España desafía al dominio noruego en el esprint por equipos de esquí de fondo y se mete en la final con opciones reales de diploma olímpico.
Jaume Pueyo ha firmado una de las actuaciones más brillantes del esquí de fondo español en los Juegos de Invierno. En Livigno, el catalán fue el único capaz de inquietar al todopoderoso Johannes Høsflot Klæbo, considerado el gran “ogro” del circuito mundial. España estará en la final del esprint por equipos y, contra todo pronóstico, puede aspirar a un diploma olímpico.
Pueyo desafía al rey del esquí mundial
La hegemonía del noruego parecía inquebrantable. Klæbo, con nueve títulos olímpicos y cuatro oros en estos Juegos, ha dominado cada prueba con autoridad. Sin embargo, en la primera manga clasificatoria del esprint por equipos masculino, Jaume Pueyo rompió el guion.
El esquiador catalán marcó un impresionante 2:51.75, el mejor tiempo de la serie hasta la aparición del noruego, que paró el crono en 2:49.12, siendo el único en bajar de la barrera de 2:50 en el estadio de Tesero. La diferencia final fue de apenas 2.63 segundos, una distancia mínima ante el mayor especialista del planeta.
Lo más llamativo no fue solo el tiempo, sino a quién dejó atrás. Medallistas mundiales y olímpicos como el estadounidense Ben Ogden, el suizo Janik Riebli (en referencia al potente bloque helvético), el francés Lucas Chanavat o el italiano Federico Pellegrino no pudieron superar el registro del español.
España, por primera vez en mucho tiempo, compite sin complejos ante las grandes potencias nórdicas.
Colell cumple y España entra quinta en la final
Tras la exhibición de Pueyo, la responsabilidad recaía en Colell, encargado de la segunda posta. El objetivo era claro: no cometer errores y consolidar el excelente parcial inicial.
El español cruzó la meta en 3:00.46, dejando el tiempo total del equipo en 5:52.61, lo que situó a España con la quinta mejor marca de la clasificación.
El resultado tiene una lectura estratégica clave: acceso directo a la final y posición en calles que permiten soñar con un diploma olímpico, algo que hace apenas unas horas parecía improbable.
“Lo queremos”, declaró Pueyo en zona mixta, dejando claro que la ambición del equipo va más allá de cumplir expediente.
Un éxito que rompe el relato del esquí español
Durante años, el esquí de fondo español ha vivido a la sombra de las grandes potencias nórdicas. Noruega, Suecia, Finlandia o Suiza monopolizan podios y presupuestos. España, en cambio, compite con recursos limitados y menor tradición.
La actuación de Pueyo no solo es deportiva: es simbólica. Demuestra que con talento y preparación es posible cuestionar la hegemonía escandinava. Y lo hace en la modalidad de estilo libre, la favorita del catalán, donde su explosividad marca diferencias.
Frente al dominio casi imperial de Klæbo, España aparece como un actor incómodo. Un equipo que no acepta el papel de comparsa.
Final a las 12:15: material para soñar
La final del esprint por equipos se disputará a las 12:15, con retransmisión en Eurosport, HBO Max y RTVE. Sobre el papel, Noruega parte como favorita indiscutible. Pero los tiempos ya han demostrado que Pueyo puede competir de tú a tú en el parcial clave.
Si Colell mantiene la regularidad y el catalán repite nivel, el diploma es una posibilidad real. Y en una prueba explosiva como esta, cualquier error de las potencias puede abrir la puerta a algo más.
España ya ha lanzado el aviso.
La pregunta es inevitable: ¿será este el día en que el “ogro” noruego encuentre su límite?

