El Parlamento Europeo ha decidido remitir el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), una medida adoptada el pasado miércoles que ha generado diversas reacciones en el sector agrario.
Las organizaciones agrarias consideran que esta decisión representa un primer freno a un pacto que, según afirman, podría amenazar la viabilidad del sector. A pesar de esto, la Comisión Europea ha podido activar de manera provisional la parte comercial del acuerdo sin esperar la sentencia del TJUE ni la ratificación del Parlamento, que permanecerá fuera del proceso hasta que el tribunal se pronuncie, lo cual podría demorar entre 18 y 24 meses.
En respuesta a la votación de la Eurocámara, las organizaciones agrarias han manifestado que seguirán realizando movilizaciones para intentar impedir la ratificación del acuerdo. COAG y Asaja han expresado su esperanza en que la sentencia del TJUE frene lo que consideran un acuerdo perjudicial para los agricultores y ganaderos.
Por su parte, la Comisión Europea ha lamentado la decisión del Parlamento y defiende que las preocupaciones planteadas ya fueron abordadas durante las negociaciones. Olof Gill, portavoz del Ejecutivo comunitario, ha indicado que el organismo europeo se encuentra presionado por las amenazas arancelarias de Estados Unidos y está considerando aplicar provisionalmente el acuerdo con Mercosur.
La votación en el Parlamento Europeo se realizó con un margen ajustado de 334 votos a favor y 324 en contra, y contó con el apoyo de varios grupos políticos, incluidos los Verdes y algunos eurodiputados del Partido Popular Europeo. Las-legisladores cuestionan la legalidad del acuerdo, centrándose en el mecanismo de reequilibrio que podría afectar la soberanía regulatoria de la UE.
En una cumbre extraordinaria, los líderes de los Estados miembros discutirán sobre el acuerdo antes de que la Comisión tome decisiones sobre los siguientes pasos. La Comisión ha enfatizado la importancia económica y geopolítica del acuerdo con Mercosur para el acceso a nuevos mercados y para mantener la posición de la UE como socio comercial confiable.

