Meta libera el software de Muse Gadgets para convertir placas ESP32, Raspberry Pi, pantallas, sensores e incluso televisores en dispositivos conectados a su agente de inteligencia artificial.
Meta quiere que Muse salga de la pantalla del móvil y termine prácticamente en cualquier aparato que un desarrollador sea capaz de imaginar.
La compañía ha presentado Muse Gadgets, un proyecto de código abierto que permite construir dispositivos físicos capaces de conectarse directamente con Muse, su nuevo agente personal de inteligencia artificial.
No estamos ante otro dispositivo comercial de Meta.
La apuesta es bastante más amplia: Meta proporciona las herramientas y deja que los desarrolladores construyan el hardware.
Una Raspberry Pi olvidada en un cajón puede convertirse en un dispositivo Muse. También una placa ESP32 de bajo coste, una pantalla AMOLED, un panel de tinta electrónica, un altavoz con micrófono o, en el futuro, un pequeño dispositivo conectado al HDMI del televisor.
Meta proporciona firmware abierto, un SDK para ESP32 y otro para Linux, además de ejemplos y documentación para empezar a desarrollar.
El proyecto abre una nueva fase en la batalla de la inteligencia artificial: la IA ya no compite únicamente por dominar el ordenador y el móvil, sino por convertirse en la inteligencia que controla los objetos físicos que nos rodean.
Qué es Muse Gadgets y qué acaba de abrir Meta
Muse Gadgets es un proyecto diseñado específicamente para desarrolladores, aficionados a la electrónica y creadores de hardware.
Meta lo define directamente como hardware de código abierto para Muse.
El planteamiento es sencillo.
El usuario consigue una placa compatible, instala las herramientas proporcionadas por Meta y conecta el dispositivo con Muse.
A partir de ahí puede incorporar pantallas, botones, micrófonos, altavoces, sensores y actuadores.
La propia documentación oficial resume la filosofía del proyecto invitando a utilizar prácticamente cualquier componente disponible en el banco de trabajo del desarrollador.
Eso significa que Meta no pretende decidir todos los formatos físicos que adoptará Muse.
Quiere que la comunidad experimente con ellos.
Una Raspberry Pi puede convertirse en un dispositivo Muse
Uno de los elementos más interesantes es que no resulta necesario adquirir hardware propietario de Meta.
El proyecto admite dispositivos extremadamente populares entre desarrolladores.
Uno de ellos es Raspberry Pi.
Meta proporciona un Linux Device SDK que permite convertir una Raspberry Pi o cualquier equipo Linux compatible en un dispositivo conectado a Muse.
La documentación plantea incluso utilizarlo para integrar Muse con aplicaciones Linux, realizar determinadas tareas de administración de sistemas o conectarlo con plataformas de automatización doméstica como Home Assistant.
La estrategia reduce considerablemente la barrera de entrada.
En lugar de obligar al desarrollador a comprar un nuevo producto, Meta intenta aprovechar hardware que ya existe.
Meta también abre un SDK para ESP32
La segunda gran pieza es ESP32.
Se trata de una familia de microcontroladores enormemente popular en proyectos electrónicos, dispositivos conectados e Internet de las Cosas.
Meta ha publicado un ESP32 Device SDK.
Con él, los desarrolladores pueden conectar una placa ESP32 con Muse e incorporar elementos adicionales.
Por ejemplo:
una pantalla para mostrar información, audio de entrada y salida o diferentes sensores físicos.
Esto permite imaginar dispositivos mucho más pequeños y baratos que un ordenador tradicional.
Muse podría estar presente en un pequeño aparato de escritorio, un mando, un dispositivo portátil o un controlador doméstico.
El código está publicado bajo licencia Apache 2.0
La apertura no se limita a una API cerrada.
Meta afirma que los SDK y el firmware están disponibles como código abierto bajo licencia Apache 2.0.
Es un detalle relevante.
