Los responsables del ciberataque reclaman un rescate en bitcoins, según fuentes próximas a la investigación. La ofensiva mantiene afectados varios servicios municipales y todavía se desconoce si los delincuentes han robado información de las bases de datos.
El ciberataque contra el Ayuntamiento de La Laguna ha dado un nuevo giro. Los piratas informáticos que han comprometido parte de la infraestructura tecnológica municipal reclaman cinco millones de dólares a cambio de un rescate en bitcoins, según ha confirmado Diario de Avisos a través de fuentes próximas a la investigación.
La exigencia económica eleva la gravedad de un incidente que comenzó a detectarse el lunes 2 de noviembre y que ha obligado al Consistorio a activar medidas extraordinarias para intentar recuperar sus sistemas.
La incógnita principal sigue sin despejarse: no se conoce el origen del ataque ni el alcance real de la posible intrusión en las bases de datos municipales. Tampoco ha trascendido si los delincuentes han conseguido copiar información confidencial o si amenazan con divulgarla en caso de no recibir el dinero.
Mientras tanto, el Ayuntamiento ha recurrido de urgencia a una consultora internacional especializada en ciberseguridad y ha trasladado la incidencia al Centro Criptológico Nacional (CCN).
Los atacantes reclaman cinco millones de dólares en bitcoins
La principal novedad de la investigación es la cantidad que los responsables del ataque pretenden cobrar: cinco millones de dólares.
Según las fuentes próximas a la investigación citadas por Diario de Avisos, los hackers exigen que el pago se realice en bitcoins, una criptomoneda que permite efectuar transferencias digitales sin utilizar los canales bancarios tradicionales.
Por el momento, no se ha identificado públicamente a los autores del ataque ni se conoce desde dónde se habría organizado la ofensiva informática.
También permanecen sin aclarar varias cuestiones relevantes:
- El plazo del rescate: no ha trascendido si los atacantes han establecido una fecha límite para recibir el dinero.
- La información comprometida: todavía no se conoce si han conseguido acceder a datos personales o documentación interna.
- Las amenazas: no se han hecho públicas las posibles represalias anunciadas por los delincuentes si el Ayuntamiento rechaza pagar.
- El origen del ataque: continúa sin determinarse quién está detrás de la intrusión y desde qué infraestructura se ejecutó.
La exigencia económica apunta a un posible escenario de extorsión digital. Sin embargo, hasta que los investigadores determinen cómo se ha producido el incidente, no puede establecerse con certeza qué tipo de operación criminal hay detrás.
El Ayuntamiento contrata de urgencia a una consultora internacional
Ante la gravedad del incidente, el Ayuntamiento de La Laguna ha contratado los servicios de una consultora internacional especializada en seguridad informática.
La contratación se ha realizado por vía de urgencia, con el objetivo de contener la ofensiva, analizar los sistemas comprometidos y recuperar progresivamente la infraestructura municipal.
Los especialistas trabajan para identificar el punto de entrada de los atacantes, determinar qué aplicaciones han resultado afectadas y evitar que la intrusión se extienda a otros servicios.
La recuperación no consiste únicamente en volver a encender los servidores o restablecer las aplicaciones. También es necesario comprobar que los sistemas están limpios, que no quedan mecanismos de acceso de los delincuentes y que la información puede recuperarse sin reintroducir elementos maliciosos.
El Ayuntamiento ha activado sus protocolos de respuesta y ha comunicado el incidente al Centro Criptológico Nacional (CCN), organismo integrado en el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y especializado en seguridad de las tecnologías de la información.
La intervención de este organismo resulta relevante para coordinar el análisis técnico y las medidas de protección de los sistemas afectados.
La web municipal y la Sede Electrónica continúan entre los servicios afectados
El ciberataque tiene consecuencias directas sobre el funcionamiento administrativo del municipio.
Entre los servicios afectados figuran:
- La página web municipal, que forma parte de los canales digitales de información del Consistorio.
- La Sede Electrónica, utilizada por los ciudadanos para realizar trámites y presentar documentación.
- El gestor de expedientes administrativos, necesario para tramitar procedimientos internos.
- Las aplicaciones de gestión tributaria y contable, vinculadas al funcionamiento económico y administrativo del Ayuntamiento.
La incidencia ha obligado a trabajar con limitaciones en distintos procedimientos y ha complicado el acceso a herramientas que forman parte de la actividad cotidiana de la Administración local.
El problema afecta, por tanto, tanto a la infraestructura tecnológica del Consistorio como a los vecinos y empresas que necesitan realizar gestiones municipales.
