Blackstone prevé que la creadora de Claude reciba una nota crediticia de grado especulativo después de su salida a Bolsa. El cambio de expectativas llega tras una operación de financiación de 63 000 millones de dólares para infraestructura de inteligencia artificial.
Anthropic, una de las principales empresas de inteligencia artificial del mundo y creadora del asistente Claude, podría recibir una calificación crediticia de grado especulativo después de su salida a Bolsa. La previsión, atribuida al gigante de inversión Blackstone, supone un cambio significativo respecto a las expectativas anteriores sobre la solidez financiera de la compañía.
Según una información del Financial Times, recogida también por TechCrunch, Blackstone ha comunicado a los inversores de una operación de financiación de 63 000 millones de dólares que espera que Anthropic obtenga una nota situada en el rango doble B (BB).
Esa categoría se encuentra entre las más elevadas del denominado grado especulativo, conocido habitualmente como bono basura.
El cambio de previsión llega en un momento especialmente delicado para la compañía. Anthropic presentó esta semana la documentación para su oferta pública de venta (OPV), un paso decisivo hacia su debut bursátil.
La empresa necesita continuar financiando enormes inversiones en capacidad de computación, centros de datos y chips especializados para entrenar y ejecutar sus modelos de inteligencia artificial.
La contradicción es evidente: Anthropic busca consolidarse como una de las grandes empresas tecnológicas cotizadas mientras sus necesidades de financiación plantean interrogantes sobre el riesgo que asumirán sus acreedores.
Conviene precisar que no existe una calificación definitiva de las agencias. La nota BB es una previsión de Blackstone, no una decisión formal de una entidad de calificación crediticia.
Blackstone rebaja sus expectativas sobre la solvencia de Anthropic
La información publicada por el Financial Times señala un cambio importante en la evaluación financiera que Blackstone transmite a los inversores.
Anteriormente, la firma había previsto que Anthropic alcanzaría una calificación de grado de inversión antes de 2027.
Ese escenario habría situado a la empresa entre los emisores considerados de menor riesgo crediticio.
Ahora, la expectativa se ha desplazado hacia el rango BB, inmediatamente inferior al grado de inversión.
El cambio resulta relevante porque la clasificación crediticia influye en las condiciones de financiación de una empresa.
Las agencias de calificación evalúan, entre otros factores, la capacidad de un emisor para cumplir sus obligaciones financieras.
Una calificación inferior puede traducirse en mayores exigencias por parte de los prestamistas y en tipos de interés más elevados.
El paso de una expectativa de grado de inversión a otra de grado especulativo indica una percepción de riesgo financiero más elevada.
Sin embargo, la previsión no demuestra que Anthropic sea insolvente ni que vaya a incumplir sus pagos.
Tampoco significa que la compañía haya recibido ya una rebaja formal de calificación.
Qué significa recibir una calificación BB o de bono basura
En los mercados financieros, las calificaciones crediticias permiten clasificar a los emisores de deuda según el riesgo estimado de impago.
Las categorías suelen dividirse en dos grandes grupos.
| Categoría | Calificación orientativa | Interpretación |
|---|---|---|
| Grado de inversión | BBB−/Baa3 o superior | Riesgo crediticio relativamente menor |
| Grado especulativo alto | BB+/BB/BB− | Riesgo superior al grado de inversión |
| Grado especulativo más bajo | B y categorías inferiores | Mayor vulnerabilidad financiera |
Las denominaciones varían entre agencias. Por ejemplo, S&P Global Ratings y Fitch utilizan categorías como BBB y BB, mientras que Moody’s emplea Baa y Ba.
El rango doble B se encuentra en la parte superior del grado especulativo.
Esto significa que una empresa puede conservar una capacidad significativa para atender sus obligaciones, aunque presente una mayor vulnerabilidad frente a condiciones económicas adversas.
La expresión «bono basura» no significa que una empresa carezca de valor o esté al borde de la quiebra. Es una denominación financiera para la deuda que no alcanza el grado de inversión.
En el caso de Anthropic, la previsión de Blackstone apunta a un mayor coste potencial de financiación, no a un impago confirmado.
Los 63 000 millones de dólares que explican la preocupación
El centro de la noticia es una operación de financiación de 63 000 millones de dólares destinada a respaldar la infraestructura tecnológica de Anthropic.
Según la información publicada, Blackstone participa como inversor principal en esta operación vinculada a la financiación de chips.
La cifra refleja la enorme cantidad de capital que necesitan las empresas que desarrollan modelos avanzados de inteligencia artificial.
El entrenamiento de estos sistemas requiere procesadores especializados, redes de alta velocidad, instalaciones de refrigeración y un suministro eléctrico considerable.