Los desarrolladores pueden estudiar el código, utilizarlo como punto de partida para sus propios proyectos y contribuir con mejoras.
Meta advierte, eso sí, de que el software se proporciona sin garantía.
La compañía utiliza incluso un tono deliberadamente informal para recordar que experimentar con hardware puede terminar con placas inutilizadas, problemas eléctricos o garantías anuladas.
Es, en otras palabras, un proyecto pensado inicialmente para personas que saben qué están haciendo.
Meta quiere convertir una pantalla de tinta electrónica en tu panel de IA
La compañía ya propone diferentes ideas para mostrar qué puede construirse.
Una de ellas utiliza una pantalla e-ink en color.
Muse podría mostrar allí información como:
el resumen de la mañana, recordatorios, listas de la compra u otros contenidos generados por el agente.
La idea es interesante porque elimina la necesidad de abrir constantemente una aplicación.
El agente podría utilizar una pantalla permanente colocada sobre una mesa, una pared o cualquier otra superficie.
El resultado sería algo parecido a un panel de información personal controlado por IA.
También quieren llevar Muse directamente al televisor
Otro de los experimentos propuestos por Meta consiste en un stick HDMI.
La idea todavía aparece como próximamente disponible.
El dispositivo se conectaría directamente al puerto HDMI de un televisor.
El usuario podría pedir a Muse que mostrara información en la pantalla grande.
Este concepto muestra hasta dónde pretende extender Meta su agente.
Muse no tendría necesariamente una única pantalla.
Podría utilizar la que estuviera disponible en cada momento.
El teléfono sería solo una de ellas.
Una pequeña pantalla AMOLED también puede ejecutar Muse
Meta muestra igualmente como referencia una pantalla táctil AMOLED circular de 1,75 pulgadas basada en ESP32-S3.
El dispositivo incorpora pantalla táctil, botón para hablar, altavoz, micrófono y batería.
También aparecen proyectos todavía más pequeños.
Uno utiliza un M5Stack StickS3, con pantalla en color y un botón frontal.
Otro convierte una placa con pantalla de 1,9 pulgadas en un pequeño indicador del estado de Muse.
Incluso existe la propuesta de crear una especie de pequeño compañero de escritorio al que se pueda hablar pulsando un botón y que responda mediante voz e imágenes.
La conclusión resulta evidente: Meta quiere que Muse pueda adoptar muchos cuerpos diferentes.
Muse también podrá controlar dispositivos físicos
La posibilidad más relevante no consiste simplemente en mostrar respuestas.
Los dispositivos pueden incorporar actuadores y sensores.
Eso significa que Muse puede potencialmente interactuar con el mundo físico.
La demostración más clara procede de la propia Meta.
La compañía ha creado un dispositivo denominado Muse Home Link.
Meta fabrica Muse Home Link
Muse Home Link es probablemente la demostración más importante de lo que la compañía quiere conseguir.
Se trata de un pequeño dispositivo alimentado mediante USB-C que conecta Muse con la red doméstica del usuario.
Una vez conectado al Wi-Fi de la vivienda, puede comunicarse con dispositivos compatibles existentes en la red local.
Meta pone varios ejemplos.
Mediante habilidades desarrolladas por la comunidad, Muse puede llegar a encender una luz, controlar un televisor o enviar un documento a una impresora.
También puede interactuar con cualquier dispositivo construido por el propio usuario que exponga una API HTTP local compatible.
Esto convierte Home Link en una especie de puente entre el agente de IA y la vivienda.
Meta ha fabricado 5 000 unidades
Meta no se ha limitado a construir un prototipo.
La compañía ha producido 5 000 unidades de Muse Home Link, según Nat Friedman, responsable de producto de Meta Superintelligence Labs.
La intención inicial es distribuirlas gratuitamente entre determinados usuarios de Muse.
La página oficial confirma que Muse Home Link es gratuito para suscriptores activos de Muse en Estados Unidos, con un máximo de una unidad por suscriptor y sujeto a disponibilidad.
