detecta una intrusión o una posible sustracción de material.
El Pla Via acumula 36 detenciones
El balance inicial del dispositivo refleja 36 detenciones y seis personas denunciadas o investigadas desde su activación.
Además, se han producido dos ingresos en prisión provisional y se han dictado tres órdenes judiciales de alejamiento de instalaciones ferroviarias.
Las autoridades también han levantado siete actas por posibles infracciones administrativas, principalmente relacionadas con las actuaciones de prevención y control realizadas en el entorno de las infraestructuras.
Las órdenes de alejamiento buscan impedir que determinadas personas investigadas puedan regresar a instalaciones concretas en las que presuntamente se han producido hechos delictivos.
El cobre se convierte en un problema para Rodalies
Adif ha señalado que las sustracciones de cable de cobre constituyen la principal causa de afectaciones en el servicio ferroviario de Rodalies.
El problema tiene una doble dimensión. Por un lado, supone un perjuicio económico derivado de la reparación y reposición del material. Por otro, puede provocar incidencias, interrupciones y alteraciones del servicio ferroviario.
La sustracción de cables en instalaciones ferroviarias puede afectar a elementos necesarios para el funcionamiento de la infraestructura. Por ello, cada robo puede terminar teniendo consecuencias para los usuarios que utilizan diariamente el tren.
La estrategia del Pla Via pretende actuar tanto contra quienes cometen las sustracciones como contra las condiciones que facilitan el acceso a las zonas ferroviarias.
192 incidencias entre junio y septiembre
Los datos aportados durante la reunión muestran la dimensión que ha adquirido el problema en Cataluña.
Entre junio y septiembre se registraron 192 incidencias relacionadas con este tipo de hechos.
Desde comienzos de año y hasta la fecha del balance, se han denunciado 320 hechos, incluyendo actuaciones relacionadas con robos en la propia red ferroviaria, zonas en obras y almacenes de Adif.
La situación también tiene un importante impacto económico sobre las infraestructuras que necesitan ser reparadas después de las sustracciones.
Adif destina 20 millones a reponer 70 kilómetros de cable
Uno de los ejemplos más significativos se encuentra en las obras ferroviarias del entorno de Parets del Vallès y La Garriga.
La actuación se ha ampliado al tramo Montcada-Parets, actualmente fuera de servicio debido a los trabajos. Estas zonas son especialmente sensibles porque concentran material e infraestructuras que pueden convertirse en objetivo de los ladrones.
Según los datos aportados, Adif ha destinado aproximadamente 20 millones de euros para reponer unos 70 kilómetros de cable sustraído.
La cifra permite dimensionar el coste que puede generar el robo de material ferroviario más allá del valor económico del cobre.
Más vigilancia en los puntos vulnerables
Mossos y Adif trabajan ahora para localizar los puntos de la red que presentan mayores riesgos.
Entre las zonas que requieren especial atención se encuentran los alrededores de la estación de Barcelona-França y diferentes tramos afectados por obras ferroviarias.
La estrategia combina la presencia policial con medidas destinadas a dificultar físicamente el acceso.
Entre las actuaciones previstas o analizadas figuran:
- Instalación de cámaras de seguridad.
- Nuevos sistemas de cierre y protección.
- Refuerzo de la vigilancia en zonas sensibles.
- Colaboración con servicios de seguridad privada.
- Mejora de la comunicación directa entre Adif y Mossos.
- Elaboración de informes técnicos sobre las vulnerabilidades de las instalaciones.
El objetivo es evitar que la protección de las infraestructuras dependa únicamente de la intervención policial después de producirse un robo.
La rapidez de la respuesta policial, una de las claves
Otro de los asuntos abordados durante la reunión fue la necesidad de establecer canales de comunicación más rápidos y directos entre Adif y los Mossos d’Esquadra.
La lógica del dispositivo es sencilla: cuanto menor sea el tiempo transcurrido entre la detección de una intrusión y la llegada de los agentes, mayores pueden ser las posibilidades de localizar a los presuntos responsables y recuperar el material.
