El legendario entrenador de culturismo asegura que un pequeño cambio en la técnica de las aperturas con mancuernas puede multiplicar la activación del pectoral y acelerar el desarrollo muscular sin necesidad de aumentar el peso.
Las aperturas con mancuernas son uno de los ejercicios más utilizados para desarrollar el pecho, pero también uno de los peor ejecutados en muchos gimnasios. Aunque forman parte de la rutina de miles de personas, una técnica incorrecta puede hacer que gran parte del esfuerzo recaiga sobre los hombros, reduciendo considerablemente el trabajo del pectoral.
El reconocido entrenador de culturismo Charles Glass, conocido mundialmente como el «Padrino del Culturismo», ha compartido un sencillo ajuste técnico que, según explica, permite aumentar la contracción muscular y obtener mejores resultados sin necesidad de levantar más peso.
El error más común al hacer aperturas con mancuernas
Para Glass, el principal problema está en que muchos deportistas convierten las aperturas en un simple movimiento mecánico.
Entre los errores más frecuentes destacan:
- Bajar excesivamente las mancuernas, perdiendo tensión muscular.
- Utilizar demasiado peso y sacrificar la técnica.
- No contraer el pecho al finalizar el movimiento.
- Ejecutar las repeticiones con demasiada velocidad.
Todo ello provoca que el pectoral deje de ser el principal protagonista del ejercicio.
El pequeño ajuste que cambia por completo el ejercicio
La propuesta de Charles Glass es sencilla, pero muy efectiva.
Durante la fase final de la repetición recomienda girar ligeramente los codos y las mancuernas hacia el interior, buscando una contracción máxima del pectoral.
Según explica:
«Cuando giras con los codos, lo sientes inmediatamente en el pecho. La contracción es mucho mayor.»
Este pequeño movimiento aumenta la activación muscular durante la parte final del recorrido, donde muchas personas simplemente juntan las mancuernas sin generar tensión suficiente.

La importancia del estiramiento
Glass también insiste en no limitarse únicamente a la contracción.
El estiramiento controlado durante la fase descendente resulta fundamental para estimular el crecimiento muscular.
Su recomendación consiste en:
- Descender lentamente.
- Mantener tensión constante.
- Sentir cómo se estira todo el pectoral.
- Evitar dejar caer el peso.
De esta manera el músculo permanece trabajando durante toda la repetición.
Menos peso y más control
Uno de los mensajes más repetidos por el entrenador estadounidense es que no siempre levantar más peso significa ganar más músculo.
En este ejercicio recomienda trabajar con cargas moderadas que permitan controlar completamente el movimiento.
El objetivo no es mover la mancuerna de un punto a otro, sino lograr la máxima activación del pectoral en cada repetición.
Cómo realizar correctamente esta variante
Para aplicar la técnica propuesta por Charles Glass:
- Acuéstate sobre un banco inclinado o plano.
- Mantén una ligera flexión en los codos.
- Baja lentamente las mancuernas hasta sentir un buen estiramiento del pecho.
- Eleva los brazos de forma controlada.
- Al llegar arriba, gira ligeramente los codos hacia dentro, buscando apretar el pecho al máximo.
- Mantén la contracción durante uno o dos segundos antes de iniciar la siguiente repetición.
¿Cuándo incorporar este ejercicio?
Glass recomienda utilizar esta variante en la parte media o final del entrenamiento de pecho.
No está pensada para levantar grandes cargas, sino para aumentar el estímulo muscular después de los ejercicios básicos como:
- Press de banca.
- Press inclinado.
- Fondos.
- Press con mancuernas.
Lo ideal es realizar entre 10 y 15 repeticiones, priorizando siempre la calidad del movimiento sobre el peso utilizado.
Un pequeño detalle que puede marcar una gran diferencia
La enseñanza de Charles Glass demuestra que el crecimiento muscular no depende únicamente de añadir más discos a la barra.
En muchas ocasiones, una mejor técnica y una mayor conexión mente-músculo ofrecen resultados superiores.
Controlar el estiramiento, ejecutar cada repetición lentamente y añadir ese ligero giro final puede convertir unas simples aperturas con mancuernas en uno de los ejercicios más efectivos para desarrollar unos pectorales más grandes, fuertes y definidos.

