La situación de la educación especial en Málaga para alumnado TEA vuelve a estar en el centro del debate tras la denuncia de la madre de Hugo, un niño con autismo severo, que asegura haber esperado cinco meses para que su hijo sea evaluado por el sistema educativo.
Educación especial Málaga TEA: cinco meses de espera
Hugo, de cinco años, fue diagnosticado con Trastorno del Espectro Autista (TEA) en grado 3, con necesidades de apoyo muy elevadas.
Su madre, Susana, denuncia que el proceso administrativo para determinar su escolarización adecuada ha sufrido retrasos significativos, pese a tratarse de un caso considerado prioritario.
Finalmente, tras meses de reclamaciones, la evaluación del equipo TEA ha sido fijada para el 24 de abril, un paso imprescindible para decidir si el menor puede acceder a un aula específica.
Educación especial Málaga TEA: el conflicto administrativo
El caso ha generado malestar por los tiempos de respuesta de la Delegación de Educación, que según la familia han sido excesivos.
Entre las principales quejas destacan:
- Retrasos en la evaluación del equipo especializado
- Falta de respuesta tras solicitudes formales
- Dificultades para garantizar plaza en aula específica
- Demoras pese a tratarse de un caso prioritario
La madre asegura que tuvo que presentar dos reclamaciones formales antes de obtener una fecha concreta.
Falta de recursos en educación especial en Málaga
Más allá del caso concreto, la familia denuncia una situación generalizada de escasez de recursos en educación especial en Málaga.
Según su testimonio, en el centro educativo del menor existe una clara insuficiencia de profesionales:
- Pedagogía Terapéutica (PT)
- Personal Técnico de Integración Social (PTIS)
- Audición y Lenguaje (AL)
Además, advierte de que estos recursos son compartidos entre varios alumnos, lo que limita la atención individualizada.
Educación especial Málaga TEA: aulas saturadas
El colegio del menor dispone de plazas limitadas en el aula específica, con solo seis plazas disponibles, de las cuales cinco ya están ocupadas.
Esto genera una presión adicional, ya que la asignación de plaza depende directamente del dictamen del equipo de orientación educativa.
La madre teme que, si no se resuelve a tiempo, su hijo pierda la única opción cercana a su domicilio.
El papel de las familias en el sistema educativo
Uno de los aspectos más críticos de la denuncia es el papel que, según la familia, deben asumir los padres en el proceso.
La madre de Hugo asegura que muchas familias se ven obligadas a:
- Reclamar constantemente avances administrativos
- Asumir costes de apoyo externo
- Conciliar cuidados con la imposibilidad de trabajar
- Buscar recursos fuera del sistema público
Educación especial Málaga TEA: un debate abierto
El caso ha reabierto el debate sobre la suficiencia del sistema de educación especial en Andalucía y la capacidad de respuesta ante diagnósticos tempranos de TEA, TDAH o dislexia.
La falta de personal especializado y la carga administrativa están en el centro de las críticas.
Un sistema bajo presión
La situación descrita refleja un problema estructural: el aumento de casos diagnosticados y la falta de recursos humanos para atenderlos.
Mientras tanto, familias como la de Hugo siguen esperando decisiones que afectan directamente al desarrollo educativo de sus hijos.
El caso plantea una pregunta incómoda:
¿puede el sistema educativo actual garantizar una atención adecuada a la educación especial en Málaga?

