En 1996, la actriz Demi Moore alcanzó un récord profesional al convertirse en la mejor pagada en Hollywood gracias a su participación en la película Striptease, con un sueldo de 13 millones de dólares. Este monto representó un hito económico en la industria cinematográfica de la época.
Incremento salarial y proyecto siguiente
Un año después, Moore volvió a superar su propio récord al recibir 15 millones de dólares por su papel en La teniente O’Neil (1997), dirigida por Ridley Scott. Aunque la película no logró igualar el éxito comercial esperado, apenas alcanzando el doble de su presupuesto, Moore ha destacado este trabajo como uno de sus logros profesionales más importantes.
Preparación y mensaje del filme
Para esta producción, Moore se sometió a un riguroso entrenamiento físico para adaptarse al papel militar que interpretaba. Además, la actriz tomó la decisión de cortarse el pelo durante el rodaje, un gesto que reflejaba la integración de su personaje al entorno castrense y su representación de la ruptura con estereotipos tradicionales de feminidad en dicho contexto.
Relación con el gobierno y controversias
La teniente O’Neil abordaba una crítica directa a ciertos aspectos del sistema militar estadounidense, lo que generó tensiones con el gobierno. Moore intentó obtener apoyo oficial del Departamento de Defensa de Estados Unidos a través de una petición al entonces presidente Bill Clinton, pero el guion fue considerado demasiado polémico para recibir respaldo oficial. Por esta razón, la producción se realizó sin la colaboración del gobierno, aunque la película ha dejado una impresión duradera en el ámbito cultural.


