El informe World Padel Report 2026 estima que el pádel genera 8 614 millones de euros de valor añadido y sostiene cerca de 236 000 empleos equivalentes a tiempo completo. El crecimiento del deporte ya tiene una dimensión empresarial internacional.
El pádel ha dejado de ser únicamente una actividad deportiva en expansión para convertirse en un negocio con repercusión en la construcción, los servicios, el comercio y el empleo. Las cifras del nuevo informe de la Federación Internacional de Pádel (FIP) apuntan a un impacto económico mundial de 8 614 millones de euros en 2026, una magnitud que sitúa a este deporte entre las actividades con creciente peso dentro de la industria deportiva.
Pero hay un matiz fundamental: esa cifra no equivale a la facturación de los clubes ni al dinero que gastan directamente los jugadores. Se trata de una estimación del valor añadido generado por la actividad económica vinculada al pádel, calculada mediante un modelo que incorpora efectos directos, indirectos e inducidos.
El estudio, elaborado por OpenEconomics para la FIP y presentado en el World Padel Report 2026, también calcula una producción económica total de 13 069 millones de euros y alrededor de 236 000 empleos equivalentes a tiempo completo. Los resultados dibujan un sector cada vez más relevante, aunque deben interpretarse con cautela porque incluyen proyecciones y no constituyen un recuento exhaustivo de todas las transacciones del mercado.
8 614 millones de euros: qué mide realmente el informe
La cifra central del informe es el valor añadido estimado que las actividades vinculadas al pádel generarían en la economía mundial durante 2026. Para entenderla, conviene diferenciar tres conceptos:
- Valor añadido: contribución económica atribuida a la actividad analizada, una medida relacionada con el producto interior bruto (PIB).
- Producción económica total: valor de la producción movilizada a lo largo de las actividades y cadenas económicas consideradas.
- Gasto asociado: desembolsos estimados que sirven como punto de partida para calcular los efectos económicos del sector.
El estudio sitúa el gasto relacionado con el pádel en 6 843 millones de euros. A partir de esa base, el modelo calcula que por cada euro de gasto analizado se generan aproximadamente 1,26 euros de valor añadido en la economía global.
La diferencia entre gasto e impacto económico responde a la actividad que se produce alrededor de las compras y los servicios: desde el alquiler de pistas hasta los proveedores, las empresas constructoras y el consumo financiado por los ingresos generados.
Estas cantidades no deben sumarse como si fueran ingresos independientes. Cada indicador mide una dimensión distinta de la actividad y puede incorporar relaciones económicas entre diferentes sectores.
Los clubes y el alquiler de pistas sostienen el negocio
Una parte esencial de la economía del pádel se encuentra en una actividad recurrente: reservar una pista por horas. Cada partido genera ingresos para el operador de las instalaciones y contribuye a mantener una cadena de servicios que incluye personal, limpieza, mantenimiento, iluminación y gestión de reservas.
Para estimar este mercado, el estudio toma como referencia el número de pistas, su utilización y las tarifas aplicables en distintos países. El modelo trabaja con una previsión de 93 769 pistas activas en 2026, según los datos y proyecciones transmitidos por las federaciones nacionales.
El alquiler de pistas tiene una característica importante: buena parte de esa actividad se produce localmente. Los ingresos de un club pueden sostener puestos de trabajo en su entorno y generar demanda para proveedores de servicios deportivos.
Sin embargo, disponer de instalaciones no garantiza por sí solo la rentabilidad. La viabilidad de cada club depende de factores como la ocupación, los precios, los costes de mantenimiento, el alquiler del suelo, la financiación y la competencia de otras instalaciones.
La construcción de nuevas pistas impulsa a otros sectores
El crecimiento del pádel también se refleja en las inversiones en infraestructuras. El informe utiliza una proyección de 14 618 nuevas pistas construidas en 2026 en todo el mundo.
Cada instalación requiere materiales y servicios de distintas empresas. La expansión del deporte puede beneficiar a:
- Constructoras y empresas de obra civil.
- Fabricantes de estructuras metálicas y cerramientos.
