El tenista español recibió un warning al comienzo del segundo set contra Botic van de Zandschulp tras dirigirse de malas formas a un recogepelotas. El episodio empañó su remontada y su clasificación para los cuartos de final del Masters 1000 de Shanghái.
Rafa Jódar volvió a ser protagonista en Shanghái, pero esta vez no solo por su tenis. El madrileño perdió los nervios después de desaprovechar una oportunidad de rotura y reclamó una toalla con una expresión malsonante: «¡Dame la puta toalla!».
La reacción provocó la intervención del juez de silla, que le advirtió por su comportamiento. Según la información publicada por 20minutos el 14 de octubre de 2026, el árbitro le recordó que no debía dirigirse así al personal de pista. La escena abrió un capítulo polémico en una jornada que, en lo deportivo, terminó con una victoria importante para el español.
Qué ocurrió entre Rafa Jódar y el recogepelotas
El incidente tuvo lugar al inicio del segundo set del partido contra Botic van de Zandschulp, cuando Jódar arrastraba el enfado por una ocasión de break que no había aprovechado.
En ese momento, el jugador se dirigió a un recogepelotas para pedirle la toalla en un tono que el juez de silla consideró inadecuado. La frase, captada por las cámaras de televisión, fue directa y contundente: «¡Dame la puta toalla!».
El árbitro intervino de inmediato con una advertencia verbal y un warning, término utilizado en tenis para señalar oficialmente una infracción de conducta. «Así no, así no hablamos con ellos», le indicó, según el relato publicado por el medio.
El episodio puso el foco en el trato que reciben los recogepelotas, cuya labor es facilitar el desarrollo del partido y atender las necesidades de los jugadores dentro de las normas de competición.
¿Qué significa el warning que recibió Jódar?
En tenis, un warning es una advertencia oficial del juez de silla por una conducta contraria al reglamento. Puede aplicarse, entre otros motivos, por comportamientos antideportivos o por determinadas expresiones y gestos.
La advertencia no implica automáticamente la pérdida de un juego. Las consecuencias dependen de la infracción concreta y de si el jugador reincide, ya que el reglamento contempla sanciones progresivas para determinadas conductas.
En este caso, la información publicada por 20minutos atribuye la advertencia a las formas empleadas por Jódar al dirigirse al recogepelotas. El artículo también menciona una consecuencia económica, aunque no precisa la cuantía de una eventual multa ni aporta el documento disciplinario correspondiente.
Por ello, conviene distinguir entre el warning que recoge la noticia y cualquier posible sanción económica adicional, cuyo importe no queda acreditado en la información disponible.
Jódar remonta ante Van de Zandschulp y se mete en cuartos
La polémica no impidió que el tenista madrileño cerrara el encuentro con una victoria de peso. Jódar derrotó a Botic van de Zandschulp por 6-7(4), 6-4 y 6-2, después de ceder el primer set en el desempate y reaccionar en las dos mangas siguientes.
El partido exigió al español mantener la concentración tras un comienzo complicado. Van de Zandschulp se adjudicó el primer parcial, pero Jódar elevó su nivel en el segundo para igualar el marcador y terminó imponiéndose con claridad en el tercero.
El triunfo le permitió acceder a los cuartos de final del Masters 1000 de Shanghái, uno de los torneos de mayor categoría del circuito ATP fuera de los Grand Slam.
La remontada confirma que el partido tuvo dos caras: una actuación deportiva que terminó con Jódar entre los ocho mejores del torneo y un incidente de conducta que captó la atención de las cámaras.
Un recordatorio sobre el respeto al personal de pista
Los recogepelotas desempeñan una función esencial durante los partidos profesionales. Recuperan las pelotas, facilitan las toallas y ayudan a que los encuentros mantengan su ritmo. Aunque trabajan bajo presión y deben reaccionar con rapidez, no son responsables de la frustración que pueda experimentar un jugador durante un punto o un juego.
La intervención del juez de silla recordó ese límite. La exigencia competitiva no elimina la obligación de mantener unas formas adecuadas con las personas que trabajan en la pista.
En el caso de Jódar, el warning quedó como una llamada de atención en mitad del encuentro. Según el relato de 20minutos, el jugador modificó después su actitud hacia los recogepelotas durante el resto del partido.
El episodio también invita a diferenciar entre la intensidad propia del deporte de élite y los comportamientos que pueden considerarse irrespetuosos. La tensión forma parte de la competición, pero la forma de gestionar la frustración también está expuesta al escrutinio público.
Una victoria importante con una polémica añadida
La clasificación de Rafa Jódar para los cuartos de final de Shanghái fue el principal resultado deportivo de la jornada. Sin embargo, la escena de la toalla añadió una dimensión extradeportiva a su victoria.
El tenista consiguió remontar después de perder el primer set y cerró el partido con un contundente 6-2 en la manga definitiva. La advertencia arbitral no le impidió avanzar, aunque dejó una imagen incómoda en un torneo de máxima exigencia.
Por ahora, la información difundida no permite concretar el importe de una posible multa económica ni determinar si el incidente tendrá consecuencias disciplinarias adicionales.
Jódar sale de Shanghái con una victoria y una advertencia que recordar: el rendimiento en la pista es fundamental, pero también lo es el respeto hacia quienes hacen posible que el espectáculo continúe.