Además, los modelos no solo generan costes durante su desarrollo.
Cada vez que un usuario o una empresa utiliza un asistente de inteligencia artificial, se consume capacidad de computación.
Cuanto mayor es el número de clientes y más complejos son los servicios, mayor puede ser la necesidad de infraestructura.
La expansión de Anthropic depende, por tanto, de una inversión tecnológica continuada que debe transformarse en ingresos suficientes para sostener sus compromisos financieros.
Es importante no confundir el importe de la operación con una pérdida de 63 000 millones ni asumir que toda esa cifra constituye deuda directa de Anthropic.
La noticia aportada no detalla suficientemente la estructura contractual para establecer esa equivalencia.
La OPV de Anthropic abre un nuevo examen de sus finanzas
La salida a Bolsa constituye un acontecimiento fundamental para Anthropic y para el conjunto del sector de la inteligencia artificial.
El 26 de octubre de 2026, la empresa presentó ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) su declaración de registro S-1, el documento utilizado para preparar una oferta pública inicial de acciones.
La documentación identifica a Dario Amodei como consejero delegado y cofundador, y a Daniela Amodei como presidenta y cofundadora.
La compañía pretende cotizar en el Nasdaq con el símbolo bursátil ANT.
El folleto preliminar todavía no fija todos los términos definitivos de la operación, como el precio final de las acciones o el número total que se venderá.
La presentación del documento tampoco significa que la empresa haya empezado a cotizar.
Anthropic ha iniciado formalmente el proceso de salida a Bolsa, pero la operación todavía debe completarse.
La OPV permitirá a los inversores analizar con mayor detalle sus ingresos, pérdidas, compromisos de inversión y estructura financiera.
También someterá a la compañía a mayores exigencias de información pública.
Anthropic podría gastar más de 800 000 millones en infraestructura
La escala de los compromisos tecnológicos es uno de los principales factores que explican las preocupaciones de los inversores.
Según el Financial Times, Anthropic contempla un gasto superior a 800 000 millones de dólares en infraestructura de computación hasta 2045.
La cifra refleja el horizonte de inversión a largo plazo, no un desembolso inmediato ni una deuda que deba pagarse íntegramente en 2026.
La expansión de la inteligencia artificial avanzada requiere capacidad informática, instalaciones, energía y contratos con proveedores tecnológicos.
Una parte de esos costes puede financiarse mediante acuerdos de arrendamiento y otras estructuras financieras.
Pero esas obligaciones también pueden comprometer pagos futuros.
El desafío de Anthropic consiste en transformar una demanda creciente de inteligencia artificial en ingresos y flujos de caja capaces de sostener inversiones extraordinarias.
El volumen de capital necesario explica por qué una calificación crediticia resulta tan importante para la empresa.
Project North Star: la operación de 63 000 millones
La financiación conocida como Project North Star permite comprender mejor la relación entre Anthropic, Blackstone y sus proveedores de tecnología.
Según el Financial Times, el acuerdo está vinculado al arrendamiento de capacidad informática equivalente a 1,5 gigavatios, utilizando semiconductores de Google.
La estructura incluye más de 42 000 millones de dólares en préstamos sénior respaldados por garantías de Broadcom y aproximadamente 18 000 millones de deuda subordinada respaldada por los pagos de arrendamiento de Anthropic.
Blackstone ha invertido unos 9 000 millones de dólares en esta última parte, con rentabilidades superiores al 10 %, según el periódico británico.
La distinción entre ambos tipos de financiación resulta esencial.
La deuda sénior suele tener prioridad de cobro frente a la subordinada. Por ello, esta última normalmente exige una rentabilidad superior para compensar el riesgo adicional.
La deuda subordinada del proyecto ha recibido calificaciones de grado especulativo de Kroll Bond Rating Agency y Morningstar DBRS.
Sin embargo, esas notas corresponden a instrumentos de financiación específicos y no constituyen una calificación corporativa general de Anthropic.
El riesgo de pagar más intereses por financiar la inteligencia artificial
Una calificación crediticia de grado especulativo podría aumentar el coste de la financiación futura.
Los inversores suelen exigir mayores intereses cuando consideran que existe más riesgo de incumplimiento.
El efecto puede ser significativo cuando una empresa necesita captar miles de millones de dólares.
Por ejemplo, un incremento hipotético de un punto porcentual en el interés anual de una nueva financiación de 10 000 millones de dólares supondría 100 millones de dólares adicionales al año.
Se trata de un ejemplo matemático, no de una previsión sobre los intereses que pagará Anthropic.