- Proveedores de vidrio y pavimentos deportivos.
- Empresas de iluminación e instalación eléctrica.
- Compañías especializadas en equipamiento y mantenimiento.
Ese movimiento económico representa el llamado impacto indirecto: la actividad que reciben los proveedores y las empresas que participan en la cadena de suministro.
El efecto no se limita, por tanto, a los ingresos de los clubes. La construcción de una pista puede movilizar a varias empresas y profesionales, aunque la magnitud final depende de dónde se fabriquen los materiales, de la procedencia de los equipos y del grado de actividad local.
La previsión de nuevas instalaciones, no obstante, es una estimación para 2026. No debe interpretarse como un recuento definitivo de todas las pistas que efectivamente se hayan construido durante el año.
Impacto directo, indirecto e inducido: así se distribuye el valor añadido
El informe desglosa los 8 614 millones de euros de valor añadido estimado en tres categorías. Cada una trata de reflejar una vía distinta por la que el gasto vinculado al pádel repercute en la economía.
| Tipo de impacto | Valor añadido estimado | Porcentaje |
|---|---|---|
| Directo | 5 658 millones de euros | 65,7 % |
| Indirecto | 1 184 millones de euros | 13,7 % |
| Inducido | 1 772 millones de euros | 20,6 % |
| Total | 8 614 millones de euros | 100 % |
El impacto directo concentra aproximadamente dos tercios del total estimado. Se refiere al valor añadido de las actividades directamente vinculadas al gasto considerado en el análisis.
El impacto indirecto recoge la actividad económica que se genera en los proveedores y en las cadenas de suministro. El impacto inducido, por su parte, estima los efectos del consumo de los hogares que reciben ingresos gracias a esas actividades.
Esta distinción permite entender por qué el impacto calculado puede superar el gasto inicial: el dinero destinado al deporte también genera actividad en otros sectores. Aun así, el resultado depende de los supuestos y los datos que emplee el modelo económico.
El pádel sostiene cerca de 236 000 empleos equivalentes a tiempo completo
El estudio también calcula el efecto de la actividad vinculada al pádel sobre el empleo mundial. Su estimación asciende a unos 236 000 empleos equivalentes a tiempo completo (ETC).
Este indicador expresa el volumen de trabajo generado en unidades comparables con jornadas completas. No significa necesariamente que ese número de personas trabaje exclusivamente para el pádel ni que todos los puestos sean empleos directos en clubes deportivos.
La estimación incluye empleos relacionados con las actividades principales y con las repercusiones económicas en proveedores y otros sectores. Por eso, el resultado debe leerse como una medida modelizada del trabajo asociado al gasto analizado, no como un censo de trabajadores contratados por empresas de pádel.
El informe también ofrece un desglose por categorías de empleo. Sin embargo, las cifras reproducidas en la información de partida presentan inconsistencias en la descripción de los puestos indirectos e inducidos. Por rigor, conviene no atribuir a esas categorías cantidades exactas sin comprobar el cuadro original del estudio.
En cualquier caso, la estimación apunta a que el pádel genera actividad más allá de las pistas: desde la instalación y el mantenimiento de infraestructuras hasta la fabricación y distribución de equipamiento.
Más de 367 millones de euros en impuestos indirectos
El modelo económico estima en 367,6 millones de euros los ingresos procedentes de impuestos indirectos asociados al gasto analizado.
La cifra no representa toda la recaudación fiscal que podría relacionarse con el pádel. En particular, no incluye necesariamente todos los impuestos directos sobre las rentas de trabajadores y empresas, por lo que no debe presentarse como el balance fiscal completo del sector.
El informe calcula además unos 8 247 millones de euros de ingresos generados por el trabajo y el capital en la economía considerada. Esta magnitud ofrece otra perspectiva del valor económico movilizado, aunque su interpretación depende de la metodología empleada y de la delimitación de las actividades incluidas.
Para las administraciones públicas, la expansión del pádel puede tener implicaciones en materia de actividad empresarial, empleo y recaudación. Pero las cifras agregadas mundiales no permiten determinar por sí solas el efecto concreto en España, en una comunidad autónoma o en un municipio.
