La campeona del mundo estuvo al borde del desastre. Argentina necesitó 120 minutos, una prórroga de auténtica locura y un gol salvador de Cristian «Cuti» Romero para derrotar por 3-2 a una Cabo Verde que firmó uno de los partidos más memorables de su historia y estuvo a punto de protagonizar la mayor sorpresa del Mundial 2026.
El conjunto dirigido por Lionel Scaloni consiguió finalmente el billete para los octavos de final, pero dejó muchas dudas tras verse obligado a remontar dos veces a una selección africana que jamás dejó de creer.
Messi abrió el camino con otra obra de arte
Argentina dominó el encuentro desde los primeros minutos, monopolizando la posesión y buscando constantemente la portería defendida por el veterano Vozinha, de 41 años, que volvió a convertirse en uno de los grandes protagonistas del campeonato.
La insistencia albiceleste encontró premio en el minuto 29, cuando Lionel Messi controló magistralmente un balón dentro del área antes de definir con precisión para establecer el 1-0.
Con este tanto, el capitán argentino alcanzó los 20 goles en la historia de los Mundiales, ampliando todavía más su extraordinario legado con la selección.

Cabo Verde respondió con valentía
Lejos de hundirse, la gran revelación del torneo demostró por qué había llegado invicta a las eliminatorias.
En el minuto 58, Deroy Duarte aprovechó una desconexión defensiva de Argentina para firmar el 1-1, desatando la ilusión de una selección que ya estaba haciendo historia.
El empate cambió completamente el desarrollo del partido.
Argentina comenzó a jugar con ansiedad mientras Vozinha realizaba varias intervenciones espectaculares que desesperaron a Messi y al resto del ataque argentino.
Una prórroga absolutamente imprevisible
El tiempo reglamentario terminó con empate y el encuentro se marchó a una prórroga que muy pocos esperaban antes del inicio del partido.
Nada más comenzar el tiempo extra, Lisandro Martínez devolvió la ventaja a Argentina con un potente disparo que hizo estallar a los miles de aficionados argentinos presentes en Miami.
Parecía el golpe definitivo.
Pero Cabo Verde volvió a demostrar que no estaba dispuesta a rendirse.
En el minuto 103, Lopes Cabral firmó uno de los goles del campeonato con un espectacular disparo a la escuadra imposible para Emiliano «Dibu» Martínez, colocando nuevamente el 2-2.
El Cuti Romero evita el desastre
Con el partido completamente roto y ambos equipos exhaustos, Argentina recurrió al balón parado para encontrar la solución.
En el minuto 110, un saque de esquina permitió que Cristian Romero se elevara por encima de toda la defensa africana para conectar un poderoso cabezazo que significó el 3-2 definitivo.
El central del Tottenham desató la locura entre la afición argentina y evitó una eliminación que habría pasado a la historia del fútbol mundial.
El Dibu sostuvo la clasificación
Ni siquiera el tercer gol argentino puso fin al sufrimiento.
Cabo Verde lanzó un último asedio durante los minutos finales de la prórroga, obligando al Dibu Martínez a intervenir con varias paradas decisivas que terminaron asegurando la clasificación de la vigente campeona del mundo.
El pitido final liberó a una Argentina que celebró el pase con alivio después de uno de los encuentros más exigentes de los últimos años.
Cabo Verde se marcha con la cabeza muy alta
Aunque quedó eliminada, la selección africana abandona el Mundial convertida en una de las grandes sensaciones del torneo.
Tras superar la fase de grupos sin conocer la derrota, Cabo Verde estuvo a pocos minutos de eliminar a la vigente campeona del mundo, mostrando un fútbol competitivo, valiente y sin complejos frente a una de las grandes favoritas al título.
Su actuación confirma el crecimiento del fútbol africano y deja una imagen que será recordada durante muchos años.
Argentina ya piensa en los octavos
La Albiceleste continúa defendiendo la corona conquistada en Catar, pero el sufrimiento vivido ante Cabo Verde deja claro que el camino hacia un nuevo título mundial estará lleno de obstáculos.
Con Messi liderando al equipo y un grupo que volvió a demostrar capacidad de reacción en los momentos más difíciles, Argentina mantiene intacto su objetivo, aunque deberá elevar considerablemente su nivel si quiere seguir avanzando en un Mundial 2026 que no está concediendo tregua a ninguno de los favoritos.

