Marzo deja 10.743 parados en Dos Hermanas, con un descenso intermensual de 222 personas y un retroceso interanual del 10,6%, consolidando la mejora del empleo en la localidad.
La evolución histórica del desempleo en Dos Hermanas
El municipio de Dos Hermanas vuelve a mostrar signos de recuperación laboral. Según los últimos datos oficiales, marzo de 2026 ha registrado 10.743 personas desempleadas, lo que representa una bajada de 222 parados respecto a febrero, equivalente a un descenso del 2 %, la segunda mayor caída de un mes de marzo desde que se recopilan estadísticas.
En términos interanuales, la reducción es aún más significativa: 1.278 personas han salido del paro desde marzo de 2025, cuando el total era de 12.021 desempleados, marcando un retroceso del 10,6 %. Esta cifra refleja el dinamismo económico local y el impulso de políticas de empleo en la zona.
Análisis por género y edad
Aunque el desempleo disminuye, persiste un desajuste por sexos: se contabilizan 65 hombres y 157 mujeres menos en paro, pero las mujeres continúan representando el 65 % del total de desempleados, frente al 35 % de hombres.
Por edad, las personas mayores de 45 años son las más afectadas, con 6.076 casos, mientras que la población con estudios secundarios concentra la mayor parte del desempleo, 7.138 personas, lo que supone el 66,44 % del total.
Perfil del desempleado y sectores más afectados
El análisis del tiempo en desempleo muestra que 4.660 personas (43,38 %) llevan más de 12 meses sin trabajar, mientras que 3.090 personas (28,76 %) están desempleadas desde hace menos de tres meses, evidenciando la persistencia de desempleo estructural.
En cuanto a sectores, el sector servicios sigue concentrando la mayoría de los desempleados, 8.068 personas, es decir, el 75,10 % del total. Las ocupaciones elementales son las más demandadas, con 3.242 casos, lo que refleja la precariedad laboral que aún caracteriza a la localidad.
Contexto y perspectivas
Desde 2008, no se registraba en marzo un número de desempleados tan bajo en Dos Hermanas, lo que confirma que la economía local sigue mejorando lentamente. Sin embargo, la marcada desigualdad de género y la elevada concentración en el sector servicios plantean retos estructurales que requieren políticas activas y sostenidas.
¿Estamos ante un punto de inflexión real del mercado laboral local o una mejora temporal condicionada por la estacionalidad?

