Un jurado federal de California considera que Apple infringió dos patentes de Taction Technology utilizadas en el sistema háptico de iPhone y Apple Watch. La compañía recurrirá.
Una de las funciones más discretas de un iPhone o un Apple Watch, la pequeña vibración que acompaña un toque, una notificación o una interacción con la pantalla, acaba de provocar uno de los mayores golpes judiciales de la historia de Apple.
Un jurado federal de San Diego (California) ha determinado que Apple infringió dos patentes de Taction Technology relacionadas con tecnología háptica y ha fijado una indemnización de más de 5 700 millones de dólares. La compañía de Cupertino ha rechazado el veredicto y ha anunciado que apelará.
La resolución se refiere al denominado Taptic Engine, el sistema que genera las respuestas físicas que el usuario percibe al interactuar con determinados dispositivos de Apple.
Apple deberá responder por una tecnología que millones de usuarios utilizan sin verla
La disputa gira alrededor de una tecnología que normalmente pasa desapercibida.
Cuando un usuario recibe una notificación, pulsa determinados controles o interactúa con la interfaz de un dispositivo Apple, el terminal puede producir una respuesta física mediante vibración. Esa respuesta háptica busca que la interacción resulte más parecida a tocar un elemento físico.
El sistema Taptic Engine es precisamente el encargado de generar buena parte de esas sensaciones.
Taction Technology sostiene que determinados desarrollos utilizados por Apple están cubiertos por sus patentes y que la compañía los habría utilizado sin la correspondiente autorización.
El jurado ha respaldado esa posición y ha determinado que Apple infringió dos patentes estadounidenses: la 10 659 885 y la 10 820 117.
Una indemnización superior a 5 700 millones de dólares
La dimensión económica del veredicto es extraordinaria.
El jurado estableció una indemnización superior a 5 700 millones de dólares, una cantidad que Reuters describe como el mayor veredicto de este tipo en Estados Unidos.
La cifra corresponde a daños por la infracción de las patentes y no significa que Apple vaya a realizar inmediatamente ese pago definitivo.
La compañía ha anunciado que recurrirá la decisión, por lo que el procedimiento judicial todavía puede prolongarse y el importe podría terminar modificándose.
Además, el jurado no consideró que la infracción hubiera sido deliberada, un elemento relevante en materia de posibles daños adicionales.
Taction demandó a Apple en 2021
La batalla judicial no comenzó ahora.
Taction Technology presentó la demanda en 2021 ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Sur de California.
La empresa acusó a Apple de utilizar sin licencia tecnología protegida por sus patentes en dispositivos como el iPhone y el Apple Watch.
Apple negó las acusaciones y defendió que sus productos no utilizaban la tecnología patentada por Taction. La compañía también cuestionó la validez de las patentes.
El litigio se prolongó durante años antes de llegar finalmente al jurado.
Apple llegó a ganar inicialmente el caso
El enfrentamiento judicial ha tenido varios giros.
En 2023, un juez federal de San Diego falló inicialmente a favor de Apple y descartó las reclamaciones de infracción antes de que el caso llegara a un juicio con jurado.
Pero Taction recurrió la decisión.
El Tribunal de Apelaciones de Estados Unidos para el Circuito Federal reactivó posteriormente el litigio, al considerar que la resolución anterior se había basado en un requisito no escrito que impedía a Taction utilizar determinadas pruebas de expertos.
Ese cambio abrió la puerta al juicio que ahora ha terminado con la multimillonaria indemnización.
El juicio comenzó en septiembre
El nuevo juicio arrancó el 14 de septiembre de 2026.
El jurado, formado por siete personas, deliberó durante aproximadamente dos días antes de emitir su decisión el viernes 25 de septiembre.
El resultado fue favorable a Taction en las reclamaciones relacionadas con sus dos patentes.
La decisión vuelve a poner sobre la mesa la enorme importancia económica de las patentes tecnológicas en el sector de los dispositivos electrónicos.
Una función aparentemente secundaria, como la vibración de un teléfono, puede estar respaldada por una compleja cadena de desarrollos técnicos y derechos de propiedad intelectual.
Apple rechaza el fallo y anuncia que recurrirá
La reacción de Apple ha sido inmediata.
La compañía ha expresado su agradecimiento al jurado por su trabajo, pero ha manifestado su desacuerdo tanto con el veredicto como con la cantidad concedida.
Apple sostiene que su Taptic Engine es tecnológicamente diferente de la solución desarrollada por Taction y afirma que las propias pruebas realizadas durante el proceso respaldan su posición.
La compañía ha sido tajante al anunciar que apelará la sentencia.
Por tanto, el veredicto del jurado no constituye necesariamente el último capítulo del enfrentamiento.
¿Qué tecnología está realmente en disputa?
La cuestión puede resultar difícil de entender para el usuario, porque no se trata de una patente sobre el diseño exterior del iPhone ni sobre una función que aparezca identificada con el nombre de Taction.
