El grupo renovable recibe permisos para nueve sistemas BESS en Alcalá de Guadaíra, Utrera y Los Molares, y aspira a rozar los 600 MW de almacenamiento en la provincia si prosperan las solicitudes pendientes.
La provincia de Sevilla se consolida como uno de los grandes polos españoles de almacenamiento energético. Bruc Energy ha obtenido autorización administrativa para construir nueve sistemas de almacenamiento mediante baterías asociados a plantas fotovoltaicas ya operativas, con una potencia conjunta de 356,4 MW.
Los proyectos se repartirán entre Alcalá de Guadaíra, Utrera y Los Molares y estarán integrados en el complejo solar Cartago, uno de los grandes desarrollos renovables del grupo en Andalucía.
La estrategia es clara: almacenar durante las horas de mayor producción solar parte de la energía que no puede aprovecharse inmediatamente y liberarla después, cuando la demanda sea más alta o el precio de la electricidad resulte más favorable.
Nueve plantas de baterías de 39,6 MW cada una
Las autorizaciones concedidas corresponden a siete instalaciones en Alcalá de Guadaíra, una en Utrera y otra en Los Molares.
Cada uno de los sistemas tendrá, con carácter general, una potencia de 39,6 MW y una capacidad aproximada de 140,3 MWh, lo que permitirá alrededor de cuatro horas de autonomía.
En conjunto, las nueve instalaciones suman 356,4 MW de potencia nueva de almacenamiento.
El modelo elegido es el de hibridación: las baterías se integran con plantas solares ya existentes en lugar de desarrollarse como proyectos aislados.
Qué significa hibridar una planta solar con baterías
La hibridación consiste en combinar distintas tecnologías dentro de una misma instalación energética.
En este caso, Bruc añadirá sistemas BESS de ion-litio a plantas fotovoltaicas que ya están produciendo electricidad.
La función de las baterías será almacenar excedentes solares durante las horas centrales del día.
Ese excedente puede liberarse posteriormente a la red cuando exista una mayor demanda, reduciendo vertidos y permitiendo aprovechar mejor la energía generada.
Para un sistema eléctrico con una presencia creciente de renovables, esta capacidad es especialmente relevante porque la producción solar no siempre coincide con las horas de mayor consumo.
Todas evacuarán por el nudo de Don Rodrigo
Las instalaciones compartirán también una infraestructura eléctrica estratégica.
La energía almacenada será evacuada a través de la subestación Marchamorón hasta el nudo de transporte de Don Rodrigo, de 400 kV, perteneciente a Red Eléctrica de España.
Este nudo concentra una parte importante de la producción renovable del complejo Cartago.
La existencia de una infraestructura común permite integrar diferentes instalaciones dentro de un mismo sistema de evacuación y optimizar la conexión a la red de transporte.
Los permisos se han acelerado tras el cambio normativo
Los proyectos no han tenido que tramitar un nuevo procedimiento completo de evaluación ambiental.
La razón se encuentra en el Real Decreto 997/2025, de 5 de noviembre, que introdujo una exención para determinados proyectos de almacenamiento hibridados con instalaciones que ya disponían de autorización ambiental.
El objetivo del cambio normativo era acelerar el despliegue de sistemas capaces de reforzar la estabilidad del sistema eléctrico.
La medida cobró especial relevancia tras el apagón del 28 de abril, que reabrió el debate sobre la necesidad de mejorar la flexibilidad, el respaldo y la capacidad de almacenamiento de la red.
Las últimas autorizaciones se publicaron en agosto
Tres de los permisos más recientes fueron aprobados por la Dirección General de Política Energética y Minas el pasado 31 de julio y publicados posteriormente en el BOE.
Uno corresponde a Urso Solar, filial de Bruc, para instalar almacenamiento junto a la planta fotovoltaica Don Rodrigo II, situada en Utrera y con una potencia de 45,6 MW.
Otro permiso afecta a Gestenia Energía, también vinculada al grupo, para un sistema de baterías asociado a la planta GES, de 46,2 MW.
La tercera autorización corresponde al proyecto de almacenamiento vinculado a la planta Afrodita, ubicada en Los Molares, también con 46,2 MW de generación fotovoltaica.
Otras seis plantas ya habían obtenido permiso
Las seis autorizaciones restantes datan del 25 de junio.
Se trata de instalaciones de almacenamiento asociadas a las plantas solares SES, Jade, Esmeralda, Artemisa, Elvisa y Heracles.
La mayoría de estas instalaciones fotovoltaicas tiene una potencia de 46,2 MW, mientras que Elvisa alcanza 47,4 MW.
Con ellas, Bruc articula una red de baterías distribuida sobre activos solares que ya forman parte de su cartera operativa en Sevilla.
