La crisis en el banquillo del Real Madrid ha desviado la atención hacia el estado físico de Kylian Mbappé, quien ha enfrentado un complicado panorama desde su lesión en la rodilla izquierda, ocurrida el 7 de diciembre durante un partido contra el Celta y diagnosticada como un esguince. Desde entonces, su disponibilidad ha sido incierta, con diversas ausencias y reapariciones que han dado pie a la especulación sobre su condición.
En el reciente partido contra el Levante, Mbappé pasó de ser una seria duda antes del encuentro a jugar los 95 minutos completos. A pesar de un incidente en el calentamiento, donde un pisotón de Huijsen generó preocupación entre los aficionados y médicos del equipo, Mbappé mantuvo un rendimiento elevado, exhibiendo una notable actividad en el primer tiempo y contribuyendo decisivamente al juego.
El jugador logró marcar el primer gol del encuentro al convertir un penalti obtenido por él mismo, lo que añadió presión y expectativa al equipo en un momento complicado. A pesar de tener un partido crucial contra el Mónaco en el horizonte, su participación fue total, subrayando su compromiso con el equipo.
Mbappé ha establecido un nuevo hito al convertirse en el segundo jugador del Real Madrid en alcanzar los 50 goles en La Liga en solo 53 partidos, un récord que solo es superado por Cristiano Ronaldo, quien lo logró en 51. Su curso de acción ha sido objeto de atención continua, no solo por su habilidad en el campo, sino también por la manera en que gestiona su salud física en momentos críticos para el club y su entrenador, Álvaro Arbeloa.

