Los peores temores de los Azulejos de Toronto se han confirmado. El lanzador puertorriqueño José Berríos fue sometido a una cirugía Tommy John tras detectarse un daño más grave de lo esperado en su codo derecho, una intervención que lo dejará fuera de los terrenos de juego durante toda la temporada 2026 y que incluso podría comprometer buena parte de su participación en 2027.
Toronto pierde a uno de sus lanzadores más experimentados
La noticia fue confirmada por el mánager de los Toronto Blue Jays, John Schneider, quien anunció que el veterano derecho pasó por el quirófano este miércoles después de que los especialistas detectaran una lesión significativa en el ligamento colateral cubital de su brazo de lanzar.
La cirugía Tommy John es una de las intervenciones más delicadas para un lanzador profesional y suele requerir entre 12 y 18 meses de recuperación, aunque en algunos casos el proceso puede extenderse aún más dependiendo de la evolución del jugador.
Para los Azulejos, la baja supone un duro revés, ya que Berríos era considerado una de las piezas de experiencia dentro de la rotación del equipo.
Una lesión más grave de lo previsto
Inicialmente, el plan médico era muy diferente.
Berríos tenía programada una intervención para tratar una fractura por sobrecarga en el codo y eliminar varias astillas óseas detectadas en la articulación. Sin embargo, durante la evaluación realizada por el reconocido cirujano deportivo Keith Meister, los especialistas descubrieron daños en el ligamento colateral cubital, obligando a modificar completamente el procedimiento.
La decisión de realizar una cirugía Tommy John cambió radicalmente el panorama tanto para el jugador como para la organización canadiense.
Lo que parecía una recuperación relativamente controlada terminó convirtiéndose en una ausencia de larga duración con importantes consecuencias deportivas y económicas.

El problema comenzó antes del Clásico Mundial
Los primeros síntomas aparecieron durante la pretemporada.
En marzo, Berríos fue diagnosticado con la fractura por estrés en el codo, una lesión que le impidió representar a Puerto Rico en el Clásico Mundial de Béisbol, uno de los objetivos más importantes que tenía para esta temporada.
A pesar del diagnóstico, el lanzador intentó avanzar en su recuperación y realizó varias aperturas de rehabilitación en ligas menores.
Incluso llegó a completar cuatro salidas de rehabilitación, mostrando señales positivas que alimentaron el optimismo dentro de la organización.
Sin embargo, todo cambió el pasado 3 de mayo, cuando experimentó molestias mucho más intensas de lo habitual durante una apertura con la filial Triple-A de Buffalo.
Tras ese episodio, el cuerpo médico ordenó una resonancia magnética cuyos resultados terminaron desencadenando la consulta con Meister y la posterior decisión quirúrgica.
Una etapa complicada para el puertorriqueño
La lesión pone fin a un periodo especialmente difícil en la carrera de Berríos.
El lanzador ya había terminado la temporada 2025 arrastrando problemas físicos en el codo, situación que provocó su ingreso en la lista de lesionados justo antes del cierre de la campaña regular.
Debido a esas molestias tampoco pudo participar en la postemporada y tomó la controvertida decisión de mantenerse alejado del equipo durante la Serie Mundial, una ausencia que generó críticas entre algunos aficionados y medios de comunicación.
Posteriormente, el propio jugador ofreció disculpas públicas por aquella decisión, reconociendo que la situación no se manejó de la mejor manera.
El peso de un contrato millonario
La lesión también tiene implicaciones financieras para la franquicia canadiense.
Berríos continúa vinculado a Toronto mediante una extensión contractual de siete años y 131 millones de dólares, un acuerdo firmado tras su llegada desde los Minnesota Twins en la fecha límite de cambios de 2021.
El contrato se mantiene vigente hasta el final de la temporada 2027, por lo que la organización seguirá apostando por la recuperación del lanzador con la esperanza de que pueda regresar en condiciones competitivas antes de que expire su vínculo.
Durante la campaña 2025, el puertorriqueño registró una efectividad de 4.17, acumulando 30 aperturas y 166 entradas lanzadas, cifras que reflejan su importancia dentro de la rotación del equipo.
Un futuro lleno de incertidumbre
Aunque la cirugía Tommy John ofrece actualmente altos índices de éxito, el camino de regreso nunca está garantizado para los lanzadores.
La recuperación exigirá meses de rehabilitación física, fortalecimiento muscular y readaptación progresiva al montículo, un proceso que suele poner a prueba tanto el aspecto físico como el mental de los deportistas.
Por ahora, la única certeza es que los Azulejos deberán afrontar toda la temporada 2026 sin uno de sus brazos más experimentados, mientras Berríos inicia una de las etapas más complejas de su carrera profesional con la esperanza de volver a competir al máximo nivel.

