El Gobierno de Canarias autoriza capturas experimentales en Fuerteventura hasta noviembre y en mayo y junio de 2027, con límites para recreativos y profesionales y vigilancia con drones contra el furtivismo.
Fuerteventura recupera el marisqueo del mejillón bajo condiciones estrictas
Después de 22 años de prohibición, el marisqueo del mejillón vuelve a estar permitido de forma experimental en las costas de Fuerteventura. El Gobierno de Canarias ha establecido dos periodos de captura para estudiar la evolución de las poblaciones de Perna perna, conocido como mejillón majorero, y comprobar si es posible recuperar esta actividad sin comprometer la conservación del recurso.
La primera fase se desarrolla desde el 20 de octubre hasta el 30 de noviembre de 2026. La segunda está prevista para mayo y junio de 2027. La autorización incorpora límites de captura diferenciados para los mariscadores recreativos y los profesionales, además de un refuerzo de la vigilancia contra el furtivismo mediante drones.
La decisión supone un cambio relevante para una actividad tradicional de la isla, cuya prohibición se mantiene desde 2004 debido a los problemas relacionados con las capturas ilegales. Sin embargo, la apertura no constituye una autorización general e ilimitada: su carácter experimental permitirá evaluar la evolución de las poblaciones antes de determinar los pasos posteriores.
Fechas y límites para capturar mejillón en Fuerteventura
El régimen anunciado distingue entre el marisqueo recreativo y el profesional. Cada modalidad cuenta con condiciones específicas que los interesados deben respetar.
- Primer periodo: del 20 de octubre al 30 de noviembre de 2026.
- Segundo periodo: mayo y junio de 2027.
- Marisqueo recreativo: máximo de 3 kilos por persona y día, con carné y actividad limitada a fines de semana y festivos.
- Marisqueo profesional: máximo de 25 kilos semanales, con actividad permitida todos los días.
Estas condiciones buscan compatibilizar la recuperación de una práctica tradicional con el seguimiento científico de las poblaciones de mejillón.
Antes de acudir a la costa, los interesados deberían comprobar las condiciones oficiales aplicables, incluidos los requisitos del carné, las zonas autorizadas y cualquier limitación adicional que pueda establecer la Administración.
Drones para combatir el furtivismo en las costas majoreras
Uno de los elementos destacados de la nueva etapa será el refuerzo de la vigilancia del litoral. Según anunció el diputado nacionalista Mario Cabrera, se utilizarán drones o vehículos aéreos no tripulados (UAV) desde el Parque Tecnológico de Fuerteventura para apoyar el control de las capturas ilegales.
El furtivismo fue uno de los motivos que llevaron a prohibir el marisqueo del mejillón en 2004. La explotación sin control puede dificultar la recuperación de las poblaciones y hacer inviable una actividad regulada.
La incorporación de nuevas tecnologías pretende mejorar la capacidad de vigilancia de la costa y detectar posibles infracciones. No obstante, la eficacia de este sistema dependerá de su aplicación práctica, de los medios disponibles y de la coordinación con los servicios responsables de inspección.
La cuestión de fondo es que abrir la veda sin controlar las capturas ilegales podría poner en riesgo el objetivo de recuperación que justifica la medida.
El Gobierno de Canarias evaluará la recuperación del mejillón majorero
El consejero regional de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, Narvay Quintero, explicó que los avances en los estudios sobre la recuperación del mejillón permiten analizar los efectos de una apertura experimental durante dos periodos.
La medida pretende obtener información sobre la respuesta de las poblaciones ante la reanudación de las capturas. Los resultados serán importantes para valorar si el recurso puede soportar el marisqueo bajo límites definidos.
El mejillón majorero, cuyo nombre científico es Perna perna, forma parte de los recursos marisqueros tradicionales de Fuerteventura. La prohibición vigente desde 2004 había impedido su captura durante más de dos décadas.
La nueva autorización abre una fase de evaluación, pero no permite dar por garantizada la recuperación definitiva del recurso. Para ello será necesario comprobar los resultados del seguimiento y valorar si las capturas autorizadas son compatibles con la conservación de la especie.
Una oportunidad para recuperar una actividad tradicional
La reapertura experimental puede representar una oportunidad para quienes practican el marisqueo recreativo y para los profesionales que dependen de los recursos marinos. También puede contribuir a recuperar una actividad vinculada a la tradición costera de Fuerteventura.
Sin embargo, el éxito de la medida dependerá del equilibrio entre el aprovechamiento económico y la conservación ambiental. La existencia de límites diarios y semanales, junto con la vigilancia reforzada, refleja la necesidad de evitar que una apertura controlada termine provocando una nueva presión excesiva sobre las poblaciones.
El seguimiento de los dos periodos autorizados permitirá reunir información para futuras decisiones. Por el momento, no se han aportado cifras concretas sobre el volumen de mejillón disponible, la cantidad total que podrá extraerse en cada periodo ni los objetivos cuantitativos de recuperación.
Qué deben tener en cuenta los mariscadores
Quienes quieran aprovechar la apertura deben prestar atención a cuatro aspectos fundamentales:
- Respetar las fechas: la autorización se limita a los periodos anunciados.
- Cumplir los límites: tres kilos por persona y día para el marisqueo recreativo y 25 kilos semanales para el profesional.
- Disponer de la documentación exigida: el marisqueo recreativo requiere el correspondiente carné.
- Evitar las capturas fuera de las condiciones autorizadas: el carácter experimental de la medida no elimina las obligaciones de conservación y vigilancia.
La Administración deberá concretar y comunicar las condiciones aplicables para que los usuarios conozcan con claridad dónde, cuándo y cómo pueden realizar la actividad.
Fuentes y contexto
La información se basa en la noticia publicada por La Provincia el 21 de octubre de 2026, firmada por M. R. P., sobre la apertura experimental de la veda del mejillón en Fuerteventura.
La información recoge las declaraciones atribuidas a Mario Cabrera y al consejero Narvay Quintero durante el debate celebrado en el Parlamento de Canarias.
Conclusión: una reapertura que dependerá del control y la conservación
La vuelta del marisqueo del mejillón en Fuerteventura después de 22 años supone un cambio importante para una actividad tradicional de la isla. El Gobierno de Canarias abre ahora dos periodos experimentales con límites de captura y nuevas herramientas de vigilancia para combatir el furtivismo.
El reto será demostrar que el recurso puede aprovecharse de forma sostenible sin repetir los problemas que llevaron a la prohibición de 2004.
La reapertura será un éxito si permite recuperar el marisqueo sin comprometer el futuro del mejillón majorero. El seguimiento científico, el cumplimiento de los límites y la eficacia de los controles serán determinantes para decidir qué ocurrirá después de junio de 2027.


