La mayoría de los últimos sondeos sitúa a los socialistas alrededor del 25 % y por detrás del PP. La crisis de Ceuta agrava un desgaste que ya venía de meses anteriores.
El PSOE de Pedro Sánchez entra en el otoño de 2026 con una señal de alarma difícil de ignorar: varias encuestas de distintas empresas demoscópicas coinciden en situarlo cerca de sus peores registros de la legislatura.
No se trata de un único sondeo. Sigma Dos coloca al PSOE en el 25,4 %; GAD3, en el 26,1 %; 40dB., en el 27,6 %; e InvyMark, en el 26,8 %. Las metodologías y estimaciones varían, pero la fotografía general presenta un elemento común: el PP aparece por delante y los socialistas han perdido una parte importante del respaldo obtenido en las elecciones generales de 2023.
La tendencia llega además en un momento políticamente complicado para La Moncloa, con las consecuencias de la crisis de Ceuta, dificultades parlamentarias y distintos procedimientos judiciales que afectan al entorno político del PSOE.
Sigma Dos deja al PSOE en el 25,4 % y 101 escaños
Uno de los datos más duros procede de Sigma Dos.
Su barómetro de septiembre coloca al PP de Alberto Núñez Feijóo en el 33,1 % y 143 escaños, mientras que el PSOE se quedaría en el 25,4 % y 101 diputados.
Vox alcanzaría el 17,9 % y 61 escaños.
La distancia entre PP y PSOE alcanzaría así 7,7 puntos porcentuales.
La evolución también resulta negativa para los socialistas. En el barómetro de junio de la misma empresa, el PSOE todavía aparecía con un 26,4 % y 108 diputados.
En apenas unos meses habría perdido un punto y siete representantes en la estimación de Sigma Dos.
El PP y Vox sumarían, bajo esa proyección, 204 diputados, ampliamente por encima de los 176 necesarios para alcanzar la mayoría absoluta.
Conviene recordar que las proyecciones de escaños son estimaciones y que unas elecciones reales dependen del reparto provincial del voto.
GAD3 también sitúa al PSOE en mínimos de su serie reciente
La fotografía de GAD3 tampoco ofrece buenas noticias a Ferraz.
Su barómetro de septiembre otorga al PP un 31,1 % y 133 diputados, frente al 26,1 % y 105 escaños del PSOE. Vox alcanzaría un 19,2 % y 69 diputados.
En mayo, GAD3 calculaba para los socialistas un 26,8 % y 107 diputados.
Es decir, el PSOE pierde siete décimas respecto al anterior estudio nacional publicado por esta empresa, mientras Vox pasa del 17,1 % al 19,2 %.
También en este escenario la suma PP-Vox tendría mayoría absoluta: 202 diputados.
La ficha técnica de GAD3 resulta relevante para interpretar correctamente los resultados. El estudio de septiembre se realizó entre el 1 y el 3 de septiembre, con 1 010 entrevistas telefónicas y online y un margen de error declarado de ±3,2 puntos en las condiciones especificadas por la empresa.
40dB. confirma el retroceso, aunque dibuja una caída menos profunda
La encuesta de 40dB. para El País y la Cadena SER ofrece cifras algo mejores para Sánchez, pero mantiene la misma tendencia general.
El PSOE obtiene un 27,6 %, cuatro décimas menos que en julio, mientras el PP asciende al 32,4 %.
Vox es quien más crece y la suma de PP y Vox alcanza el 50,2 % de estimación de voto, superando por primera vez el 50 % durante esta legislatura dentro de la serie de 40dB.
Hay aquí una precisión importante respecto a la información original: el 27,6 % no sería el tercer peor dato de toda la serie desde 2023 según la información publicada ahora por el propio medio, sino el segundo peor resultado del PSOE en 2026, después del 27,1 % registrado en enero.
La diferencia no modifica la tendencia de fondo, pero sí aconseja prudencia al comparar series demoscópicas.
Cada encuestadora utiliza metodologías, modelos de estimación y cocinas diferentes. Por eso no es correcto mezclar porcentajes de distintas empresas como si pertenecieran a una única serie estadística.
InvyMark coloca a Sánchez cinco puntos por debajo de 2023
El último barómetro de laSexta elaborado por InvyMark también deja al PP en primera posición.
Feijóo alcanzaría el 33,7 %, mientras el PSOE se situaría en el 26,8 % y Vox en el 18,6 %.
La distancia entre populares y socialistas sería de 6,9 puntos.
La comparación con las elecciones generales de 2023 muestra claramente el deterioro.
El PSOE consiguió entonces un 31,7 % de los votos. Una estimación del 26,8 % supondría perder alrededor de cinco puntos porcentuales respecto a aquel resultado.
Y el problema para Sánchez no es únicamente que una empresa demoscópica dibuje ese escenario.
Varias encuestadoras diferentes están colocando simultáneamente al PSOE entre aproximadamente el 25 % y el 28 %.
Siete de nueve sondeos apuntan a mínimos socialistas
La recopilación de los nueve últimos estudios citados por la información original muestra una concentración especialmente negativa para Ferraz.
Los porcentajes atribuidos al PSOE son 25,4 % en Sigma Dos, 25,4 % en Data10, 28,1 % en Cluster17, 26,1 % en GAD3, 27,6 % en 40dB., 24,9 % en NC Report, 25,6 % en Target Point, 25,1 % en Hamalgama Métrica y 26,8 % en InvyMark.