Los envíos están previstos para octubre de 2026.
No existe por ahora una disponibilidad equivalente anunciada para España.
Por tanto, conviene diferenciar dos cosas.
Muse Gadgets sí es un proyecto abierto para construir hardware.
Muse Home Link es un dispositivo físico de Meta con distribución inicial muy limitada en Estados Unidos.
No es el nuevo Muse Charm
Esta distinción resulta también importante.
Muse Gadgets no sustituye al Muse Charm, el dispositivo que Mark Zuckerberg presentó durante Meta Connect 2026.
Charm es otro producto dentro de la estrategia de hardware de Meta.
La compañía lo presentó como un pequeño dispositivo físico destinado a proporcionar acceso a Muse, con una estética que recuerda a un juguete electrónico o un Tamagotchi.
Muse Gadgets tiene una filosofía diferente.
No busca proporcionar un único aparato terminado.
Busca permitir que terceros experimenten con decenas o centenares de formatos posibles.
La estrategia recuerda al nacimiento del ecosistema Android
La comparación tiene límites, pero la estrategia resulta reconocible.
Una plataforma tecnológica gana relevancia cuando deja de depender de un único dispositivo.
Android consiguió expandirse porque numerosos fabricantes podían construir productos alrededor de la plataforma.
Meta parece experimentar ahora con una filosofía parcialmente comparable aplicada a los agentes de inteligencia artificial.
Muse podría convertirse en una capa inteligente utilizada por dispositivos construidos por terceros.
Meta pondría el agente y las herramientas de conexión.
Los fabricantes y desarrolladores decidirían el formato físico.
No existe todavía evidencia de que Muse Gadgets vaya a alcanzar una escala comparable a grandes plataformas de consumo. El proyecto se dirige inicialmente a una comunidad mucho más especializada.
Pero la dirección estratégica resulta significativa.
La batalla de la IA empieza a salir del navegador
Durante los primeros años de la inteligencia artificial generativa, casi toda la competición se desarrolló dentro de una pantalla.
ChatGPT.
Gemini.
Claude.
Meta AI.
Las diferencias estaban en los modelos, aplicaciones y servicios.
Ahora las grandes compañías buscan que sus agentes tengan presencia física.
Meta ya dispone de una importante posición en este terreno gracias a sus gafas inteligentes y continúa ampliando su catálogo de dispositivos.
Muse Gadgets añade una estrategia diferente: permitir que la propia comunidad construya hardware.
La compañía no necesita adivinar cuál será el formato perfecto para la IA.
Puede dejar que miles de desarrolladores prueben alternativas.
Un experimento puede revelar el próximo gran dispositivo de IA
Ese componente comunitario podría convertirse en una de las partes más interesantes del proyecto.
Meta ha habilitado un Discord para desarrolladores y permite compartir proyectos construidos con Muse.
Los creadores pueden publicar fotografías, vídeos y repositorios con sus diseños.
La propia compañía puede posteriormente destacar algunos de esos proyectos.
Es una forma relativamente barata de experimentar.
En lugar de diseñar internamente cientos de prototipos, Meta puede observar qué construye la comunidad.
Si determinado formato empieza a resultar especialmente útil, podría convertirse posteriormente en una categoría comercial.
De la IA que responde a la IA que pulsa botones
La transformación tecnológica que representa Muse Gadgets puede resumirse mediante una diferencia sencilla.
Una IA tradicional genera información.
Un agente conectado a hardware puede además provocar acciones.
Cuando Muse tiene acceso a una pantalla, puede mostrar contenido.
Cuando tiene acceso a un altavoz, puede hablar.
Cuando tiene un micrófono, puede escuchar instrucciones.
Cuando dispone de sensores, puede recibir información del entorno.
Y cuando está conectado a actuadores o dispositivos domésticos, puede ejecutar acciones físicas.
Eso incrementa enormemente su utilidad potencial.