También puede facilitar la recopilación de pruebas relevantes para las investigaciones.
Por ello, ambas instituciones trabajan en procedimientos que permitan transmitir información operativa con mayor rapidez cuando se detecte una situación sospechosa.
El control del cobre no termina en las vías
La estrategia policial también pone el foco en el recorrido que puede seguir el material después de ser sustraído.
Una parte fundamental de este trabajo pasa por los gestores de residuos, establecimientos en los que puede intentar introducirse material de procedencia ilícita.
En este contexto, los Mossos han celebrado en Sabadell una jornada con representantes de 120 empresas gestoras de residuos.
Durante el encuentro se presentó el Pla Via y se explicó el papel que puede desempeñar el sector en la detección de posibles operaciones irregulares.
La intención, según la información facilitada, es reforzar la colaboración sin criminalizar a las empresas que desarrollan legalmente su actividad.
Los Mossos piden colaboración a las empresas de residuos
Los responsables policiales han trasladado a los gestores de residuos la importancia de comunicar operaciones sospechosas o situaciones que puedan estar relacionadas con material procedente de robos.
La colaboración del sector puede ayudar a seguir el rastro de los materiales una vez abandonan las instalaciones ferroviarias.
El Pla Via contempla además incrementar la presencia policial en establecimientos gestores de residuos para tratar de localizar materiales que pudieran proceder de sustracciones.
Los Mossos han habilitado también un teléfono y una dirección de correo electrónico específicos para facilitar la comunicación con las empresas y agilizar el traslado de información.
Un problema que afecta a la seguridad y al servicio público
El robo de cobre en las instalaciones ferroviarias no se limita a una cuestión de delincuencia patrimonial.
Cuando una infraestructura ferroviaria resulta dañada, las consecuencias pueden trasladarse rápidamente al conjunto del servicio. Retrasos, interrupciones y reparaciones terminan afectando a los usuarios y obligan al gestor ferroviario a destinar recursos adicionales para recuperar la normalidad.
El coste de la reposición del material constituye solo una parte del impacto. A ello se suman los recursos necesarios para reparar las instalaciones, reforzar la vigilancia y garantizar la continuidad del servicio.
Por eso, la estrategia conjunta de Mossos y Adif apuesta por actuar en varios frentes: prevención, vigilancia, investigación, protección física de las instalaciones y control del destino del material sustraído.
El reto: proteger una red extensa y vulnerable
La dimensión de la red ferroviaria catalana convierte la vigilancia permanente de todas sus instalaciones en un desafío.
Los puntos situados en zonas alejadas, los tramos en obras y determinadas instalaciones con menor presencia habitual de personal pueden requerir medidas adicionales de protección.
El Pla Via busca precisamente identificar esas vulnerabilidades y corregirlas mediante una combinación de tecnología, seguridad física y actuación policial.
El balance inicial, con 36 detenidos, seis personas denunciadas o investigadas y 192 incidencias registradas entre junio y septiembre, refleja la magnitud del problema que las autoridades pretenden combatir.
La cuestión ahora será comprobar si las nuevas medidas consiguen reducir las sustracciones y, sobre todo, evitar que el robo de cobre continúe convirtiéndose en una fuente de incidencias para Rodalies y de costes adicionales para las infraestructuras ferroviarias.
El objetivo: menos robos y menos afectaciones a los viajeros
Mossos d’Esquadra y Adif han acordado mantener la coordinación y continuar trabajando sobre los puntos considerados más vulnerables.
El plan combina la persecución de los presuntos responsables con medidas destinadas a impedir que puedan acceder fácilmente a las instalaciones y colocar posteriormente el material sustraído en el circuito de residuos.
El reto es doble: reducir los robos y minimizar sus consecuencias sobre el servicio ferroviario.
El seguimiento de los próximos meses permitirá determinar si las medidas de vigilancia, las órdenes de alejamiento, el refuerzo de la seguridad física y la colaboración con los gestores de residuos logran contener un problema que ya ha obligado a Adif a afrontar importantes costes de reposición.