Las dos patentes están relacionadas con transductores táctiles capaces de producir vibraciones que pueden percibirse físicamente.
En términos sencillos, se trata de la tecnología que permite convertir determinadas señales electrónicas en una respuesta mecánica perceptible por la persona que sostiene el dispositivo.
El conflicto judicial se centra en si el Taptic Engine de Apple incorpora elementos protegidos por esas patentes.
El jurado ha respondido afirmativamente respecto de las reclamaciones analizadas durante el juicio.
Una tecnología que llegó primero al Apple Watch
El Taptic Engine no nació originalmente con el iPhone.
Apple introdujo esta tecnología en el Apple Watch en 2014 y posteriormente la llevó al iPhone 6s y al iPhone 6s Plus en 2015. Desde entonces, el sistema háptico se ha convertido en una parte habitual de la experiencia de usuario de numerosos productos de la compañía.
Con el paso de los años, las respuestas hápticas han adquirido un papel cada vez más importante en la interacción con teléfonos y relojes inteligentes.
La tecnología permite proporcionar al usuario una confirmación física sin necesidad de emitir un sonido o mostrar un mensaje adicional.
El caso afecta a numerosos productos
El litigio no se limita necesariamente a un único modelo de iPhone.
La causa judicial llegó a abarcar más de 50 productos acusados de infringir las patentes de Taction, según documentación relacionada con el procedimiento.
Durante la investigación se analizaron diferentes generaciones de iPhone y Apple Watch.
Entre los dispositivos examinados figuraron modelos como el iPhone SE, iPhone 8, iPhone XS, iPhone 12 Pro, iPhone 13 y iPhone 14 Pro Max.
Con posterioridad, Taction amplió sus reclamaciones a generaciones más recientes, entre ellas distintos modelos de iPhone 15, iPhone 16 e iPhone 17, además de varias generaciones de Apple Watch.
Una pequeña empresa frente a uno de los gigantes tecnológicos
Otro elemento llamativo del caso es la diferencia de tamaño entre las dos compañías enfrentadas.
Taction Technology es una empresa especializada en tecnología háptica y utiliza sus desarrollos también en productos relacionados con el audio y los videojuegos.
La compañía ha defendido durante años sus derechos de propiedad intelectual frente a Apple y ha presentado el veredicto como una reivindicación de sus patentes.
Su abogado Lance Yang destacó que Taction había esperado aproximadamente cinco años y medio para que el caso llegara finalmente a juicio.
Un precedente relevante para la industria tecnológica
Más allá del enfrentamiento concreto entre Apple y Taction, el caso vuelve a demostrar el enorme valor económico que puede tener la propiedad intelectual en la industria tecnológica.
Las grandes compañías utilizan miles de componentes, sistemas y tecnologías desarrolladas internamente o mediante acuerdos con terceros.
Una disputa sobre una pieza concreta puede terminar afectando a decenas de modelos y millones de dispositivos.
En este caso, además, la cantidad fijada por el jurado supera ampliamente los miles de millones de dólares, lo que convierte el litigio en un asunto de especial relevancia para el sector.
La sentencia todavía puede cambiar
Pese a la espectacular cifra anunciada, sería prematuro presentar los 5 700 millones de dólares como un pago definitivo e inmediato de Apple.
La compañía ha anunciado su recurso y el proceso judicial todavía puede continuar ante instancias superiores.
La apelación podría cuestionar diferentes aspectos del veredicto, incluidos los fundamentos jurídicos de la decisión y la cuantía de los daños.
Por eso, el desenlace definitivo de la batalla entre Apple y Taction Technology todavía está pendiente.
Apple afronta otro frente legal de gran magnitud
El caso llega además en un momento de enorme actividad para Apple, que continúa ampliando su catálogo de dispositivos y servicios.
La compañía acaba de presentar nuevas generaciones de iPhone y Apple Watch, productos en los que la interacción háptica continúa formando parte de la experiencia de usuario.
La resolución judicial pone precisamente el foco sobre una tecnología integrada desde hace años en la estrategia de producto de Apple.
El problema para la compañía no es, por tanto, una función experimental o marginal: el litigio afecta a una tecnología utilizada en una amplia gama de dispositivos.
La cifra que deja el caso: 5 700 millones
El veredicto de San Diego deja una cifra difícil de ignorar: más de 5 700 millones de dólares.
Pero también deja una segunda conclusión importante: la disputa todavía no ha terminado.
Apple niega haber utilizado la tecnología patentada de Taction y recurrirá el fallo, mientras que la empresa demandante considera que el veredicto confirma sus derechos sobre la tecnología háptica.
La próxima batalla se trasladará ahora al proceso de apelación.
Hasta entonces, una de las funciones más discretas de los iPhone y Apple Watch —esa pequeña vibración que apenas llama la atención del usuario— se ha convertido en el centro de una batalla judicial valorada en miles de millones de dólares.


