Claves para combatir la pesadez y ardor de estómago
El verano, caracterizado por cambios en las rutinas y la alimentación, puede propiciar molestias digestivas, incluyendo el reflujo gastroesofágico. Este trastorno se manifiesta cuando el contenido ácido del estómago asciende hacia el esófago, generando sensación de ardor.
Durante el programa Es Salud de esRadio, expertos discutieron factores que influyen en este tipo de afecciones y compartieron recomendaciones para cuidar el aparato digestivo en vacaciones. El doctor Domingo Pérez León, especialista en medicina biológica, subrayó la importancia de los hábitos alimentarios en la digestión.
Una de las recomendaciones fue la relación entre la masticación adecuada y una digestión eficiente. Masticar bien los alimentos ayuda a que lleguen en mejores condiciones al estómago, facilitando su digestión. Comer de manera apresurada, en cambio, puede provocar pesadez, ardor o reflujo.
Otro punto relevante es el intervalo entre la cena y el momento de acostarse. Si no se permite un tiempo suficiente, el riesgo de reflujo durante la noche aumenta. La posición al dormir también puede ser determinante; descansar sobre el lado izquierdo puede contribuir a reducir el ascenso de ácido en comparación con otras posiciones.
Si bien algunas molestias digestivas pueden ser esporádicas, las que se vuelven recurrentes deben ser evaluadas por un profesional. La exposición continua del esófago al ácido gástrico puede causar lesiones en la mucosa, por lo que no se deben normalizar estos episodios.
En el mismo programa, se discutió la importancia de la microbiota intestinal y cómo los cambios en la rutina durante los viajes pueden provocar gases, hinchazón abdominal o digestiones lentas.
Como parte de las recomendaciones, el uso de preparados con extractos de aloe vera fue mencionado como una opción para apoyar la digestión. También se discutieron otros productos disponibles, como Gastro Plus con aloe vera y calcio, Gastroenzym con enzimas digestivas, y Simbioline Megaflora con prebióticos y probióticos, que pueden ayudar a mantener el bienestar digestivo.

