El entrenador más laureado de la historia del culturismo moderno, artífice de 25 títulos del Mr. Olympia, reflexiona sobre la evolución del deporte, el peligro de perseguir el dinero a cualquier precio y el legado que ha dejado tras formar a algunas de las mayores leyendas del fitness mundial.
El nombre de Hany Rambod es sinónimo de excelencia dentro del culturismo profesional. Durante más de dos décadas ha sido el arquitecto físico de algunos de los mejores competidores que han pisado un escenario del Mr. Olympia, convirtiéndose para muchos en el entrenador más influyente de la historia del culturismo moderno.
Con 25 títulos del Mr. Olympia conquistados junto a sus atletas, Rambod no solo ha cambiado la forma de entrenar a los culturistas de élite, sino también la manera de preparar una competición, gestionar la nutrición y entender la puesta a punto de un físico ganador.
Ahora, ya retirado del entrenamiento diario de los grandes campeones, ha concedido una extensa entrevista al culturista español Joan Pradells, donde repasa su carrera y lanza un mensaje contundente para las nuevas generaciones.
«Si persigues el dinero, el riesgo aumenta. No quieres ir a tomar drogas y dañar tu cuerpo solo por eso.»
¿Quién es Hany Rambod? El hombre que cambió el culturismo moderno
Nacido en Estados Unidos y de ascendencia iraní, Hany Rambod comenzó su carrera como entrenador cuando apenas tenía poco más de veinte años.
Lo que parecía un camino modesto terminó convirtiéndose en una auténtica revolución dentro del culturismo profesional.
Su filosofía se alejaba del entrenamiento tradicional.
Mientras otros preparadores apostaban únicamente por mover grandes pesos, Rambod comenzó a desarrollar un sistema mucho más científico basado en la activación máxima de las fibras musculares, el control del volumen de entrenamiento y una planificación extremadamente precisa.
Ese método terminaría cambiando el deporte.

El creador del revolucionario sistema FST-7
La mayor aportación de Rambod al culturismo lleva un nombre que hoy conocen millones de aficionados:
FST-7 (Fascia Stretch Training 7)
Se trata de un sistema de entrenamiento diseñado para:
- Expandir la fascia muscular, el tejido que envuelve el músculo.
- Incrementar el bombeo sanguíneo.
- Mejorar la congestión muscular.
- Favorecer el crecimiento del músculo.
- Conseguir una mayor definición antes de competir.
El protocolo consiste, generalmente, en realizar siete series finales con descansos muy cortos sobre un mismo ejercicio para aumentar el estrés metabólico.
Actualmente el método FST-7 es utilizado por miles de culturistas profesionales y aficionados en todo el mundo.
El entrenador de las mayores leyendas del Mr. Olympia
Pocos entrenadores pueden presumir del currículum de Rambod.
Entre los atletas que ha llevado hasta la cima destacan nombres históricos como:
- Phil Heath, siete veces Mr. Olympia.
- Jay Cutler, cuatro veces Mr. Olympia.
- Chris Bumstead (CBum), seis veces campeón del Classic Physique Olympia.
- Derek Lunsford, campeón del Mr. Olympia.
- Hadi Choopan, ganador del Mr. Olympia 2022.
- Jeremy Buendia, múltiples veces campeón de Men’s Physique.
En total, sus deportistas acumulan 25 títulos del Mr. Olympia, una cifra prácticamente inalcanzable para cualquier otro entrenador.
Su retirada del culturismo profesional
Después de tantos años al máximo nivel, Rambod decidió dar un paso atrás.
Durante su conversación con Joan Pradells explicó que la razón principal fue su familia.
«Quiero pasar todo el tiempo posible con ellos.»
Actualmente continúa asesorando a jóvenes atletas y a competidores naturales que afrontan sus primeras competiciones, aunque ha dejado atrás el ritmo frenético que exige preparar campeones del Olympia.
El culturismo mueve más dinero que nunca
Uno de los aspectos que más llama la atención a Rambod es la enorme evolución económica del culturismo.
Cuando él comenzó, ganar un Mr. Olympia suponía el mayor objetivo económico posible.
Hoy el panorama ha cambiado radicalmente.
Competiciones como el Arnold Classic o el Arnold Classic UK reparten premios millonarios.
Según explica:
«Hoy puedes ganar un millón de dólares en apenas un mes. Antes necesitabas conquistar diez Mr. Olympia para conseguir algo parecido.»
Este crecimiento ha convertido al culturismo en un deporte mucho más atractivo desde el punto de vista financiero.
La advertencia sobre el dinero y los esteroides
Sin embargo, Rambod considera que ese aumento económico también implica nuevos peligros.
En su opinión, algunos jóvenes llegan al culturismo profesional pensando únicamente en los ingresos y la fama.
Eso, afirma, puede llevarles a cometer errores muy graves.
«Si persigues el dinero, el riesgo aumenta.»
El entrenador insiste en que nadie debería poner en peligro su salud simplemente por intentar llegar a la élite.
«No quieres ir a tomar drogas y dañar tu cuerpo solo por eso.»
Para Rambod, antes de plantearse competir al máximo nivel es imprescindible valorar un aspecto fundamental:
La genética.
Considera que el culturismo profesional exige unas condiciones físicas extraordinarias que no todo el mundo posee.
Por ello recomienda ser realistas antes de asumir riesgos innecesarios.
¿Ha cambiado el culturismo?
Rambod también reflexiona sobre la evolución del deporte.
Confiesa sentir una enorme admiración por la generación de los años noventa.
Aquellos atletas, asegura, transmitían una intensidad especial.
«Crecí viendo entrenar a esos monstruos. Eran increíblemente dominantes.»
Aunque cree que actualmente existe muchísimo talento, considera que la nueva generación todavía puede recuperar ese espíritu competitivo que convirtió al culturismo en un fenómeno mundial.
Más que un entrenador: un referente del culturismo moderno
El legado de Hany Rambod va mucho más allá de los trofeos.
Ha revolucionado la preparación física.
Ha profesionalizado la planificación deportiva.
Ha impulsado métodos de entrenamiento que hoy utilizan miles de personas.
Y, sobre todo, ha demostrado que el éxito en el culturismo no depende únicamente del entrenamiento.
La disciplina, la nutrición, la recuperación, la genética y la inteligencia deportiva son, para él, las verdaderas claves del rendimiento.
Un mensaje para las nuevas generaciones
En una época en la que las redes sociales muestran únicamente el éxito y los físicos espectaculares, Hany Rambod recuerda que el culturismo sigue siendo un deporte extremadamente exigente.
Su mensaje final es claro:
El objetivo nunca debe ser el dinero ni la fama, sino construir una carrera basada en el trabajo, la salud y el respeto por el propio cuerpo.
Solo quienes combinan talento, disciplina y una preparación inteligente tienen posibilidades reales de alcanzar la élite sin poner en riesgo aquello más importante: su salud.

