La Policía Nacional ha asestado un nuevo golpe contra el crimen organizado en la provincia de Málaga tras desarticular una organización presuntamente dedicada al tráfico de armas y drogas. La operación se ha saldado con cuatro detenidos y la incautación de un importante arsenal compuesto por 36 fusiles de asalto, 11 pistolas, 11 granadas de mano, miles de cartuchos de munición y diversas sustancias estupefacientes.
Un operativo que comenzó hace meses
La investigación fue desarrollada por agentes de la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (UDYCO) de la Costa del Sol y se inició el pasado mes de mayo, cuando los investigadores interceptaron un vehículo que transportaba armas largas automáticas, granadas de mano y 180 cartuchos de munición de guerra. El conductor fue detenido y permanece en prisión provisional, lo que permitió a los agentes seguir el rastro de una estructura criminal de mayor dimensión.
Fusiles de asalto, granadas y más de 5 000 cartuchos
Las posteriores investigaciones llevaron a la identificación de otros integrantes de la organización. Durante los registros practicados en distintos municipios malagueños, los agentes localizaron un auténtico arsenal de guerra compuesto por:
- 36 armas largas, entre ellas 30 fusiles de asalto.
- 11 armas cortas.
- 11 granadas de mano.
- 7 silenciadores.
- 8 chalecos antibalas y 2 placas balísticas.
- Más de 5 000 cartuchos de distintos calibres.
Las autoridades destacan que la retirada de este material supone un importante golpe a la capacidad operativa de la organización investigada.

También fueron intervenidas importantes cantidades de droga
La operación no solo permitió retirar armas de circulación. Los registros culminaron también con la incautación de 120 kilogramos de cocaína, 60 kilogramos de hachís, 3 000 pastillas de éxtasis y 650 gramos de tusi, reforzando la hipótesis policial de que la organización obtenía beneficios tanto del tráfico de armas como del narcotráfico.
Investigación bajo secreto judicial
El operativo ha contado con la participación de unidades especializadas como el Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) y la Unidad de Medios Aéreos de la Policía Nacional. La investigación continúa bajo secreto judicial, dirigida por el Tribunal de Instancia de Vélez-Málaga con el impulso del Ministerio Fiscal, por lo que no se descartan nuevas actuaciones ni detenciones.
Con esta intervención, la Policía Nacional considera haber desarticulado una estructura criminal altamente especializada cuya actividad representaba un importante riesgo para la seguridad pública debido al volumen de armas de guerra y explosivos que manejaba.