Una nota inferior también puede reducir el número de inversores institucionales dispuestos a comprar su deuda.
Algunos fondos de pensiones y aseguradoras mantienen restricciones sobre la proporción de activos especulativos que pueden incorporar a sus carteras.
La consecuencia potencial sería doble: financiación más cara y menor acceso a determinados prestamistas.
Este escenario podría aumentar la importancia de acuerdos con proveedores de gran solvencia capaces de respaldar operaciones de infraestructura.
La gran paradoja: ingresos multimillonarios y necesidades de capital
Anthropic ha registrado un crecimiento empresarial extraordinario.
Según la información sobre su folleto de salida a Bolsa recogida por Associated Press, la compañía superó los 16 000 millones de dólares de ingresos durante el primer semestre de 2026.
No obstante, también comunicó una pérdida neta de 80 700 millones de dólares, afectada de manera importante por un ajuste contable extraordinario.
Esa pérdida no debe confundirse automáticamente con dinero consumido en operaciones ordinarias.
La diferencia entre resultados contables, flujo de caja y compromisos de inversión resulta fundamental para evaluar la situación financiera de la compañía.
El crecimiento de los ingresos demuestra la expansión comercial de Anthropic, especialmente en el mercado empresarial.
Pero no resuelve por sí solo la cuestión de cuánto capital necesitará para mantener su desarrollo tecnológico.
Una empresa puede multiplicar sus ventas y, al mismo tiempo, necesitar grandes cantidades de financiación externa para sostener su crecimiento.
Ese es uno de los principales asuntos que deberán examinar los inversores durante la OPV.
Blackstone y Anthropic evitan pronunciarse
La información sobre el cambio de expectativas procede del Financial Times.
TechCrunch contactó con Anthropic y Blackstone para conocer su posición sobre el asunto.
Ambas compañías declinaron realizar comentarios, según el medio tecnológico.
Por tanto, no existe una explicación pública de las empresas que permita establecer todos los motivos de la revisión.
Tampoco se ha comunicado una calificación corporativa definitiva emitida por las principales agencias.
El escenario de una nota BB sigue siendo una previsión, no un hecho consumado.
Esta precisión resulta especialmente importante porque las decisiones de calificación pueden depender de la estructura final de financiación, la liquidez, los resultados y las condiciones del mercado en el momento de la evaluación.
¿Está en peligro la salida a Bolsa de Anthropic?
La previsión de Blackstone añade incertidumbre financiera, pero no demuestra que la OPV vaya a fracasar.
La compañía mantiene una posición relevante en el mercado de la inteligencia artificial y dispone de una importante base de clientes empresariales.
Según el Financial Times, Anthropic cuenta con más de 112 000 millones de dólares en efectivo y equivalentes, mientras que la operación bursátil podría captar una cantidad muy elevada de capital.
Estas cifras proporcionan contexto sobre sus recursos financieros, aunque no eliminan los riesgos asociados a sus compromisos futuros.
La salida a Bolsa también dependerá de la valoración, la demanda de los inversores, la evolución de los mercados y las condiciones finales de la oferta.
Una calificación de grado especulativo no impediría automáticamente que Anthropic cotizara en Bolsa.
Sin embargo, podría condicionar el precio y la disponibilidad de futuras emisiones de deuda.
La inteligencia artificial afronta su gran prueba financiera
El caso de Anthropic refleja una cuestión que afecta a toda la industria de la inteligencia artificial avanzada.
El desarrollo de modelos cada vez más potentes exige inversiones gigantescas antes de que pueda determinarse con certeza su rentabilidad a largo plazo.
Las empresas compiten por contratar capacidad informática, adquirir chips y construir infraestructura.
Al mismo tiempo, necesitan demostrar que los ingresos derivados de sus productos pueden justificar esos desembolsos.
El interés por la inteligencia artificial ha atraído enormes cantidades de capital.
Pero la financiación no es ilimitada y sus condiciones pueden endurecerse cuando aumenta la percepción de riesgo.
La futura calificación de Anthropic será una señal importante sobre cómo los mercados de crédito valoran el modelo económico de las grandes empresas de IA.
Una nota BB no equivaldría a una condena financiera, pero sí mostraría que los prestamistas exigen una compensación adicional por la incertidumbre.
La cuestión de fondo es si el crecimiento comercial de la inteligencia artificial podrá sostener, durante años, el coste de una infraestructura cada vez más exigente.
Anthropic ha iniciado su camino hacia el Nasdaq con una posición destacada en el sector, pero también con compromisos financieros extraordinarios.
Su próxima prueba no será únicamente tecnológica: consistirá en demostrar que puede financiar su expansión en condiciones sostenibles.