La Laguna amplía los plazos administrativos para evitar perjuicios a los vecinos
Una de las consecuencias más inmediatas del ataque es la dificultad para completar determinados trámites dentro de los plazos habituales.
Para evitar que los ciudadanos resulten perjudicados por una incidencia que no depende de ellos, el Ayuntamiento ha acordado ampliar con carácter general los plazos administrativos vigentes mientras se resuelve el problema informático.
La medida pretende proteger a quienes tengan procedimientos abiertos y no puedan acceder a los servicios electrónicos municipales con normalidad.
La atención presencial al público se mantiene, aunque también está condicionada por las limitaciones de los sistemas informáticos.
La situación puede afectar a gestiones relacionadas con expedientes, tributos y otros procedimientos que dependen de las aplicaciones municipales.
Por ello, los vecinos que tengan trámites pendientes deben consultar los canales oficiales del Ayuntamiento para conocer las instrucciones aplicables a cada procedimiento y evitar desplazamientos innecesarios.
El gran interrogante: ¿han robado datos personales del Ayuntamiento?
Más allá de la interrupción de los servicios, la principal preocupación de un ciberataque de estas características es el posible acceso a información almacenada en los sistemas municipales.
Los ayuntamientos gestionan grandes cantidades de datos: información identificativa de vecinos, expedientes administrativos, documentación tributaria, registros y comunicaciones internas.
En el caso de La Laguna, no ha trascendido todavía el alcance exacto de la posible afectación a las bases de datos. Tampoco se ha confirmado públicamente que los atacantes hayan conseguido extraer información sensible.
Esta diferencia es importante porque un ataque informático puede provocar distintos daños:
- Bloqueo de sistemas: los delincuentes impiden acceder a aplicaciones y archivos.
- Robo de información: los atacantes copian datos antes de bloquear o alterar los sistemas.
- Extorsión: los responsables exigen dinero para facilitar una supuesta recuperación o evitar la publicación de información.
- Persistencia en la red: los intrusos mantienen mecanismos de acceso que podrían permitir nuevos ataques.
En algunos incidentes se combinan varias de estas técnicas, una práctica conocida como doble extorsión cuando se cifra la información y, además, se amenaza con publicar los datos sustraídos.
No obstante, no hay información suficiente para afirmar que este sea el método utilizado contra el Ayuntamiento de La Laguna. La investigación deberá determinar si se ha producido robo de información, cifrado de archivos o ambas cosas.
Qué ocurre si un Ayuntamiento decide no pagar un rescate
La reclamación de cinco millones de dólares plantea una cuestión especialmente delicada para cualquier Administración pública: cómo responder cuando los delincuentes condicionan la recuperación de los sistemas al pago de una cantidad millonaria.
Pagar no garantiza que los atacantes entreguen las claves necesarias para recuperar los archivos, eliminen las copias de información robada o renuncien a futuras extorsiones.
Por el contrario, una negociación puede generar nuevos riesgos y no elimina la necesidad de reconstruir los sistemas comprometidos.
La respuesta técnica suele exigir varias actuaciones:
- Contener la intrusión y aislar los equipos afectados.
- Identificar el origen y el alcance del ataque.
- Comprobar la integridad de las copias de seguridad.
- Restablecer los servicios desde entornos seguros.
- Cambiar credenciales y cerrar accesos comprometidos.
- Evaluar si se han visto afectados datos personales.
- Reforzar los sistemas para evitar nuevas intrusiones.
En el caso de La Laguna, la contratación de especialistas y la intervención del Centro Criptológico Nacional forman parte de la respuesta anunciada por el Consistorio.
Una crisis tecnológica con consecuencias para toda la Administración municipal
El incidente demuestra hasta qué punto los servicios públicos dependen de infraestructuras digitales que, cuando dejan de funcionar, pueden paralizar trámites esenciales.
La administración electrónica facilita gestiones y reduce desplazamientos, pero también obliga a mantener sistemas protegidos, copias de seguridad fiables y protocolos de continuidad que permitan seguir atendiendo a los ciudadanos cuando se produce una emergencia.
La Laguna afronta ahora dos desafíos simultáneos: recuperar los servicios municipales y esclarecer qué información ha podido quedar en manos de los atacantes.
La petición de cinco millones de dólares añade una dimensión económica y criminal al incidente. Sin embargo, la cifra no debe ocultar las preguntas más importantes: quién ha accedido a los sistemas, qué datos se han visto comprometidos y cuánto tiempo necesitará el Ayuntamiento para recuperar plenamente su actividad.
La investigación deberá ofrecer respuestas. Hasta entonces, la prioridad es proteger la información de los vecinos y restablecer los servicios con garantías de seguridad.


