Las autoridades ordenan evacuaciones masivas en varias provincias costeras mientras aumenta el número de víctimas tras uno de los seísmos más potentes del año.
Un potente terremoto de magnitud 7,8 ha sacudido este lunes el sur de Filipinas, provocando escenas de pánico, evacuaciones masivas y la activación inmediata de una alerta de tsunami en amplias zonas costeras del país.
El seísmo, uno de los más intensos registrados este año en el sudeste asiático, tuvo su epicentro cerca de la isla de Burias, en la región de Mindanao, y fue seguido minutos después por una fuerte réplica de magnitud 6,4, aumentando la preocupación de las autoridades ante posibles nuevos movimientos sísmicos.
Alerta máxima ante el riesgo de tsunami
Tras el terremoto, el Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología (Phivolcs) activó una alerta de tsunami para varias regiones costeras del archipiélago.
Los expertos advirtieron de la posibilidad de olas superiores a un metro de altura, especialmente peligrosas en bahías cerradas, estrechos y zonas con características geográficas que pueden amplificar el impacto del fenómeno.
Las autoridades ordenaron la evacuación inmediata de miles de residentes situados en áreas vulnerables mientras los equipos de emergencia se desplegaban por todo el sur del país.

Las provincias afectadas por la evacuación
La alerta afecta especialmente a las siguientes provincias:
- Davao Occidental.
- Sarangani.
- South Cotabato.
- Sultan Kudarat.
- Basilan.
- Sulu.
- Tawi-Tawi.
- Zamboanga del Sur.
- Zamboanga Sibugay.
Las autoridades locales han pedido a la población que se mantenga alejada de la costa hasta que se levante oficialmente la alerta.
Aumentan las víctimas y los heridos
Las primeras informaciones apuntan a que el terremoto ha dejado víctimas mortales y numerosos heridos.
Según el Departamento de Bienestar Social y Desarrollo de Filipinas, se han confirmado al menos tres fallecidos en la ciudad de General Santos.
Sin embargo, otros medios locales elevan provisionalmente la cifra hasta ocho muertos, repartidos entre varias localidades del sur del país.
Además, las autoridades sanitarias han informado de que el número de heridos supera ya el centenar, aunque el balance podría aumentar conforme avanzan las labores de rescate.
Daños materiales y cortes de servicios
Numerosos edificios han sufrido daños estructurales en distintas localidades próximas al epicentro.
Los servicios de emergencia también han informado de:
- Cortes de electricidad.
- Interrupciones en las comunicaciones.
- Daños en carreteras.
- Problemas en infraestructuras portuarias.
Equipos de protección civil continúan evaluando el alcance real de los desperfectos.
Filipinas, uno de los países más expuestos a los terremotos
Filipinas se encuentra dentro del denominado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas y volcánicas más activas del planeta.
La ubicación geológica del país provoca que registre miles de movimientos sísmicos cada año, algunos de ellos de gran intensidad.
Los expertos recuerdan que terremotos de magnitud superior a 7 pueden generar importantes daños incluso a cientos de kilómetros del epicentro.
Las autoridades piden calma
El Instituto Filipino de Vulcanología y Sismología ha solicitado a la población que siga únicamente la información oficial y permanezca atenta a posibles nuevas alertas.
También ha recomendado evitar desplazamientos innecesarios y mantenerse alejados de edificios dañados hasta que concluyan las inspecciones de seguridad.
Preocupación internacional por la evolución del fenómeno
La comunidad internacional sigue de cerca la situación en Filipinas mientras continúan las tareas de evacuación y evaluación de daños.
Las próximas horas serán determinantes para conocer el verdadero impacto humano y material de un terremoto que vuelve a recordar la enorme vulnerabilidad del archipiélago frente a los desastres naturales.

