El lateral del Mallorca desafía la propaganda mediática en torno a Lamine Yamal y denuncia la obsesión por el espectáculo individual frente al fútbol real
LaLiga española vuelve a evidenciar la brecha entre el fútbol de élite que se vende desde Barcelona y la realidad competitiva que viven equipos como el Mallorca. El último episodio lo protagoniza Johan Mojica, lateral izquierdo del RCD Mallorca, que ha alzado la voz contra el relato dominante que glorifica los regates de Lamine Yamal como si fueran un título en sí mismos.
El origen de la polémica tras el Mallorca–Barça
Todo ocurre tras el enfrentamiento liguero entre el Mallorca y el FC Barcelona, un partido en el que, una vez más, el foco mediático no estuvo en el resultado, ni en el planteamiento táctico, ni en el esfuerzo defensivo, sino en una cifra llamativa: los más de 100 regates exitosos acumulados por Lamine Yamal esta temporada.
Ante la avalancha de titulares, gráficos y celebraciones, Mojica respondió con ironía y hartazgo cuando fue preguntado por ese dato:
“¿Qué obsesión tenéis con los regates? ¿Van a dar un premio por regatear?”
Una frase que ha incomodado a parte del entorno culé, pero que conecta con lo que muchos jugadores y aficionados piensan y pocos se atreven a decir.
El fútbol reducido a números vacíos
En la España futbolística actual, el espectáculo individual se ha convertido en dogma, especialmente cuando viste de blaugrana. Regates, highlights y clips virales pesan más que conceptos como orden táctico, sacrificio defensivo o solidez colectiva.
Mojica no niega el talento del joven jugador del Barça. Lo que cuestiona es la construcción artificial de un relato, donde cada acción individual se eleva a categoría de hito histórico, incluso cuando no siempre se traduce en goles, asistencias o victorias determinantes.
El lateral colombiano, curtido en partidos de máxima exigencia, dejó claro que defender bien a un extremo no se mide por cuántas veces intenta un regate, sino por cuántas veces se le obliga a retroceder, pasar atrás o perder influencia real en el juego.
El doble rasero mediático en LaLiga
La reacción de Mojica también destapa el doble estándar informativo que domina el fútbol español. Cuando un jugador del Barça acumula regates, se habla de genialidad. Cuando un defensor logra frenar a una joven estrella, se minimiza su trabajo o directamente se ignora.
Equipos como el Mallorca compiten con presupuestos muy inferiores, plantillas más cortas y menos protección arbitral y mediática. Aun así, cuando incomodan al relato oficial, la crítica suele dirigirse al que osa cuestionar la narrativa, no al sistema que la impone.
Lamine Yamal, talento real y burbuja mediática
Es innegable que Lamine Yamal es uno de los jugadores más prometedores del fútbol europeo. Con apenas 17 años, su descaro y capacidad de desborde lo convierten en un activo valioso. Pero precisamente por eso, la sobreexposición constante puede convertirse en un problema.
La obsesión por inflar estadísticas como los regates exitosos no siempre ayuda al desarrollo del jugador, y menos aún al análisis honesto del juego. El fútbol no se decide en TikTok ni en gráficos llamativos, sino en áreas, duelos ganados y decisiones acertadas.
Mojica y la voz del fútbol real
Lejos de buscar protagonismo, Mojica representa a ese fútbol incómodo para el poder mediático, el que recuerda que no todos juegan con las mismas reglas ni reciben el mismo trato. Su comentario no es una falta de respeto, sino una llamada de atención.
Porque el fútbol no es una pasarela de regates. Es un deporte colectivo donde el esfuerzo sin balón vale tanto o más que el lucimiento individual.

