El nuevo AMR26 apenas completó 36 vueltas en el primer día de test de Fórmula 1 en Sakhir. Una anomalía en la unidad de potencia Honda enciende las alarmas mientras Red Bull y McLaren ya marcan territorio.
Aston Martin arranca con dudas y preocupación
De la expectación al silencio incómodo en el garaje verde. Aston Martin vivió un estreno gris en los test de pretemporada 2026 en Bahréin, con apenas 36 vueltas completadas por Lance Stroll antes de que una anomalía en los datos del motor obligara a detener el programa.
El equipo confirmó que durante la sesión matinal se realizaron sin incidentes las pruebas previstas en la unidad de potencia Honda, pero por la tarde detectaron irregularidades que aconsejaron apagar el coche y regresar al garaje definitivamente. Stroll incluso abandonó el paddock antes de finalizar la jornada, síntoma inequívoco de que el problema no era menor.
En Fórmula 1, la fiabilidad es la base del rendimiento. Sin kilómetros no hay correlación de datos, ni desarrollo aerodinámico, ni confianza en el proyecto. Fernando Alonso tomará el volante este jueves, con la esperanza de que el contratiempo no tenga consecuencias estructurales.
Red Bull y McLaren no esperan a nadie
Mientras en el box británico reinaba la prudencia, en pista se hablaba otro idioma. Lando Norris firmó un sólido 1:34.669, con Max Verstappen a apenas 0.129 segundos. Ambos rodaron en tiempos que anticipan el potencial real de esta nueva generación de monoplazas.
Red Bull dejó sensaciones muy superiores a las vistas en Barcelona. Verstappen completó 136 vueltas, demostrando que el nuevo motor Ford ofrece consistencia y rendimiento. Leclerc situó el Ferrari a medio segundo del mejor registro, en una parrilla que empieza a estirarse tras el cambio reglamentario.
Buen inicio de Sainz y Williams
Si Aston Martin preocupa, Williams respira. Tras los retrasos en la fabricación del FW48, el equipo británico logró completar un programa sólido.
Carlos Sainz rodó por la mañana con 77 vueltas (séptimo en su tanda), mientras Alex Albon añadió otras 68 por la tarde. El motor Mercedes volvió a mostrarse fiable, pese a las tensiones políticas recientes en torno a su arquitectura.
Eso sí, el jefe del equipo, James Vowles, ya desliza que el paquete aerodinámico previsto para Melbourne podría no llegar a tiempo. El arranque es correcto, pero el margen de mejora será clave.
Una nueva F1 más silenciosa y exigente
La jornada en Sakhir también dejó pistas sobre la nueva Fórmula 1 2026. Los motores no suenan más, incluso parecen hacerlo menos, especialmente el de Ferrari. El característico “carraspeo” al recargar baterías será parte del paisaje sonoro.
Con viento fuerte y varias pasadas largas en la curva 10, los pilotos evidenciaron que los coches exigen precisión absoluta. No hubo accidentes, pero sí múltiples correcciones en frenadas.
Visualmente ágiles, aunque hasta cinco o seis segundos más lentos por vuelta respecto a 2025, los nuevos monoplazas muestran una parrilla más abierta. Y, por ahora, el coche más espectacular en diseño no parece estar en el lado ganador.
Aston Martin, ante el primer examen real
El proyecto de Lawrence Stroll había generado ilusión con el AMR26 y su asociación estratégica con Honda. Sin embargo, comenzar la era 2026 con problemas mecánicos no es el mejor mensaje para una escudería que aspira a consolidarse entre los grandes.
Queda mucha pretemporada por delante. Pero en la Fórmula 1 moderna, cada kilómetro perdido pesa.
La incógnita ya está sobre la mesa: ¿es solo un tropiezo inicial o el síntoma de un proyecto que vuelve a llegar tarde?

