La Costa del Sol encara el mes de agosto con una preocupación creciente. Aunque el primer semestre de 2026 cerró con datos positivos de ocupación hotelera, las previsiones para la temporada alta reflejan una desaceleración de las reservas, especialmente entre el turismo nacional, lo que ha obligado a numerosos establecimientos a lanzar descuentos de última hora para intentar mantener el nivel de ocupación.
La Asociación de Empresarios Hoteleros de la Costa del Sol (Aehcos) advierte de que la provincia podría registrar una caída cercana al 7 % respecto al verano anterior, un descenso que rompe la tendencia de los últimos años y pone en alerta a uno de los principales motores económicos de Málaga.
Agosto deja de garantizar el lleno
Durante décadas, agosto ha sido sinónimo de ocupaciones cercanas al lleno técnico en los hoteles de la Costa del Sol. Sin embargo, esa realidad comienza a cambiar.
Según los datos de Aehcos, el mes de junio concluyó con una ocupación hotelera del 89,05 %, ligeramente superior a la registrada un año antes. Sin embargo, las previsiones para agosto descienden hasta el 84,98 %, lo que supone una pérdida aproximada de siete puntos porcentuales respecto a 2025.
Además, las previsiones actuales son incluso casi cuatro puntos inferiores a las estimaciones que manejaba inicialmente el propio sector, lo que ha incrementado la preocupación entre los empresarios turísticos.
El turista español reduce sus vacaciones
Uno de los principales motivos de esta caída es el retroceso del turismo nacional.
Los hoteleros aseguran que muchas familias españolas han reducido el presupuesto destinado a las vacaciones como consecuencia de la inflación, el aumento del coste de la vida, el encarecimiento de la cesta de la compra y la subida de las cuotas hipotecarias.
Como consecuencia, muchos viajeros optan por:
- Reducir los días de vacaciones.
- Elegir destinos más económicos.
- Buscar zonas con temperaturas más suaves durante el verano.
Esta tendencia ya comenzó a observarse en el verano de 2025, pero durante este año se ha consolidado con mayor intensidad.

Las olas de calor también cambian el mapa turístico
Otro de los factores señalados por los empresarios hoteleros es el impacto de las olas de calor.
Las temperaturas cercanas o superiores a los 40 grados registradas durante buena parte del verano están provocando que numerosos turistas españoles opten por destinos del norte de España o por zonas con un clima menos extremo.
El cambio en los hábitos de consumo y la búsqueda de destinos más frescos empiezan a modificar uno de los mercados tradicionales de la Costa del Sol.
El turismo internacional sostiene el sector
Frente al retroceso del mercado nacional, el turismo extranjero continúa mostrando una gran fortaleza.
Según los datos de Aehcos, tres de cada cuatro visitantes alojados en hoteles durante junio fueron internacionales, con especial protagonismo de los mercados:
- Reino Unido.
- Alemania.
- Estados Unidos.
Este flujo constante de viajeros internacionales está permitiendo mantener elevados niveles de empleo y evitar una caída más acusada de la actividad turística.
Hoteles obligados a bajar precios
Para intentar salvar la temporada alta, numerosos establecimientos han comenzado a aplicar importantes promociones comerciales.
Entre las medidas adoptadas destacan:
- Descuentos de entre el 15 % y el 25 % en reservas de última hora.
- Eliminación de políticas estrictas de cancelación.
- Inclusión gratuita del desayuno.
- Paquetes promocionales para captar reservas de última hora.
El objetivo es atraer tanto al visitante nacional indeciso como a nuevos turistas internacionales que aún no hayan cerrado sus vacaciones.
El sector reclama mejores infraestructuras
La patronal hotelera insiste en que la situación actual no responde únicamente a factores económicos.
Desde hace meses reclama inversiones para mejorar la conectividad ferroviaria y por carretera, al considerar que unas mejores infraestructuras reforzarían la competitividad turística de la provincia frente a otros destinos nacionales e internacionales.
Asimismo, el sector considera imprescindible seguir impulsando la promoción exterior de la Costa del Sol para mantener el elevado peso del turismo internacional.
Un verano decisivo para uno de los motores económicos de Málaga
El balance definitivo dependerá en gran medida del comportamiento de las reservas de última hora, un fenómeno cada vez más habitual entre los viajeros.
Aunque el primer semestre del año cerró con una ocupación media del 77,73 %, casi dos puntos superior a la registrada en 2025, el comportamiento del mes de agosto será determinante para valorar la rentabilidad de toda la campaña estival.
La evolución de las próximas semanas permitirá comprobar si las ofertas lanzadas por los hoteles consiguen frenar la caída del turismo nacional o si, por el contrario, la Costa del Sol confirma un cambio de tendencia en uno de los meses tradicionalmente más fuertes para el sector turístico español.



