Lo que está a punto de ocurrir en A Coruña amenaza con complicar seriamente la movilidad en Galicia en uno de los momentos más críticos del año. Miles de viajeros se verán afectados por una decisión que vuelve a poner en el punto de mira la gestión de las infraestructuras ferroviarias en España.
Un verano marcado por interrupciones ferroviarias masivas
La operadora pública Renfe ha confirmado que adaptará su servicio ferroviario en A Coruña entre el 5 de junio y el 11 de julio de 2026, debido a una nueva fase de las obras que ejecuta Adif en la estación coruñesa. El objetivo oficial: avanzar en la futura terminal ferroviaria.
Sin embargo, la realidad para los usuarios será muy distinta. Durante este periodo, los trenes de Alta Velocidad, Media Distancia y Regionales sufrirán importantes alteraciones, afectando conexiones clave con ciudades como Santiago de Compostela, Vigo, Ourense, Ferrol, Lugo y Madrid.
Primera fase: transbordos y retrasos desde el 5 de junio
Entre el 5 y el 25 de junio, la estación operará con capacidad limitada. Esto obligará a implementar transbordos por carretera en varios trayectos:
- Sustitución parcial por autobuses en los tramos A Coruña–Santiago y A Coruña–Betanzos Infesta.
- Afectación directa a trenes Regionales, Media Distancia y conexiones con Lugo y Ferrol.
- Incluso un servicio de alta velocidad, el Avlo 4597 con Madrid, realizará parte del trayecto por carretera el día 25 de junio.
Este escenario anticipa retrasos, incomodidades y una pérdida evidente de competitividad del tren frente a otros medios de transporte.
Segunda fase: corte total del tráfico ferroviario
El punto más crítico llegará entre el 26 de junio y el 10 de julio, cuando se producirá la interrupción total de la circulación ferroviaria en A Coruña.
Durante estos días:
- Todos los trenes serán sustituidos por autobuses entre A Coruña y Santiago.
- Se habilitarán rutas por carretera también hacia Betanzos Infesta, conectando con líneas hacia Lugo, Ourense, Monforte y Ferrol.
- Numerosos servicios dejarán directamente de operar, incluidos trenes Avant entre Ourense y A Coruña y varias frecuencias de Media Distancia y Regionales, especialmente los fines de semana.
Renfe advierte que incluso el 11 de julio podrían persistir incidencias en los primeros servicios del día.
Impacto directo en los viajeros: más tiempo y menos opciones
La compañía reconoce que estos cambios implicarán:
- Incremento en los tiempos de viaje
- Alteraciones en horarios habituales
- Menor disponibilidad de plazas y frecuencias
Como medida paliativa, se permitirán cambios y anulaciones sin coste, aunque esto no compensa el impacto real sobre miles de usuarios, especialmente en plena temporada alta.
Un patrón que se repite: obras, retrasos y falta de alternativas
Este nuevo episodio reabre el debate sobre la planificación de infraestructuras en España. Mientras el Gobierno insiste en el impulso del tren como eje de movilidad sostenible, los ciudadanos se enfrentan a interrupciones constantes, soluciones improvisadas y dependencia del transporte por carretera.
La situación resulta aún más polémica si se tiene en cuenta el contexto: aumento de la demanda turística, encarecimiento de vuelos y una red ferroviaria que no termina de ofrecer estabilidad ni fiabilidad.
Información y canales oficiales
Los viajeros podrán consultar toda la información actualizada en:
- Taquillas y estaciones
- Máquinas de autoventa
- Web y app oficial de Renfe
Conclusión: ¿modernización o colapso temporal?
Las obras en A Coruña buscan mejorar el futuro ferroviario, pero el coste inmediato lo pagan los ciudadanos. En plena campaña de verano, Galicia se enfrenta a un escenario de movilidad limitada, incertidumbre y dependencia del autobús.
¿Es este el precio inevitable del progreso o un nuevo ejemplo de planificación deficiente en infraestructuras clave?

