El estratega de commodities de Bloomberg Intelligence, Mike McGlone, advirtió sobre una posible caída de Bitcoin hasta los 10 000 dólares en caso de que el mercado de acciones estadounidenses registre una baja del 20% junto con un endurecimiento de la política monetaria de los bancos centrales. La advertencia fue publicada el 16 de octubre de 2026 y se basa en tendencias históricas y correlaciones entre Bitcoin y otros activos financieros.
Contexto y condiciones del pronóstico
McGlone mencionó que Bitcoin alcanzó un máximo de más de 100 000 dólares en 2025 y que el oro superó los 5 000 dólares en el primer trimestre, además de señalar un giro hacia políticas más restrictivas por parte de la mayoría de bancos centrales y un aumento en los rendimientos de bonos como indicativos del posible fin del rally iniciado en 2009 para activos de riesgo.
Para que se concrete su escenario, McGlone establece dos condiciones principales:
- Una caída del 20% en las acciones estadounidenses.
- Una política más restrictiva de los bancos centrales.
Según datos de BeInCrypto, al 18 de octubre de 2026, Bitcoin cotiza cerca de los 82 000 dólares, aproximadamente un 35% por debajo de su máximo histórico de unos 126 080 dólares alcanzado a principios de octubre de 2025.
Reacciones y análisis contrarios
Expertos en criptomonedas han cuestionado esta perspectiva. Ki Young Ju, fundador de CryptoQuant, señala que los fondos cotizados en bolsa (ETFs) de Bitcoin han absorbido activos por valor de 58 000 millones de dólares, y que varias empresas tienen en sus tesorerías más de 1,3 millones de BTC.
Ju argumenta que incluso si hubiera una presión significativa de venta institucional, los datos on-chain muestran un coste base que situaría el fondo de Bitcoin alrededor de los 30 000 dólares, muy por encima del nivel de 10 000 dólares que McGlone señala como posible caída. Una bajada a 10 000 dólares implicaría una ratio MVRV (una métrica de valoración on-chain que relaciona el valor de mercado con el coste base) de 0,2, muy inferior al peor suelo histórico de 0,6, y requeriría que los inversores a largo plazo vendieran tras soportar varias caídas profundas.
Por otro lado, analistas técnicos como Killa y Michaël van de Poppe muestran perspectivas más optimistas. Van de Poppe destaca que la estructura gráfica actual muestra señales de fortaleza y que es más probable una ruptura al alza que a la baja en el corto plazo.
Conclusión
La advertencia de McGlone mantiene activo el debate sobre la volatilidad de Bitcoin y su correlación con los mercados tradicionales. Aunque este escenario de caída profunda no es compartido por todos los analistas, sirve para recordar que Bitcoin sigue siendo un activo con movimientos significativos ligados a factores macroeconómicos y de política monetaria.


