El desequilibrio comercial entre España y China alcanza cifras récord mientras el Gobierno refuerza su relación con Pekín. Las importaciones se disparan y las exportaciones no siguen el ritmo.
Un agujero comercial que no deja de crecer
La relación económica entre España y China atraviesa un momento crítico. Desde la llegada de Pedro Sánchez al poder, el déficit comercial con el gigante asiático se ha disparado un 104,9%, evidenciando un desequilibrio cada vez más difícil de justificar.
En 2018, España registraba ya un déficit importante de 20.633 millones de euros. Sin embargo, en 2025 la cifra alcanzó los 42.278 millones, más del doble en apenas siete años.
📊 Los datos son claros:
- Exportaciones españolas a China (2025): 7.971 millones €
- Importaciones desde China (2025): 50.249 millones €
El resultado es una balanza comercial profundamente desigual que, lejos de corregirse, sigue ampliándose.
China concentra el 74% del déficit exterior español
Uno de los datos más preocupantes es que China representa ya el 74% del déficit comercial total de España, lo que sitúa al país en una posición de dependencia estratégica respecto a una potencia extranjera.
A partir de 2020, coincidiendo con cambios en la política internacional y económica del Gobierno, las importaciones desde China comenzaron a crecer de forma acelerada, mientras que las exportaciones españolas apenas han aumentado un 27% en todo el periodo.
👉 En contraste, las compras a China han subido un 88,72%, lo que evidencia una relación claramente desequilibrada.

Más inversión española… y menos retorno
El problema no se limita al comercio. También en materia de inversión los datos reflejan una relación desigual:
- España invirtió en China 28.863 millones € en 2024 y 4.542 millones en 2025
- China invirtió en España 643,1 millones € en 2025 (aunque con un fuerte aumento del 331%)
A pesar del crecimiento reciente de la inversión china, España sigue invirtiendo mucho más en China que a la inversa, lo que agrava el desequilibrio económico.
Empleo: España genera riqueza… fuera de casa
El impacto en el empleo es otro indicador revelador. Según los datos disponibles:
- España creó 27.461 empleos en China en 2023
- China generó 13.556 empleos en España
Es decir, España crea aproximadamente el doble de empleo en territorio chino del que el país asiático genera en nuestro país.
👉 Traducido: capital, inversión y empleo españoles están beneficiando más a China que a España.
El giro político hacia Pekín, en el centro del debate
La reciente visita de Pedro Sánchez a China y su acercamiento al régimen de Xi Jinping han reavivado el debate sobre la estrategia internacional del Gobierno.
Mientras desde el Ejecutivo se defiende una política de cooperación y apertura, los datos económicos apuntan a una realidad incómoda:
la relación beneficia claramente a China en términos comerciales, industriales y laborales.
Además, no pasa desapercibido que se trata de un país con serias limitaciones en libertades individuales, lo que añade un componente político a una relación ya controvertida en el plano económico.
¿Dependencia estratégica o error de cálculo?
España se enfrenta a una pregunta clave:
¿es sostenible mantener una relación comercial donde uno gana sistemáticamente y el otro pierde competitividad?
El crecimiento del déficit, la fuga de inversión productiva y la pérdida de peso industrial plantean dudas sobre el rumbo actual.
En un contexto global cada vez más competitivo, depender de un socio que acumula ventaja tras ventaja puede no ser una estrategia… sino un riesgo estructural.