Qué actividades quedan fuera del cálculo
El propio análisis reconoce que no abarca todas las actividades económicas relacionadas con el pádel. Entre las partidas excluidas figuran:
- Las cuotas de suscripción y las membresías de los clubes.
- Las clases y actividades de enseñanza.
- Los derechos audiovisuales y los contratos de patrocinio.
- El turismo deportivo.
- El gasto de los espectadores durante los eventos.
- Determinados gastos en equipamiento de jugadores ocasionales.
La exclusión responde, según la explicación del estudio, a la falta de datos homogéneos suficientes para incorporarlos a una estimación internacional comparable.
Esto significa que el informe no ofrece una contabilidad completa de toda la industria del pádel. Su resultado se limita a las actividades que entran en el ámbito seleccionado por los investigadores.
La ausencia de algunas partidas podría dejar fuera una parte de la actividad real, pero no sería correcto sumar estimaciones externas sin comprobar que utilizan la misma metodología y que no duplican ingresos ya contabilizados en otras categorías.
Un deporte global con cerca de 40 millones de practicantes
El informe sitúa en torno a 40 millones el número estimado de practicantes aficionados en el mundo. Esa base de usuarios ayuda a explicar la expansión de clubes, pistas, material deportivo y competiciones.
La industria combina negocios de escala muy diferente. Junto a grandes operadores e instalaciones con múltiples pistas conviven clubes locales, pequeñas empresas de servicios, distribuidores y profesionales especializados.
El desarrollo internacional abre oportunidades para las compañías que construyen instalaciones, fabrican equipamiento o gestionan centros deportivos. También plantea un desafío: mantener la demanda suficiente para que las inversiones sean sostenibles.
En los mercados donde el pádel lleva años asentado, como España, la evolución del sector depende de la capacidad de los clubes para retener usuarios, controlar los costes y diferenciar su oferta. En los países donde la disciplina está empezando a consolidarse, el crecimiento puede ser rápido, pero también exige inversiones y una demanda que las sostenga a largo plazo.
España ante la madurez del mercado del pádel
España ocupa una posición destacada en la expansión internacional del pádel por su implantación deportiva y la presencia de clubes e instalaciones. Sin embargo, el crecimiento global no garantiza que todos los operadores españoles vayan a obtener beneficios.
La construcción de nuevas pistas puede aumentar la oferta y facilitar el acceso a la práctica, pero también intensificar la competencia entre centros. La rentabilidad dependerá de la ocupación real, la estructura de costes, la ubicación y la capacidad de atraer jugadores de forma recurrente.
Las cifras mundiales del informe tampoco bastan para cuantificar cuántos empleos o euros corresponden específicamente a España. Para establecer ese impacto nacional serían necesarios datos desglosados por país y una metodología que permitiera comparar los resultados de forma homogénea.
El reto del sector no consiste únicamente en crecer, sino en convertir la expansión en negocios viables, empleo estable y buenas instalaciones para los usuarios.
Un impacto económico importante, pero basado en estimaciones
El World Padel Report 2026 presenta un sector que ha superado la dimensión de una moda deportiva. Según las estimaciones de FIP y OpenEconomics, el gasto analizado alcanzaría 6 843 millones de euros, el valor añadido llegaría a 8 614 millones y la actividad respaldaría alrededor de 236 000 empleos equivalentes a tiempo completo.
Son cifras relevantes, pero deben leerse en su contexto: proceden de un modelo económico que utiliza datos y proyecciones de actividad e infraestructuras para 2026, no de un recuento definitivo de todas las operaciones realizadas en el mundo.
El crecimiento del pádel puede beneficiar a clubes, empresas proveedoras, trabajadores y territorios. Para evaluar su sostenibilidad será necesario observar también la ocupación de las pistas, los costes operativos, la evolución de la demanda y la rentabilidad de las inversiones.
El gran desafío del pádel ya no es solo construir más pistas, sino demostrar que el crecimiento puede mantenerse sin convertir la expansión de las instalaciones en una carrera por captar usuarios a cualquier precio.