También aumenta los riesgos.
La seguridad será una cuestión fundamental
Conectar un agente de IA a objetos físicos requiere controles mucho más estrictos que generar texto dentro de una aplicación.
No es lo mismo que una inteligencia artificial produzca una respuesta equivocada a que envíe una orden equivocada a un dispositivo.
Los desarrolladores deberán determinar cuidadosamente qué permisos recibe Muse y qué acciones puede ejecutar.
La propia naturaleza abierta del proyecto implica además que Meta no controla necesariamente cada configuración creada por los usuarios.
La compañía advierte expresamente de que los dispositivos de terceros mostrados en su web no son fabricados ni garantizados por Meta.
Muse Gadgets debe entenderse por ahora como una plataforma experimental dirigida principalmente a desarrolladores.
La privacidad vuelve a estar en el centro
Existe además otra cuestión inevitable: los datos.
Un dispositivo de IA equipado con micrófono, sensores y acceso a sistemas domésticos puede manejar información mucho más sensible que una conversación aislada.
Qué información se envía a los servidores, qué se procesa localmente, durante cuánto tiempo se conserva y qué permisos recibe cada dispositivo serán cuestiones fundamentales si este tipo de hardware alcanza una adopción masiva.
Meta afronta además un escrutinio especialmente intenso en privacidad debido a su historial como propietaria de Facebook, Instagram y WhatsApp.
La empresa deberá demostrar que la expansión física de Muse no significa necesariamente una expansión indiscriminada de la recopilación de datos.
Muse Gadgets no tiene un precio porque no es un producto cerrado
Otra precisión importante frente a posibles titulares confusos es el precio.
Muse Gadgets no tiene un precio único.
No es un aparato que Meta venda dentro de una caja.
El coste depende completamente de lo que quiera construir el usuario.
Una placa ESP32 sencilla puede utilizarse para proyectos relativamente baratos.
Una Raspberry Pi con pantalla, micrófono, altavoz, batería y otros sensores elevará el coste.
Y un dispositivo personalizado puede incorporar prácticamente cualquier combinación de componentes.
El único hardware propio destacado en este lanzamiento es Muse Home Link, cuya primera distribución es gratuita para suscriptores elegibles de Muse en Estados Unidos.
Meta intenta que Muse deje de ser simplemente otro chatbot
Todo encaja dentro de una estrategia mucho más amplia.
Muse es un agente personal capaz de realizar acciones en nombre del usuario, como reservar viajes, rellenar formularios o realizar compras.
Meta está intentando extenderlo simultáneamente hacia consumidores, empresas y hardware.
Esta misma semana presentó Muse for Small Business, orientado a pequeñas empresas y conectado con servicios como Shopify, Dropbox y Slack.
La compañía también está reforzando su estrategia empresarial alrededor de la inteligencia artificial.
El objetivo parece claro: que Muse no sea simplemente una aplicación que el usuario abre cuando tiene una pregunta.
Meta quiere convertirlo en una capa de inteligencia disponible permanentemente en diferentes dispositivos y servicios.
Meta pone el hardware en manos de los desarrolladores
La gran novedad de Muse Gadgets no es, por tanto, un nuevo aparato.
Es la decisión de Meta de permitir que prácticamente cualquiera con conocimientos suficientes de electrónica y programación pueda intentar construirlo.
ESP32, Raspberry Pi, Linux, pantallas AMOLED, tinta electrónica, sensores, botones, altavoces, micrófonos y sistemas domésticos pueden convertirse en piezas de un dispositivo Muse.
Y la compañía ya ha mostrado hacia dónde puede conducir esa filosofía con Home Link.
La carrera por encontrar el dispositivo que suceda —o simplemente complemente— al teléfono inteligente está todavía abierta.
Meta parece haber decidido que no quiere buscar esa respuesta únicamente dentro de sus laboratorios.
También quiere que miles de desarrolladores la busquen por ella.


