Pedro Acosta terminó a solo 1,7 segundos de Marc Márquez en Aragón tras plantar cara a la Ducati. El piloto de KTM admite que perseguir al ganador hasta el final habría destrozado sus neumáticos.
Pedro Acosta estuvo más cerca que nunca de convertir su enorme potencial en una victoria de MotoGP. El piloto español terminó segundo en el Gran Premio de Aragón, a solamente 1,7 segundos de Marc Márquez, después de mantener durante buena parte de la carrera una presión que impidió al piloto de Ducati escaparse.
Acosta exprimió su KTM RC16 hasta donde pudo. El problema apareció cuando Márquez decidió elevar definitivamente el ritmo: intentar responder habría obligado al murciano a consumir unos neumáticos que necesitaba conservar para completar la carrera.
«La intención de alcanzar a Marc estaba ahí, pero el potencial que teníamos era otra cuestión», reconoció Acosta tras cruzar la meta.
Acosta desafía a Márquez después de salir sexto
La actuación del piloto de KTM adquiere mayor dimensión por su posición inicial. Acosta arrancó sexto, pero rápidamente escaló hasta la tercera plaza.
En la vuelta 6 protagonizó uno de los movimientos decisivos de su carrera al superar a Marco Bezzecchi al final de la recta trasera. Con el italiano fuera de su camino, comenzó la persecución de Márquez.
Durante las vueltas siguientes, Acosta consiguió permanecer suficientemente cerca como para evitar que el piloto de Ducati construyera inmediatamente una ventaja definitiva.
La GP26 de Márquez tenía más rendimiento, pero el español de KTM consiguió compensar durante buena parte de la prueba esa diferencia mediante su pilotaje.
La situación cambió en la vuelta 13.
Márquez comenzó a rodar en registros de 1:46 y Acosta comprendió que intentar mantener ese ritmo tenía un precio demasiado elevado.
El problema que impidió a Acosta luchar hasta el final
El propio Acosta explicó después qué le faltó para intentar el ataque definitivo.
Neumáticos.
No porque sufriera un problema repentino, sino porque sabía que aumentar todavía más el ritmo a mitad de carrera podía dejarle sin rendimiento en las últimas vueltas.
«Sabía que si apretaba demasiado a mitad de carrera, me quedaría sin neumáticos al final», explicó.
El resultado refleja hasta qué punto el piloto llevó su KTM al límite: segundo a 1,7 segundos del vencedor pese a reconocer que la RC16 no disponía del mismo potencial que la Ducati.
Acosta considera que consiguió sacar prácticamente todo lo que tenía disponible.
«Estoy sacando el 100 % de lo que tengo; por ahora no podemos hacer más», resumió.
Pedro Acosta está cambiando incluso su forma de pilotar
El desgaste de neumáticos ha sido uno de los puntos débiles históricos de KTM, aunque la marca austriaca ha progresado durante los últimos meses.
Acosta también está haciendo su parte.
El español reconoce que tradicionalmente ha utilizado trazadas muy cerradas en las curvas, una característica agresiva que puede incrementar el trabajo soportado por las gomas.
Ahora está modificando parcialmente su estilo para gestionar mejor los neumáticos y disponer de rendimiento al final de las carreras.
Es un cambio especialmente importante para un piloto conocido precisamente por su agresividad.
Acosta entiende que, si quiere estar preparado cuando disponga de una moto verdaderamente capaz de luchar regularmente por victorias, necesita aprender diferentes maneras de gestionar una carrera.
La clasificación sigue siendo el gran problema de KTM
Sin embargo, Acosta identifica otra debilidad incluso más evidente: la velocidad de KTM a una sola vuelta.
En las primeras 13 pruebas de la temporada, el español solamente ha conseguido clasificarse en primera fila en tres ocasiones. Su posición media de salida es aproximadamente la sexta plaza.
Aragón volvió a demostrar el coste de esa limitación.
Acosta tuvo que invertir las primeras vueltas en recuperar posiciones antes de poder situarse detrás de Márquez. Contra pilotos y motos tan competitivos, esos esfuerzos pueden marcar posteriormente la diferencia.
Salir regularmente desde primera fila permitiría al murciano evitar tráfico, gestionar mejor los neumáticos y atacar desde el comienzo sin tener que recuperar terreno.
«Me falta mucho en distancias cortas, especialmente en clasificación», admitió.
KTM pudo modificar su motor antes de Aragón
La carrera llegó además después de una importante novedad técnica.
KTM había recibido autorización de los demás fabricantes para desprecintar su motor y realizar modificaciones destinadas a solucionar problemas de fiabilidad sufridos anteriormente.
La medida podía permitir al fabricante volver a explotar con mayor libertad el rendimiento de su propulsor después de haber limitado su funcionamiento.
Sin embargo, Acosta enfrió cualquier interpretación que relacione directamente esos cambios con su segundo puesto en Aragón.
El piloto aseguró durante el fin de semana que no había percibido una diferencia significativa de prestaciones.
Además, recordó que MotorLand ha sido tradicionalmente un circuito favorable para KTM.
Aragón confirma que Acosta está cada vez más cerca
El segundo puesto deja una conclusión relevante para el futuro inmediato: Pedro Acosta puede plantar cara a las Ducati cuando las circunstancias son favorables, pero todavía necesita que KTM reduzca algunas diferencias.
El español identifica especialmente dos áreas: clasificación y gestión/rendimiento de los neumáticos.
Aragón ofreció una demostración especialmente clara. Acosta pudo seguir a Márquez, presionarlo y mantenerse en la pelea durante buena parte de la carrera. Pero cuando el piloto de Ducati aumentó el ritmo en la segunda mitad, la respuesta tenía un riesgo demasiado grande.
El próximo paso será comprobar si este rendimiento se mantiene en circuitos menos favorables históricamente para la RC16.
Acosta continúa persiguiendo su primera victoria en MotoGP. En MotorLand no llegó, pero terminar a 1,7 segundos de Marc Márquez después de haberlo obligado a mantener el ritmo durante buena parte de la prueba supone otra señal de que el murciano está cada vez más cerca.


