Lo que está ocurriendo en Galicia podría haber terminado en tragedia. En plena reconfiguración del tráfico aéreo por obras en Santiago, un incidente de extrema gravedad ha encendido todas las alarmas de seguridad.
Denuncian ataques con láser a aeronaves en aproximación
La seguridad aérea en el aeropuerto de A Coruña (Alvedro) ha quedado en entredicho tras la denuncia de un individuo que apuntaba con un puntero láser a aviones en fase de aterrizaje. El incidente tuvo lugar al filo de la medianoche del miércoles 22 de abril, apenas horas antes de que la terminal coruñesa asumiera una carga operativa extraordinaria.
La alerta fue difundida por la plataforma especializada Vuela Más Alto, que pidió colaboración ciudadana urgente para identificar al responsable, instando a comunicar cualquier información a la Guardia Civil (062).
Este tipo de acciones, lejos de ser una “broma”, suponen un riesgo real para la vida de pasajeros y tripulaciones, ya que el haz de luz puede deslumbrar a los pilotos en momentos críticos del vuelo, como la aproximación final.
Alvedro, bajo presión por el cierre de Lavacolla
El incidente no llega en cualquier momento. Desde el 23 de abril hasta el 27 de mayo, el aeropuerto de Santiago, conocido como Lavacolla, permanece cerrado por obras en su pista de rodadura, obligando a trasladar el grueso de operaciones a Alvedro.
Esto implica que el aeropuerto coruñés afronta durante cinco semanas un aumento masivo de vuelos y pasajeros, convirtiéndose en el principal nodo aéreo de Galicia. Un desafío logístico que, según fuentes del sector, pone al límite las capacidades operativas y de seguridad.
Reorganización exprés y riesgo añadido
Ante esta situación, A Coruña ha desplegado un plan especial de contingencia que incluye:
- Refuerzo de personal en pista y terminal
- Reordenación de espacios para evitar colapsos
- Optimización de horarios y slots de vuelo
Sin embargo, la aparición de incidentes como el del láser introduce un factor de riesgo adicional difícil de controlar, especialmente en un contexto de máxima exigencia operativa.
Consecuencias legales: sanciones y posibles delitos
Las autoridades recuerdan que apuntar con un láser a aeronaves constituye una infracción muy grave, contemplada tanto en la Ley de Seguridad Ciudadana como en la Ley de Seguridad Aérea.
Las consecuencias pueden ser severas:
- Multas económicas elevadas, que pueden alcanzar cifras de miles de euros
- Responsabilidad penal, en caso de poner en peligro la seguridad del vuelo
- Posibles penas de prisión, si se demuestra intencionalidad o daño
A día de hoy, no se ha confirmado la identificación del autor o autores, lo que añade preocupación en un momento crítico para el tráfico aéreo gallego.
Un problema creciente que exige respuestas firmes
Este tipo de incidentes no es aislado en España ni en Europa. En los últimos años, se ha detectado un aumento de ataques con punteros láser a aeronaves, lo que ha llevado a endurecer la legislación.
Sin embargo, la pregunta sigue en el aire:
¿Están realmente preparadas las autoridades para prevenir este tipo de amenazas en momentos de alta saturación aeroportuaria?
La combinación de incremento de vuelos, presión operativa y actos irresponsables dibuja un escenario preocupante que exige medidas contundentes y ejemplares.

