Desde octubre de 2024 hasta el 30 de septiembre de 2025, aproximadamente 4 849 cristianos han sido asesinados en todo el mundo debido a su fe, según el informe anual de la Lista Mundial de la Persecución 2026 presentado por la organización Puertas Abiertas. Este número representa un incremento de 373 asesinatos en comparación con el año anterior.
El país donde se han reportado la mayor parte de estos asesinatos es Nigeria, con un total de 3 490 víctimas en el último año, lo que refleja un aumento respecto a los 3 100 del año anterior. El informe destaca que el África subsahariana continúa siendo la región con la persecución más violenta, siendo Sudán, Nigeria y Mali los tres países que acumulan la máxima puntuación en violencia, alcanzando los 16,7 puntos.
A lo largo de los 33 años de realización de este informe, la persecución contra los cristianos ha ido en aumento. Actualmente, más de 388 millones de cristianos se enfrentan a altos niveles de discriminación, lo que equivale a uno de cada siete cristianos. En los 50 países más difíciles en este aspecto, 315 millones experimentan niveles «muy altos o extremos» de persecución.
La violencia no es el único aspecto mencionado; las iglesias también están sometidas a clausuras, vigilancia y censura. En Argelia, todas las iglesias protestantes han sido cerradas, lo que ha ocasionado que más del 75% de los cristianos pierdan contacto con su comunidad de fe.
El informe también documenta un aumento del 32% en el número de cristianos que han sufrido violencia sexual o matrimonios forzados, afectando especialmente a mujeres y niñas. Sin embargo, Puertas Abiertas afirma que las cifras reales podrían ser aún mayores debido a la falta de registro de casos.
Además, Siria ha vuelto a entrar en el grupo de los 10 primeros países más peligrosos para los cristianos, ocupando actualmente el puesto 6 en la lista. Durante el último año, 27 cristianos fueron asesinados y varios templos y lugares de culto fueron atacados, incluido un atentado suicida en Damasco que dejó 22 muertos y más de 60 heridos.
En China, las nuevas regulaciones han incrementado la presión sobre los cristianos, alcanzando una puntuación de 79 en la clasificación del informe. Se ha prohibido el uso de aplicaciones bíblicas y se requiere que los líderes religiosos apoyen al Partido Comunista. Esta situación ha llevado a un cambio en la estructura de las congregaciones, que ahora operan en grupos clandestinos.
El informe establece que Corea del Norte sigue siendo el lugar más peligroso del mundo para los cristianos, manteniendo este estatus desde 2002, mientras que Argelia también continúa reportando un aumento en el cierre de iglesias. Aunque Afganistán y Libia han disminuido en la clasificación, esto se debe a que las comunidades cristianas han adoptado una postura cautelosa para sobrevivir.