Bruc quiere llegar a casi 600 MW de almacenamiento
Los 356,4 MW autorizados podrían ser sólo una primera fase.
La compañía tiene pendientes otras siete solicitudes en la provincia.
Dos se sitúan en Alcalá de Guadaíra, dos en Carmona, otras dos en Los Molares y una en Utrera.
La mayoría plantea nuevamente sistemas de 39,6 MW, aunque existen dos excepciones: La Isla, con 16,5 MW, y Bianor, con 28,37 MW.
Si todos los proyectos pendientes reciben autorización, Bruc alcanzaría aproximadamente 599,27 MW de capacidad de almacenamiento en Sevilla.
La cifra situaría a la provincia como uno de los ejes principales de su estrategia nacional de baterías.
Un plan global de 2 200 MW
La apuesta sevillana forma parte de una estrategia de mayor escala.
Bruc había situado su cartera de desarrollo de almacenamiento en torno a 2 200 MW.
El crecimiento de estas tecnologías se está acelerando en España por una razón estructural: el sistema eléctrico necesita almacenar una parte de la energía renovable generada en momentos de baja demanda para utilizarla horas después.
Sin almacenamiento suficiente, una parte de la producción solar y eólica puede terminar limitada o desaprovechada.
Las baterías permiten desplazar esa electricidad en el tiempo.
Más de 1 000 millones de inversión en Andalucía entre 2025 y 2027
Andalucía ocupa además una posición central dentro de los planes de inversión de Bruc.
La compañía prevé movilizar 1 030 millones de euros entre 2025 y 2027 en nuevos proyectos renovables en la comunidad.
Sumados a las inversiones anteriores, el desembolso acumulado superaría los 2 260 millones de euros.
El objetivo es alcanzar un parque renovable de aproximadamente 3 112 MW instalados.
La combinación de fotovoltaica y almacenamiento permite además aumentar el valor de esos activos sin necesidad de multiplicar al mismo ritmo la capacidad de generación.
Cartago, el gran complejo solar de Bruc en Sevilla
Una parte fundamental de esta estrategia gira alrededor del complejo Cartago.
Inaugurado en julio de 2025, el proyecto supuso una inversión aproximada de 800 millones de euros.
Está formado por 18 plantas fotovoltaicas distribuidas entre Carmona, Utrera, Alcalá de Guadaíra y Los Molares.
Su potencia instalada conjunta alcanza los 957 MW.
Todas estas instalaciones comparten el nudo de evacuación de Don Rodrigo, que será también pieza central en el desarrollo de las nuevas baterías.
El almacenamiento gana peso tras el gran apagón
El despliegue de baterías se produce en un momento de intenso debate sobre el funcionamiento del sistema eléctrico español.
El apagón del 28 de abril puso bajo el foco la estabilidad de la red y aceleró la discusión sobre la necesidad de contar con tecnologías que aporten flexibilidad, respaldo y capacidad de respuesta.
Las baterías no sustituyen por sí solas a otras tecnologías de respaldo, pero pueden desempeñar un papel fundamental en la gestión de desajustes de corta duración.
También permiten suavizar los picos de producción renovable y reducir la necesidad de desperdiciar electricidad cuando la red no puede absorberla.
El complejo Cartago también está bajo el foco de la CNMC
El desarrollo de Bruc en Sevilla tiene además una vertiente regulatoria.
El complejo Cartago está relacionado indirectamente con un expediente abierto por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) en el marco de las investigaciones posteriores al apagón.
El expediente afecta a Mercuria, una sociedad vinculada al grupo que opera infraestructuras de conexión y evacuación.
Su actividad se centra en subestaciones, líneas de alta tensión y otros elementos necesarios para transportar conjuntamente la producción de varias instalaciones hasta la red.
La existencia del expediente no implica por sí sola una declaración de responsabilidad, pero muestra la atención regulatoria que rodea a las grandes infraestructuras renovables tras el incidente eléctrico.
Sevilla se convierte en laboratorio del nuevo sistema energético
El proyecto de Bruc refleja una transformación más amplia del sector eléctrico.
La siguiente etapa de la transición energética ya no consiste únicamente en instalar más paneles solares.
El reto es gestionar cuándo se produce la electricidad y cuándo se consume.
Ahí entra el almacenamiento.
Con nueve plantas ya autorizadas y solicitudes para acercarse a 600 MW, Sevilla puede convertirse en uno de los principales laboratorios españoles de integración entre fotovoltaica y baterías.
El éxito dependerá no sólo de construir capacidad, sino de demostrar que esos sistemas mejoran realmente la estabilidad de la red, reducen vertidos y permiten aprovechar mejor la generación renovable.