Según la comparación realizada con las series anteriores de cada instituto, siete de esas nueve encuestas situarían al PSOE en su peor registro desde las generales de 2023, mientras las otras dos lo dejarían igualmente cerca de la parte baja de sus respectivas series.
No obstante, esta afirmación debe entenderse correctamente.
No significa que exista un «25 % real» objetivamente medido para el PSOE. Las encuestas constituyen estimaciones de voto, están sujetas a márgenes de error y utilizan procedimientos diferentes.
Lo verdaderamente relevante es la coincidencia de tendencia entre numerosos estudios independientes.
Ceuta castiga al Gobierno, pero no explica por sí sola toda la caída
Una tentación sería atribuir todo el deterioro socialista a la reciente crisis de Ceuta.
Los datos no permiten hacerlo de manera tan sencilla.
El PSOE ya mostraba desgaste antes de los acontecimientos de finales de julio. Lo que sí sugieren los sondeos posteriores es que la gestión de la crisis no ha ayudado al Gobierno a recuperar terreno y puede haber intensificado problemas que ya existían.
El barómetro de 40dB. aporta un dato especialmente duro para La Moncloa: alrededor del 63 % de los entrevistados califica negativamente la gestión de Pedro Sánchez durante la crisis de Ceuta, mientras un 90 % atribuye responsabilidad a Marruecos en lo ocurrido.
Además, cuando se pregunta qué partido es más capaz de gestionar la inmigración, Vox aparece primero con un 27 %, por delante del PSOE, con un 18,4 %, y del PP, con un 13,9 %.
Esto ayuda a entender otra tendencia que aparece repetidamente en las encuestas: el crecimiento de Vox.
Vox emerge como uno de los grandes beneficiados
El problema electoral del PSOE no consiste únicamente en su propia caída.
También está cambiando el equilibrio del bloque situado a su derecha.
En Sigma Dos, Vox obtiene un 17,9 %; GAD3 lo eleva hasta el 19,2 %; 40dB. registra un avance dentro de su serie e InvyMark lo coloca en el 18,6 %.
Son cifras claramente superiores al 12,4 % obtenido por Vox en las generales de 2023.
Mientras el PP aparece generalmente consolidado como primera fuerza, Vox está absorbiendo una parte significativa del descontento relacionado con cuestiones como inmigración, seguridad y la crisis de Ceuta.
Para Sánchez, esto significa que el problema no es exclusivamente perder votos, sino enfrentarse a un bloque PP-Vox que aparece con ventaja suficiente para alcanzar la mayoría absoluta en varias proyecciones.
El CIS ofrece una fotografía radicalmente distinta
Existe una excepción importante que no debe eliminarse simplemente porque contradiga a las encuestas privadas: el CIS.
El barómetro público mantiene al PSOE por delante del PP, dibujando una fotografía muy diferente a la mayoría de estudios privados.
La discrepancia entre el CIS y otras empresas demoscópicas se ha convertido en un elemento permanente del debate político español.
Puede cuestionarse su metodología, comparar sus estimaciones con resultados electorales o analizar sus desviaciones históricas. Pero periodísticamente resulta más riguroso explicar que ofrece una estimación diferente que descartarlo como falso sin más.
La existencia de esa divergencia refuerza además una idea fundamental: ninguna encuesta individual constituye una predicción infalible de unas futuras elecciones.
Sánchez llega debilitado a un otoño políticamente complicado
El verdadero problema para el PSOE puede encontrarse menos en una cifra concreta que en el momento en el que se produce esta tendencia.
El Gobierno encara los próximos meses con dificultades para construir mayorías parlamentarias estables y con el debate presupuestario como una de sus principales pruebas.
A ello se añaden distintos procedimientos judiciales que afectan a figuras relacionadas con el PSOE o con el entorno del presidente.
Aquí también resulta necesario mantener una frontera clara: una investigación, citación o imputación no equivale a una condena, y anticipar futuras condenas como algo probable sin conocer la evolución de cada procedimiento convertiría una previsión política en una afirmación jurídica injustificada.
Pero electoralmente, la acumulación de controversias sí puede aumentar el desgaste.
Y Sánchez afronta esa etapa cuando numerosas encuestas ya sitúan a su partido varios puntos por debajo del resultado conseguido en 2023.
Las encuestas dibujan una advertencia seria para Ferraz
Todavía queda tiempo hasta las próximas elecciones generales y la política española ha demostrado repetidamente que las tendencias pueden cambiar.
Una crisis económica, un acuerdo parlamentario, una mejora de la situación internacional, errores de la oposición o nuevos acontecimientos políticos podrían alterar el escenario.
Por eso sería prematuro afirmar que Pedro Sánchez tiene perdidas las próximas elecciones.
Pero tampoco sería razonable minimizar lo que muestran actualmente los sondeos.
Sigma Dos: 25,4 %. GAD3: 26,1 %. 40dB.: 27,6 %. InvyMark: 26,8 %. Cuatro metodologías diferentes y una conclusión política similar: el PSOE aparece por detrás del PP y lejos del 31,7 % que consiguió en las generales de 2023.
El deterioro comenzó antes de Ceuta, pero la crisis no ha servido para revertirlo. Al contrario, algunos indicadores muestran un Gobierno especialmente vulnerable en inmigración y una derecha que amplía su ventaja.
Las encuestas no votan y no dictan sentencias electorales. Pero cuando tantas empiezan a señalar simultáneamente la misma dirección, Ferraz tiene motivos para preocuparse.


