Miles de docentes, familias y estudiantes toman el centro de Barcelona para exigir un giro al Govern y amenazan con nuevas huelgas en septiembre.
Una protesta que evidencia el desgaste educativo en Cataluña
Barcelona volvió a ser escenario este domingo de una multitudinaria manifestación en defensa de la educación pública. La protesta reunió a 7 000 personas según la Guardia Urbana y a 25 000 según los organizadores, en una marcha que recorrió el centro de la ciudad hasta la plaza de Catalunya.
La movilización fue convocada por sindicatos como USTEC, CGT Ensenyament, Intersindical, COS y CNT, bajo el lema “Frenemos la emergencia social y educativa”. También participaron familias, estudiantes y colectivos sociales, en una muestra de presión directa contra la Conselleria de Educación.
Gritos contra Esther Niubó y presión al PSC
Durante la marcha se escucharon consignas como “Niubó dimisión” y lemas en defensa del papel de los docentes en las aulas. El malestar apunta directamente al Govern del PSC, al que los sindicatos acusan de no haber resuelto los problemas estructurales del sistema educativo catalán.
La protesta llega tras un curso marcado por la tensión: según las informaciones publicadas, los docentes han acumulado 23 jornadas de huelga desde febrero, con críticas por la falta de personal, la atención a la diversidad y unas condiciones laborales que consideran insuficientes.

Amenaza de nuevas huelgas en septiembre
Lejos de cerrarse, el conflicto puede trasladarse al próximo curso. Los sindicatos ya han advertido de que podrían retomar las movilizaciones en septiembre si no hay avances reales en la negociación con el Govern.
El mensaje político es claro: Cataluña afronta una crisis educativa que ya no afecta solo a los profesores, sino también a las familias y alumnos que denuncian el deterioro de los servicios públicos.

