Los trastornos de ansiedad, depresión y adaptación ganan peso entre las incapacidades temporales en Andalucía. Las bajas por motivos de salud mental han aumentado un 150 % en los últimos años y ya figuran entre las principales causas de absentismo laboral, especialmente entre los trabajadores más jóvenes.
Las bajas laborales por problemas de salud mental se han convertido en uno de los principales desafíos para el mercado laboral español. En Andalucía, los procesos de incapacidad temporal relacionados con trastornos psicológicos han aumentado un 150 % entre 2017 y 2024, muy por encima del incremento registrado a nivel nacional, según datos analizados en un informe de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) y recogidos por distintos estudios sobre absentismo laboral.
La evolución refleja un cambio significativo en las causas de las bajas médicas y sitúa la salud mental como uno de los grandes retos para el sistema sanitario, las empresas y el mercado de trabajo.
Más de 107 000 bajas por salud mental en Andalucía
Durante 2024 se iniciaron en Andalucía más de 107 500 procesos de incapacidad temporal relacionados con trastornos mentales y del comportamiento, lo que supone un crecimiento del 150 % respecto a los datos de 2017.
Además del aumento del número de bajas, preocupa especialmente su duración.
Los procesos derivados de problemas de salud mental presentan una duración media de 103 días en Andalucía, muy por encima de otras patologías frecuentes como:
- Enfermedades musculoesqueléticas.
- Lesiones.
- Trastornos digestivos.
- Enfermedades respiratorias.
Esta prolongación convierte a la salud mental en una de las principales causas de absentismo de larga duración.
Los jóvenes protagonizan el mayor incremento
Uno de los datos que más preocupa a los especialistas es el crecimiento entre la población joven.
El informe refleja que las bajas por problemas de salud mental entre trabajadores de 25 a 35 años han aumentado un 173 % en Andalucía durante los últimos años.
Aunque la incidencia sigue siendo superior en grupos de mayor edad, el incremento entre los trabajadores jóvenes es el más intenso de toda la serie analizada.
El absentismo alcanza cifras récord
El fenómeno no afecta únicamente a Andalucía.
Según los datos recogidos en el informe, cada día cerca de 1,6 millones de personas no acuden a su puesto de trabajo en España, siendo la incapacidad temporal la principal causa de ausencia.
El coste económico del absentismo laboral alcanzó aproximadamente 60 000 millones de euros en 2024, de los cuales 7 400 millones corresponderían a Andalucía, según estimaciones incluidas en el análisis.
Los expertos apuntan a múltiples causas
Los especialistas coinciden en que no existe un único motivo que explique este crecimiento.
Entre los factores que se señalan aparecen:
- El impacto acumulado tras la pandemia.
- El retraso en diagnósticos y tratamientos durante los años de la COVID-19.
- Una mayor concienciación sobre la salud mental.
- El aumento de diagnósticos de ansiedad y trastornos adaptativos.
- Cambios sociales y laborales que incrementan la presión psicológica.
Asimismo, algunos profesionales sanitarios consideran que parte del aumento también está relacionado con una mayor disposición de los pacientes a solicitar ayuda cuando aparecen síntomas compatibles con ansiedad, depresión u otros trastornos psicológicos.
La dorsalgia sigue siendo la principal causa de baja
Pese al fuerte crecimiento de los problemas psicológicos, las patologías musculoesqueléticas continúan encabezando el número total de incapacidades temporales.
En el primer semestre de 2026, la dorsalgia volvió a situarse como la primera causa de baja médica en Andalucía, seguida de los trastornos articulares y otras enfermedades del tejido conectivo.
No obstante, los trastornos por ansiedad y los trastornos adaptativos ya ocupan posiciones destacadas entre las enfermedades que generan un mayor número de procesos de incapacidad temporal.
Un reto sanitario y laboral
El incremento de las bajas por salud mental plantea un desafío que va más allá de las cifras económicas.
Los expertos subrayan la importancia de reforzar la prevención, facilitar el acceso a la atención psicológica y promover entornos laborales que contribuyan a reducir los factores de riesgo psicosocial.
Al mismo tiempo, recuerdan que cada proceso de incapacidad debe evaluarse de forma individual por los profesionales sanitarios, atendiendo a la situación clínica de cada paciente y a su capacidad real para desarrollar su actividad laboral.

